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sábado, 28 de noviembre de 2015

NECROWORLD Capitulo 97

Día 24 de Enero de 2010
Día 581 del Apocalipsis
Manhattan…

Luke se encontraba en las alcantarillas de Manhattan junto a varios niños de su clase. Habían sido llevados allí debido a ese monstruo o lo que fuera que estaba en el edificio y que se había llevado a Dalton a través de un conducto de ventilación.
Luke estaba a solas apartado de los demás cuando vio algo en un rincón pegado a una pared. Se acercó con cautela procurando no hacer ruido y vio que se trataba de un destornillador. ¿Cuánto tiempo llevaba aquello allí? Luke se hizo varias preguntas con respecto al hallazgo, luego se lo guardó en el bolsillo, quizás más tarde le sirviera para algo, quizás sería un buen arma si eran atacados. Recordó lo que le había dicho su madre de como matar caminantes, aquello fue algo que le contó antes de morir.
Las horas en las alcantarillas pasaron y al igual que muchos, Luke se dio cuenta de que el estado de la chica con nombre raro había empeorado. Poco después escuchó como dos de los adultos discutían sobre lo que pasaría si aquella chica moría, que todos estarían en peligro si moría y se reanimaba mientras dormían, fue en ese momento cuando Luke tuvo una idea. Esperó a que la chica de nombre raro se quedara a solas para acercarse, lo hacía con una única razón, no podía dejar que sus vidas peligraran. Se acercó a ella y la chica lo miró con ternura, Luke estaba temblando de los pies a la cabeza, pero aun así se acercó, entonces la abrazó y la chica respondió al abrazo, entonces Luke la miró a los ojos.
—Lo siento…— murmuró el niño.
La chica no entendió que quería decir, tampoco entendió por que de repente había un destornillador clavado en su sien. Tenía los ojos abiertos de par en par y la boca abierta. Estuvo así unos segundos hasta que se quedó inerte, Luke sacó rápidamente el destornillador de la cabeza y se alejó rápidamente de allí. Esa chica ya no moriría de muerte natural y por supuesto ya no se reanimaría. Había sido más fácil de lo que se había imaginado y lo cierto es que había sentido algo que nunca antes se había sentido, ni siquiera cuando todo marchaba bien y le gustaba tirar piedras a los gatos o pisar cualquier insecto. Ni siquiera había sentido algo así cuando ahogó al perro de su tía aquella vez en la granja. Se sentía un héroe que había protegido a los demás. Fue en ese momento cuando en un rincón en las alcantarillas vio a su madre con una sonrisa de oreja a oreja dando palmas y asintiendo, había hecho un buen trabajo.
Al día siguiente descubrieron el cuerpo de la chica, el pensó en decir que había sido el, pero optó por que era mejor no hacer eso. Quizás se lo contaría más adelante. Quizás…

