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sábado, 28 de marzo de 2015

NECROWORLD Capitulo 70

Día 22 de Enero de 2010
Día 579 del Apocalipsis…
En algún lugar del desierto de Nevada…

Luci estaba en lo que ella creía que era un cobertizo, se había despertado allí con una capucha en la cabeza, y el hecho de que no notara el movimiento le hacía pensar que ciertamente no estaba dentro de uno de los vehículos. Entonces escuchó voces seguidas de un ruido que enseguida identificó como el de una puerta al abrirse. Trató de mover las manos, pero las tenía esposadas detrás de la espalda, sus pies también estaban atados, estaba completamente inmovilizada, trató de moverse, pero cayó de costado, entonces notó como alguien la agarraba y la volvía a sentar, luego le quitaron la capucha y Luci vio a una chica delante de ella, la cual le sonaba mucho de haberla visto antes.
La chica se puso en cuclillas y Luci vio como le quitaba el tapón a una botella de agua. —¿Quién eres? Me suena de haberte visto en el carguero prisión.
—Bebe…— la chica le acercó la botella a la boca y le dio de beber a Luci, la cual bebió rápidamente, lo cierto era que lo necesitaba.
La chica retiró la botella y Luci se la quedó mirando. —¿Quién eres tu?
—Dante no quiere que te deshidrates. Quiere que llegues a Las Vegas en perfectas condiciones. Aun nos quedan varias horas por delante.
—No tienes por que hacer esto… Libérame… Si temes a Dante yo te lo puedo quitar de en medio. Cogeré mi espada y lo cortaré en dos.
—No puedo hacer eso, mi lealtad está con Dante, tú no sabes de lo que es capaz— dijo la chica, justo en ese momento la puerta volvió a abrirse y fue Dante quien entró.
—¿Ya le diste de beber? Pues sal, tengo que hablar con ella, ayuda a los otros, han visto caminantes acercándose hacia a aquí— dijo Dante mirando a la chica.
La muchacha miró a Luci una última vez y salió de aquel cobertizo dejando a Luci a solas con Dante.
—¿Qué tal lo llevas? Le pedí a Karen que te diera agua. Quiero que llegues a Las Vegas en perfectas condiciones, Dorian ya sabe que vas y está muy contento— Dante se sentó delante de Luci. –Aun no me he olvidado de lo que intentaste hacer en el carguero, pero bueno, te he perdonado y espero que podamos ser amigos.
—¿Amigos? No eres más que un psicópata. Te garantizo que si estuviera libre te arrancaría la cabeza sin pestañear… Nadie te echaría de menos cabrón.
En ese momento Dante la cogió por el pelo y tiró hacia atrás. –No te pases ni un pelo bonita o te juro que te romperé las piernas, no las necesitas allá donde vas.
—Rómpeme lo que te de la gana, pero te juro que cuando pueda me ocuparé personalmente de matarte y disfrutarlo. Te juro que lo haré.
Dante soltó a Luci y se levantó, se dirigió hacia la puerta y justo antes de salir se dio la vuelta y le asestó una violenta patada en el pecho, tan fuerte que Luci lanzó un grito y cayó hacia delante tosiendo. –Mira lo que me has obligado a hacer, a la próxima te cortaré una mano o lo que se me ocurra, pero no te mataré, no te daré esa alegría— después de eso, Dante salió y dejó sola a Luci mientras esta recordaba los hechos ocurridos en la prisión, cuando tendría que haber matado a ese maldito Dante.