Día 21 de Abril de 2010
Día 662 del Apocalipsis
Aldea Amish… 10:54 de la mañana…

Salí de una de las casas con una bandeja donde había un vaso de leche de vaca y un par de tostadas con miel untada. Me dirigí en silencio hacia el granero y saqué las llaves del bolsillo de mi pantalón vaquero. Abrí con cuidado y entré. Cerré la puerta y caminé por el granero hasta que llegué a una de las cuadras que había allí dentro, miré al interior de una y allí estaba Luke sentado sobre un bloque de sal.
Habíamos encerrado allí a Luke tras el incidente en el bosque. Por los barrotes que había era imposible que saliera, pero para más seguridad habíamos cerrado el granero con llave.
Cuando Luke me vio llegar sonrió con una sonrisa que no entendía. —¿Me trae el desayuno? ¿Es por que soy un héroe?
No respondí, abrí la puerta de donde estaba encerrado y dejé la bandeja a sus pies, seguidamente cogí un cubo que había allí, le di la vuelta y me senté mirando al muchacho mientras cogía las tostadas con ansia.
—¿Por qué lo has hecho Luke?
—Tu lo sabes— respondió Luke tras tragarse un trozo de la tostada. –Por protegeros. Si alguien muere se reanima y nos quiere matar. Hay que clavarles algo en la cabeza.
—Pero esas personas a las que has matado estaban vivas todavía. No se iban a morir si se les ayudaba. Vicky estaba viva cuando querías matarla.
—Vicky habría muerto después. Yo solo quería ayudarla. Soy el héroe que el grupo necesita. Mi madre así me lo dijo y así me lo sigue diciendo.
—¿Tu madre?— pregunté. —En ese momento Luke señaló a mis espaldas y yo me di la vuelta para mirar, recordaba por los archivos de Manhattan que los padres de Luke habían muerto. Como era de esperar no vi a nadie detrás de mí. Volví a mirar a Luke.
—Ahí no hay nadie Luke.
—¿No puedes verla? Está ahí. A veces habla conmigo.
Conocía muy bien esa sensación, aun así no dije nada. Me levanté del cubo y salí de la cuadra. Cuando cerré la puerta volví a mirar a Luke. –Luego vendrá alguien a hablar contigo. Creo que lo necesitas.
—Mi madre piensa que es usted un buen hombre.
Sin responder a Luke salí a paso rápido del granero y cerré la puerta. Fue entonces cuando me encontré con Juan.
—¿Cómo te  ha ido con cara de cuero?— preguntó Juan con sorna, entonces le lancé una mirada de molestia. –Lo siento. ¿Cómo te ha ido con el chaval?
—No se muestra arrepentido. Sigue pensando que es un héroe y que nos estaba protegiendo. Además… Afirma que ve a su madre. La cual está muerta. Estaba señalando a mis espaldas, incluso me di la vuelta.
—Eso la única explicación que tiene es que el pobre crio está trastornado. Aunque tampoco me sorprende. Lo raro sería estar cuerdo estando en la situación que estamos.
—Yo se lo que es ver cosas que no existen. Me ha pasado y todavía hay veces que me ocurre… Y luego están esas pesadillas… Y la facilidad para matar a otros.
—¿Qué haremos con el? No creo que sea buena idea llevarlo con nosotros. Es un peligro en potencia, para todos, podrían volver a cruzársele los cables y matarnos mientras dormimos. Eso es aterrador.
—Lo más aterrador es que no parece mostrar arrepentimiento… Actúa como si lo que ha estado haciendo fuera lo más normal del mundo… Y ha matado a cuatro personas. Casi mata a mi hija…— respondí recordando el momento en el que llegué al lugar, si hubiese tardado más, las victimas de Luke habrían sido cinco.
—Si me permites que te haga una sugerencia… Hay que hacer algo con ese crio.
—Llevo toda la noche pensándolo. No podemos tenerlo encerrado como un animal siempre. Eso al final lo acabaría trastornando más, no lo entendería y podría traernos problemas. Se me ha estado ocurriendo, más bien se me han pasado dos cosas por la cabeza. Es la única solución. No parece que tenga solución.
—¿Hablas de cargárselo?— preguntó Juan apoyándose en la puerta del granero.
Agaché la cabeza y asentí mientras ponía los brazos en jarras. –Es una posibilidad que llevó contemplando. Hacerlo de forma rápida para que no sufra… La otra es subirlo en un coche y llevárselo lejos con agua y comida para varias semanas. No se me ocurre nada más. Esto es algo que debo hablar con todos los demás, quiero conocer su opinión.
—¿Opinión? ¿Quieres saber la mía? Opino que quizás el crio debería morir. Se que es drástico, pero al menos no lo dejas en cualquier lugar a merced de caminantes u otros grupos que lo puedan coger y hacerle cualquier cosa. Si las opciones que tenemos son esas dos… Yo voto por una ejecución rápida e indolora. Un tiro en la cabeza. Pudo hacerlo yo si quieres.
—No. Esto es solo cosa mía. Deja que yo me encargue de todo. Voy a ver a Vicky a la enfermería— dije al tiempo que le daba a Juan una palmada en la espalda y me alejaba del granero.

Día 27 de Marzo de 2010
Día 637 del Apocalipsis…
Mawah…

Andy se acercó a Luke y vio que estaba jugando con una pistola que tenía entre las manos. Se encontraban en medio de un pasillo de cajas. Todos los demás estaban durmiendo para descansar después de un largo viaje y los únicos que estaban despiertos eran ellos dos y los que vigilaban, los cuales estaban en la azotea del almacén que habían escogido como refugio temporal. Luke la había cogido a escondidas.
—¿Lleva puesto el silenciador?— preguntó Andy.
—Claro. Es lo básico para no atraer la atención de los caminantes. Ahora saldremos sin que nos vean e iremos a matar caminantes— respondió Luke con una sonrisa.
—Déjamela, quiero sostenerla— dijo Andy tendiendo la mano. –Yo te ayudé a conseguirla.
—No— contestó Luke. –Tú no sabes disparar.
—Y tú tampoco— respondió Andy. –Venga— intentó quitarle el arma, pero Luke la retiró rápidamente. —¿Qué estás haciendo?
—Es mía— respondió Luke. En ese momento Andy trató de quitársela nuevamente y ambos niños comenzaron a forcejear por el arma.
Andy le dio un mordisco a Luke en la mano y este lo empujó. Andy cayó al suelo, pero se levantó rápidamente y nuevamente se lanzó contra su amigo, volvieron a enzarzarse y entonces Luke inconscientemente puso el dedo sobre el gatillo y lo apretó. Se escuchó un chasquido y los ojos de Andy se abrieron de par en par, se retiró un poco y cayó de espaldas con una herida de bala en el vientre. Luke entró en pánico, sintió la necesidad de despertar a los mayores, pero entonces vio a su madre en mitad del pasillo de cajas.
—Mamá…— susurró Luke
—¿A dónde crees que vas?— preguntó su madre. Entonces miró el cuerpo de Andy. Luke también lo miró. –Si lo dejas así se reanimará y ya sabes lo que pasará. Tienes que hacerlo, luego esconde el cadáver allí— su madre señaló a una puerta que no estaba muy lejos de allí. Venga hijo, tu puedes.
—Si mamá— respondió Luke sacando el destornillador que siempre llevaba en el bolsillo. Se acercó a Andy y lo miró a los ojos. Andy quiso hablar, suplicarle que llamara a alguien, pero en lugar de eso, Luke le tapó la boca y clavó el destornillador en la sien. Después de eso lo llevó con cuidado a aquel cuarto, una vez lo dejó allí se marchó. Necesitaba dormir, se tumbó donde dormía y entonces vio a su madre de nuevo.
—Muy bien hecho hijo mío. Recuerda, aquí dependen de ti.
—Si mamá— respondió Luke.
En ese momento se escuchó el grito de una chica. Enseguida Luke supo que alguien había encontrado el cadáver de Andy, quizás alguien le había visto matarlo y esconderlo.