Día 21 de Enero de 2010
Día 578 del Apocalipsis…
Carguero prisión…

La señal que Dylan esperaba se escuchó en forma de explosión que venia de algún punto de la ciudad, fue en ese momento cuando la fuga que habían planeado comenzó a tener lugar. Los presos comandados por Dante comenzaron a armar follón mientras Dylan y varios de sus hombres comenzaron a moverse, Luci en teoría debía ir con ellos, pero sus planes eran otros, llegar hasta Dante y acabar con el.
Luci comenzó a caminar entre los presos que avanzaban en dirección contraria a la suya, los guardas no tardarían en hacer acto de presencia y comenzar a disparar, de hecho así fue, las balas comenzaron a silbar y a derribar a presos, el pánico no tardó en llegar, pero Luci solo quería encontrar a Dante, le daba igual lo que hicieran Dylan y Warren, ella escaparía por sus propios medios.
Con el motín ya organizado, Dante había desaparecido. Luci se metió por uno de los pasillos viendo todo tipo de carnicerías, había presos peleando con presos y presos peleando con guardas, incluso había cuerpos que comenzaban a reanimarse al no haber sido rematados. Luci llegó a una de las cubiertas y se encontró con un grupo de guardas que llegaban armados para sumarse a la resistencia, pero rápidamente se vieron superados cuando un grupo de caminantes surgieron por una de las puertas, eso hizo que los guardas centraran toda su atención en ellos y comenzaran a disparar. Luci cambió de dirección y comenzó a correr hacia uno de las puertas, justo cuando la cruzó se topó de cara con el cañón de un fusil apuntándole a la cara.
—Quieta, no te muevas— le espetó un chaval bastante joven, pero Luci fue más rápida, agarró el cañón del arma y lo apartó al tiempo que el muchacho apretaba el gatillo, entonces ello le asestó una patada en la boca del estomago y este cayó hacia atrás soltando el arma, cuando el trató de levantarse vio que Luci le apuntaba.
—No te muevas— dijo Luci. Pudo disparar, pero no lo hizo, en vez de eso se alejó corriendo buscando por varios pasillos del carguero, Dante debía estar en algún lugar de esa zona. Corrió sin mirar atrás mientras el sonido de la guerra que acababa de estallar hacía vibrar todo el carguero.
Luci llegó a una bifurcación y trató de decidir hacia donde ir, escogió el camino de la derecha y fue entonces cuando notó que el carguero vibraba, en un principio pensó que se trataba de explosiones provocadas por los explosivos que los hombres de Dante habían estado preparando, pero no era eso, era otra cosa, era ni más ni menos el propio navío, este estaba moviéndose.
Justo en ese momento escuchó el ruido que venia hacia ella, era gente corriendo, seguramente presos que iban avanzando mientras tomaban la nave, no sabía donde meterse cuando notó un tirón y fue llevada al interior de lo que parecía un camarote, allí se encontró cara a cara con 14K, a la que no veía desde que había comenzado el motín.
—¿Qué haces aquí?— preguntó 14K al tiempo que tiraba de Luci para ocultarse del grupo de presos que pasaban corriendo por el pasillo.
—Busco a Dante. ¿Lo has visto?
—¿Para que lo buscas? ¿Quieres matarle?— quiso saber 14K
—Obvio— Luci se asomó un poco al ver que la marabunta de presos había pasado. –El barco se mueve, seguramente Dylan y Warren han llegado hasta donde debían. ¿Vas a ayudarme? A ti también te ha marcado como a las bestias. Este es el momento de acabar con el, puede que no volvamos a tener otra oportunidad.
—Yo… Yo…— balbuceó 14K. Ella nunca se lo había planteado de esa manera, entonces miró a Luci fijamente y con determinación. –Te ayudaré. Acabemos con ese cabrón.
Ambas chicas salieron de la celda, y Luci, conducida por 14K fue llevada a un lugar que nunca antes había visto.
—¿Qué es este lugar?— preguntó Luci al ver como 14K se acercaba a una de las paredes y quitaba un trozo de ella.
—Algunos presos fabricaban armas para el contrabando y se las vendían a otros presos. ¿Recuerdas a los que fueron ejecutados por Dante aquella vez? ¿De donde crees tu que sacaron las armas?...— entonces 14K se dio la vuelta y le entregó lo que parecía una espada. Se trataba de un trozo de hierro afilado con una parte donde había lo que parecía un trapo envuelto que hacía de mango.
Luci cogió la espada fabricada y la blandió varias veces en el aire. –Creo que servirá, por lo menos para separarle la cabeza del cuerpo. ¿Y tú que cogerás? Pero ya tengo un fusil.
En ese momento 14K sacó otra espada idéntica a la que le había dado a Luci. –Esto nos servirá para los No Muertos también. Y la munición de ese cacharro no te durará para siempre.
Ambas salieron de la celda donde habían encontrado el contrabando y siguieron por uno de los pasillos mientras escuchaban los disparos de los guardas que cada vez eran menos y sentían la vibración del barco. No tenían ni idea de a cuanto estaban del puerto.
Llegaron a otra cubierta y Luci se acercó a una de las barandillas, necesitaba asomarse y ver a cuanto estaban de la ciudad, se asomó y entonces se dio la vuelta rápidamente para mirar a 14K.
—¡¡¡¡Al suelo!!!!
Ambas se lanzaron al suelo al tiempo que el carguero prisión penetraba en el muelle, provocando que todo el navío vibrara de tal forma que parecía un autentico terremoto. El impacto fue tan fuerte que incluso algunos elementos del barco como cuerdas y chimeneas comenzaron a salirse del sitio. Una incluso estuvo a punto de caer sobre Luci, pero la rápida intervención de 14K lo impidió.
Las dos se pusieron en pie mientras el barco seguía vibrando. Luci se volvió a acercar a la barandilla y vio como varios de los presos saltaban al agua desde algún punto, incluso vio a un preso que trataba de saltar también, pero varios brazos tiraron de el y este volvió hacia el interior del barco, también vio a varios guardas que trataban de escapar de una horda de No Muertos, pero eran rodeados y acababan desapareciendo.
—Tenemos que salir de aquí. Olvídate de Dante, ahí está la ciudad, tus amigos. Salgamos, huyamos, saltemos al agua y nademos— le espetó 14K, pero Luci le hizo caso omiso, únicamente se alejó de ella y se adentró en otro pasillo. 14K no tuvo más remedio que seguirla.