Día 21 de Abril de 2010
Día 662 del Apocalipsis
Aldea Amish… 10:56 de la mañana…

Entré en la enfermería que habían habilitado entre Sheila y Melanie en una de las casa. Nada más entrar vi a varios tumbados en las literas, tenían mal aspecto, uno de ellos. Un anciano se puso de lado en ese momento y vomitó. Seguí avanzando y entré en una habitación para los niños, sentada en la cama estaba Vicky y Melanie estaba vendándole el pie. Ambas me miraron.
—Ahí fuera acaba de vomitar un hombre. ¿Qué les ha pasado?
—Virus intestinal, puede que hayan comido algo en mal estado. Creo que Ben está afectado también, pero no demasiado. Los que están ahí fuera son los que están peor. Es hora de darles su medicina. ¿Sigues tú con el pie?
—Si, claro— respondí.
Melanie se levantó y salió de la habitación, yo ocupé su lugar y seguí vendándole el pie a mi hija. –He estado hablando con Luke— comencé a decir.
—¿Y?— preguntó Vicky.
—Está trastornado. Cree que ve a su madre y eso solo puede tratarse de una esquizofrenia paranoide. Algo similar a lo que me pasó a mi, aunque más grave, supongo. Eso le impulsa a creer que nos protege si mata a esos que están a punto de morir, cree que se reanimarán. Hay que decidir que hacemos con el. Voy a convocar una reunión y lo someteré a voto.
—Le odio papá. Mató a Rebeca y me quiso matar a mí— respondió Vicky. Merece morir por ello. Es lo único que merece.
No me sorprendía que Vicky hablara así. Era evidente debido a lo que había sucedido, yo también pensaba que era mejor matarle sin que sufriera, era lo mejor antes que dejarlo en cualquier otro sitio y que encontrara un destino mucho peor, aun así era algo que quería hablar con todos los demás, no quería tomar esa decisión yo solo.
—Bueno, esto ya está. ¿Como llevas el pie? Puedes caminar al menos. No ha sido muy grave. Cuando estés mejor saldremos a cazar y te enseñaré a hacer trampas.
—Me parece bien, pero no se si recuerdas que lo de salir al bosque es peligroso.
En ese momento me acordé de que quería hablar con Malaquías sobre lo que había ocurrido con aquellos tres tipos, pero con todo lo de Luke se me había olvidado por completo. Tendría que dejarlo para otro momento, aun había algo más importante que debíamos solucionar. Dejé a Vicky en la habitación leyendo un libro que alguien le había traído y me dirigí a Melanie, la cual estaba dándole la medicina a una mujer amish.
—¿Puedo hablar contigo? Es importante— le pregunté.
Melanie asintió y tras darles indicaciones a los enfermos salimos de la casa. Una vez fuera vi que sacaba un paquete de tabaco y lo abría, entonces mostró una mueca de fastidio al ver que estaba vacía.
—No sabía que fumaras— dije
—Hay muchas cosas que no sabes de mí. Nos conocemos más de dos meses y aun no hemos cruzado muchas palabras. Esto debe ser importante— Melanie se guardó nuevamente el paquete de tabaco. –A la porra, ahora si que lo he dejado. ¿Sobre que quieres hablarme?
—Sobre Luke— respondí mirando al granero. Melanie también lo hizo.
—No me puedo creer que un niño sea capaz de eso. No muestra arrepentimiento ¿Verdad?
Negué con la cabeza. –Por eso he venido a hablar contigo. Una de las chicas de tu grupo mencionó una vez que ayudabas como si fueras una psicóloga cuando estabas en Portland. ¿Has estudiado psicología?
—Psicologia, Oncologia, neurocirugía, pero al final me quedé solo en cirujana— respondió Melanie. —¿Qué quieres? ¿Qué hable con el?
—Quiero ver si es posible traerlo de vuelta de donde está. Yo volví y dejé de ver visiones y escuchar voces. Supongo que fue por que acepté mi culpa y mi responsabilidad, pero el… Creo que está en un lugar mucho más oscuro.
—Hablaré con el y veré que puedo hacer, pero en mi opinión… Creo que la mejor opción que tenemos es dejarlo abandonado en algún lugar con comida y agua. Que pase lo que tenga que pasar con el. No creo que nadie tenga que mancharse las manos con esto. Aun así te apoyaré en la decisión que tomes. Bueno, iré a hablar con el.
Me metí la mano en el bolsillo y saqué las llaves del granero para dárselas a ella. –Esta encerrado en una de las cuadras. No es necesario que le abras esa puerta.
*****
Melanie llegó al granero y antes de abrir miró a los lados, cuando se aseguró de que nadie la veía entró. Nada más estar dentro escuchó la voz de Luke. Al principió pensó que le hablaba a ella, pero cambió de opinión cuando escuchó al niño decir “mamá”. Sin hacer ruido se ocultó y escuchó con atención.
—No lo se mamá. No se cuando saldré de aquí… No… Puede ser. Yo se que lo he hecho bien y me sacarán de aquí para darme las gracias… Por que lo he hecho por ellos. El es un buen hombre que me prometió enseñarme a matar caminantes igual que el— En ese momento Melanie escuchó algo distinto, la voz de Luke se volvió un poco más grave y se respondió. –Ellos creen que estás loco y acabarán contigo. Lo están planeando ahora mismo…— la voz de niño de Luke volvió. –Eso es imposible papá— Melanie salió de su escondite y se dejó ver por Luke, el cual al verla sonrió como un niño al que le han traído un nuevo juguete.—Hola— dijo el sin perder la sonrisa.
Melanie intentó sonreír, pero la conversación le había puesto los pelos de punta, simplemente respondió. –Ho… Hola.
—¿Qué tal?— preguntó Luke.
Melanie se sentó sobre unos fardos de paja y miró al niño. –Estoy bien. ¿Cómo estás tú?
—Vino a verme mi padre. Hacía mucho que no lo veía.
—Aquí no hay nadie más que nosotros Luke. Ni tu padre ni tu madre están aquí. Están en tu mente. No son reales, ellos murieron hace tiempo— comenzó a decir Melanie intentando que la voz no le temblara, aunque le estaba costando, la mirada y la sonrisa que no desaparecía de aquel niño le estaban dando escalofríos. –Estoy aquí para saber por que mataste a esas personas.
—Yo no las maté— respondió Luke.
—Si que lo hiciste Luke. Seguían vivos cuando les clavaste el destornillador, eso es asesinato.
—¡¡¡Cállese!!!— la voz de Luke se volvió más grave de golpe, aunque seguía siendo la suya. También le cambió la expresión de la cara y la sonrisa desapareció. –Usted no tiene ni idea de lo que dice. Deje a mi hijo en paz.
Melanie también cambió de expresión y miró a Luke fijamente. —¿Con quien estoy hablando ahora? ¿Con el padre de Luke?— era la primera vez que veía en ese estado al niño desde que lo conocía. Seguramente había desarrollado esa personalidad hacía poco para no creerse culpable de lo que había hecho. Algo así como un escudo. –Quiero saber con quien estoy hablando. Quiero que vuelva Luke.
—Luke se ha ido— respondió Luke.
—No lo ha hecho. El sigue aquí— respondió Melanie.
En ese momento Luke se puso de pie y se lanzó repentinamente contra los barrotes, entonces le lanzó un escupitajo. –Cuando salga de aquí os arrancaré las entrañas mientras dormís.
Melanie no respondió, se levantó y se marchó del granero sin decir una sola palabra. Únicamente le estaba dando vueltas a lo que había ocurrido. El niño estaba perdido y sin profesionales iba a ser muy difícil traerlo de vuelta, solo les quedaban dos opciones.
*****
Decidí ir a hablar con Malaquías. Necesitaba que me contara que era lo que estaba pasando. Ya tenía suficientes problemas con el asunto de Luke como para que además se nos viniera encima otro. Corrí hasta su casa y abrí la puerta de golpe y sin avisar. De nuevo en el salón de su casa lo vi dando una especie de discurso a las mismas chicas que había visto en ocasiones anteriores.
—Malaquías. Tengo que hablar contigo.
—Ahora estoy en medio de algo importante y no puedo hablar— En ese momento, entre las chicas que estaban mirándome descubrí el rostro de Diana. Eso me hizo lanzarle una mirada hostil a Malaquías. No podía creerme que la hubiese metido en esas oraciones o lo que fuera. Avancé entre ellas y agarré a Malaquías del brazo. –No. Suéltame. No es el momento— decía el mientras avanzábamos entre las chicas.
—Estoy decidiendo que hacer con un crio que es un peligro en potencia para todos nosotros. No me digas que espere, ya he esperado demasiado. ¿Quiénes son esos tipos del bosque? ¿Quién es Alaric?
—No se de que me hablas— respondió Malaquías. Aunque se le notaba que mentía. Eso me hizo sentir tan furioso que le asesté un puñetazo tan fuerte que Malaquías cayó de lado. Las chicas se levantaron y comenzaron a gritar, las miré y les ordené que se largaran de allí. Cuando Malaquías y yo estuvimos solos este me lanzó una mirada. –Es complicado.
—Pues será mejor que te esfuerces en explicarme que es lo que está pasando. Estoy de muy mal humor y lo último que necesito es que me tomes el pelo— le amenacé.
Malaquías se puso de pie y con las palmas de las manos en alto a la altura de su pecho se fue alejando de nuevo hacia el salón, allí se sentó y comenzó a hablar. —¿Recuerdas cuando nos conocimos? Me hablaste del incidente de Washington DC. Ese grupo… Yo pertenecía a esa misma orden, pero lo dejé cuando me di cuenta de la realidad. Yo era el que estaba al mando. Esos hombres del bosque son los que estaban a mis órdenes. Son ellos quienes nos protegen en secreto, también son los que me ayudan a parecer algo más de lo que soy, si no fuera por eso no me habrían dejado quedarme aquí.
—No eres más que un charlatán— respondí.
Malaquías agachó la cabeza. –Si, eso es lo que soy, pero lo peor es que…
—¿Qué es lo peor?— pregunté al ver que se había quedado a medias con la respuesta.
—Para que nos protejan debo hacerles pagos, al principio solo querían comida, pero son todo hombres, los que venían conmigo y otros a los que han reclutado. Ahora desde hace un tiempo me están pidiendo que les lleve mujeres, me he visto forzado a engañar a las chicas más jóvenes de la aldea, haciéndolas creer que van a ver a los Arcángeles.
—¿Me estás diciendo que por protección les das chicas?— pregunté
—Aun no les di ninguna. Intento aplazarlo, pero se están impacientando. El mismo Alaric se ha presentado ante esa chica retrasada de tu grupo. Si no tienen lo que quieren es posible que nos ataquen— dijo Malaquías. –Te juro que no se lo que hacer. No quisiera entregárselas, pero… Cuanto más tiempo pasa… Más cabreados están. Y el que hayáis matado a tres de sus hombres no ayuda.
Yo me quedé un rato pensativo y miré a Malaquías. –Voy a solucionar todo lo que tengo que solucionar con Luke, pero mañana, cuando esté solucionado… Nos largaremos de aquí mi gente y yo. También nos llevaremos a aquellos de la aldea que quieran venir con nosotros. Tú quédate aquí y apáñate con tus chicos.
—Me matarán— respondió Malaquías con lagrimas y terror en los ojos.
—Eso ya lo se, pero no es mi problema— respondí. Después de eso salí de la casa, tenía que convocar la reunión con mi grupo, decidir que hacer con Luke y luego contarles lo que había pasado con Malaquías.

Día 27 de Marzo de 2010
Día 637 del Apocalipsis…
Mawah…

Luke observaba a un convaleciente Larry. El hombre había tenido un ataque al corazón y el sabía lo que podía ocurrir. Otro ataque al corazón podría matarlo mientras todos dormían y reanimarse. Se fue acercando a el lentamente mientras iba sacando el destornillador del bolsillo. Cuando estuvo junto a la cama donde descansaba el viejo se lo quedó mirando. Entonces el anciano giró la cabeza y miró a Luke.
—¿Qué demonios haces aquí puto crio? Márchate y deja de molestarme o me veré obligado a darte un par de azotes. ¿No me has escuchado? ¿Eres estúpido o algo así?— Larry se incorporó. —¡¡¡¡Arianne!!!! ¡¡¡¡Tamara!!!
De repente sin previo aviso, Luke clavó el destornillador en la cabeza de Larry y este cayó fulminado tras sufrir varios espasmos. Luke arrancó el destornillador de un tirón, entonces escuchó un ruido y rápidamente se escondió bajo la cama, segundos más tarde vio aparecer unos pies, luego escuchó un grito y seguidamente aquella persona se largó corriendo. Luke aprovechó para salir de allí, volvió corriendo totalmente nervioso a la puerta del autobús y tropezó, cayó al suelo y perdió el destornillador, el cual salió rodando hacia algún lugar. Quiso buscarlo, pero entonces su madre apareció de repente y le ordenó que se largara de allí.
Luke se había escondido en uno de los vehículos, allí se hizo el dormido. También escuchó disparos y discusiones. Parecía ser que habían culpado a alguien de la muerte del viejo. No le importaba quien fuera, al menos el no era sospechoso y nunca lo descubrirían.

Día 21 de Abril de 2010
Día 662 del Apocalipsis
Aldea Amish… 20:00 de la noche…

Había reunido a todos los miembros de mi grupo con los que tenía confianza en una de las casas. Tenía que someter a voto lo que había que hacer con Luke y luego les expondría lo que pasaba con Malaquías y los llamados Arcángeles. Allí solo faltaba Vicky, la cual se había quedado con Diana en la enfermería.
Comencé a hablar y todos escucharon atentamente el caso de Luke, cuando terminé pedí opiniones. Las primera en hablar fue Melanie, la cual expuso lo que había visto y oído. Explicó su teoría a lo de esa especie de doble personalidad de Luke, eso hizo que algunos se estremecieran. Seguidamente fueron Tamara y Arianne las que hablaron.
—Es un niño y eso todos lo sabemos, pero es un niño extremadamente peligroso. ¿No dices que amenazó con matarnos cuando se creía su padre?— preguntó Arianne mirando a Melanie.
—Así es, pero como ya he dicho esa personalidad es algo así como un escudo. Necesita que esa personalidad le de ánimos y lo felicite para no sentirse culpable— respondió Melanie. –Eso podría pasarnos a cualquiera.
—Mató a nuestro padre— comenzó a decir Tamara. –Yo voto por eliminarlo sin que sufra. Un tiro en la cabeza y asunto solucionado. Así no sufrirá. Mi hermana y yo votamos por matarlo.
—A mi no se me olvida que es un niño, pero no podemos vivir bajo el mismo techo con el. Tengo una hija de la que cuidar. Voto por eliminarlo— dijo Katrina. La cual me sorprendía que no hubiese hablado de un desaparecido James. No parecía que le importase mucho Suponía que le preocupaba más Cindy.
—Mi opinión no ha cambiado desde esta mañana. Lo mejor sería ejecutarlo. Si lo abandonásemos por ahí podrían cogerlo caminantes u otro grupo. En cualquiera de los dos casos el chaval lo pasaría mal. Da igual que sea un cabrón— dijo Juan.
—Por dios. No puedo creerme que hayamos llegado a esto. Es solo un niño. Quizás si hablo con el…— murmuró el padre Kaleb.
—No se ofenda padre, pero a ese crio ya no lo salva ni dios— replicó Juan. –Supongo que todos estaréis de acuerdo en que la ejecución rápida es la mejor opción.
Comencé a mirarlos uno por uno y entonces me pronuncié. –Muy bien. Hay dos opciones. O lo abandonamos o lo ejecutamos. Que levante la mano todo aquel que crea que deberíamos abandonarlo. Los asistentes dudaron por unos momentos, pero entonces varias manos comenzaron a alzarse. No había muchas manos, pero en alto pude ver la de Melanie, la de Faith y la de Eva. Los demás que no habían alzado la mano habían votado por la ejecución. Eran mayoría. Me crucé de brazos y los miré a todos. –Entonces gana el voto mayoritario. El de la ejecución. ¿Quién lo hará?— pregunté finalmente. Ahí nadie se pronunció.
—Tu eres el líder aquí. Se supone que debes ser tu el que lo haga— dijo Faith. –De todos modos no me gusta ninguna de las dos opciones. Yo me largo.
—La reunión aun no ha terminado— respondí interponiéndome delante de ella para que no saliera. –Siéntate y escucha lo que me queda por decir— dejé de mirar a Faith y los miré nuevamente a todos. –Segundo punto, voy a ser breve, así que atended— hice una pausa. –Malaquías no ha dicho la verdad de todo lo que pasa aquí. Hay hombres ahí fuera que trabajan para el y que están hartos de obedecer. Eso podría traer complicaciones, y más después de lo que nos pasó a Juan, a Yuriko y a mí. He tomado una decisión que no tiene nada que debatir. Mañana por la mañana nos largaremos de aquí, quiero que preparéis los equipajes para que podamos irnos antes del medio día— les seguí explicando todo y todos estuvieron de acuerdo. Cuando terminé disolví la reunión y mientras todos volvían a donde dormían me quedé a solas con Eva.
—Sabía que al final ibas a tener que hacerlo tú. Siempre serás tú por que nadie quiere ensuciarse las manos.
—Lo que estoy a punto de hacer… Me marcará de por vida. Creí que ya nunca tendría que volver a disparar a un niño… Pero… Maldita sea. ¿En que nos estamos convirtiendo? ¿Dónde está nuestra humanidad? A veces creo que los verdaderos muertos vivientes somos nosotros.
Eva se acercó a mí y me abrazó. –Haz lo que tengas que hacer. No te odiaré por ello.
Besé a Eva y salí de la casa para ir en dirección al granero. Abrí la puerta y entré, caminé hacia la cuadra donde estaba Luke y este me recibió con una sonrisa. Abrí la puerta y entré dentro con el.
—Hola Luke— le saludé con tono de pesadumbre mientras sostenía el arma que ocultaba detrás con mano temblorosa.
—¿Cuándo me soltarán?
—Luke… No vamos a soltarte. Eres peligroso, amenazaste con matarnos— respondí. Estaba controlando que la voz no me temblara y también estaba evitando que me salieran lágrimas. –Siento tener que hacer esto— entonces saqué el arma y le apunté directamente a la cabeza.
*****
Eva regresó a la enfermería para pasar un rato con Vicky. Cuando entró en la habitación vio sola a Diana, entonces tuvo un mal presentimiento. Eva le preguntó donde estaba, pero la muchacha no supo responder. Rápidamente salió de la habitación y preguntó a varios de los que estaban allí, una mujer dijo que la había visto salir hacia un rato, diez minutos escasos y que esta llevaba un arma. Eva salió de la casa corriendo y cuando salió se encontró de bruces con Sheila.
—¿Qué pasa? ¿Por qué estás tan nerviosa?
—Estoy buscando a Vicky. ¿La has visto?
—La vi ir hacia el granero después de la reunión— respondió Sheila.
Eva se alejó corriendo de Sheila en dirección al granero.

Salí del granero y entonces vi llegar a Eva corriendo. Esta me llamó varias veces por mi nombre y yo la miré. –No he podido hacerlo. No me he atrevido. Encontraremos otra solución— entonces observé que estaba muy alterada. —¿Qué es lo que te ocurre?

De repente escuchamos un disparo que venia desde el interior del granero, el sonido había sido el de una pistola. Eva se quedó en silencio mientras que yo comencé a caminar de vuelta a la puerta por la que había salido, cuando estaba llegando esta se abrió y yo instintivamente alcé el arma, no se por que lo hice en realidad. En ese momento vi salir a Vicky, ella me miró, pero no dijo nada. Pasó por mi lado sin mirarme y recorrió todo el campo de vuelta a la enfermería. Sin perder más tiempo entré rápidamente en el granero y corrí hacia la cuadra donde estaba Luke, cuando llegué vi al chico tumbado boca arriba con los ojos abiertos y un agujero de bala entre los ojos. Vicky había hecho lo que yo debía haber hecho y que no me había atrevido a hacer.

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