Día 22 de Enero de 2010
Día 579 del Apocalipsis…
En algún lugar del desierto de Nevada…

El viaje se había reanudado y Luci había sido llevada a un furgón donde la habían obligado a meterse en la parte trasera junto a Dante y dos de sus escoltas armados. Este observaba a Luci con una gran sonrisa.
—Como ya te habré dicho en alguna ocasión no tengo rencor hacia ti, se que soy un cabrón y que me odias, pero… No me cabe duda de que al final acabaremos llevándonos bien. Ambos somos personas adultas y no podemos comportarnos como dos críos…
—Que te jodan— dijo Luci volviendo la cabeza para no mirarlo.
—Esa boca… Odio las palabras soeces, y más que las odio saliendo de la boca de una joven tan bonita como tú… No te pega— dijo Dante con una sonrisa. –Pero bueno, lo más importante es que sepas como serán las cosas a partir de ahora. Allí en Las Vegas hay una comunidad mucho más adelantada que esa mierda que hay en Manhattan. Eso es una miseria, en Las Vegas se vive mucho mejor y estamos mejor organizados. Aunque eso solo lo se de oídas… Pero bueno, no importa demasiado si estamos mejor organizados que en Manhattan  o no, ya que Manhattan como ciudad y comunidad ha dejado de existir. Nunca volverás a ella… Y tus amigos… Seguramente estarán todos muertos. A ellos tampoco volverás a verlos.
—Ahora mismo— comenzó a decir Luci con una sonrisa. –Lo único que tengo en mente es el deseo de matarte con mis propias manos. No me preocupo por mis amigos por que se que están vivos, algo que tú… Muy pronto dejarás de estar. Te cortaré la cabeza y cuando esta esté reanimada la acercaré a tu cuerpo para que tu mismo te devores.
Dante comenzó a reír ante lo dicho por Luci. –Eres un poco sadiquilla, pero bueno, no te lo tendré en cuenta, ya que no harás nada de eso… Y sobre tus amigos, supongo que te aferras al engaño de que sigan vivos con la idea de que vengan a salvarte, pero no lo harán. Te digo todo esto para que sepas que vas a empezar una nueva vida, lo primero que haremos será usar tu sangre para crear vacunas, allí en Las Vegas tenemos muy buenos científicos que harán autenticas maravillas, de tu sangre sacarán esa vacuna básica y trabajarán con ella para crear una mejor.
—La historia de siempre supongo— respondió Luci.
—Es mucho más que eso. Si tus amigos han muerto todos y la infección se ha extendido por toda Manhattan, ahora mismo tú eres el mayor tesoro de este mundo en ruinas… Y créeme que donde mejor estarás es con nosotros. Como ya sabes hay más comunidades de supervivientes, algunas más pequeñas que otras… Y en Manhattan solían parar algunos viajeros que pasaban por allí para trueques y demás, puede que tú no lo sepas, pero es así. El rumor de que hay gente vacunada se ha extendido por todo lo que queda de los Estados Unidos de la misma manera que llegó hasta mis oídos y el que tú estabas en el carguero prisión— Dante observó la expresión de Luci que había cambiado. –Si, de hecho deduzco que hay otras comunidades que ansían esas vacunas y que de encontrarse con alguien de Manhattan seguramente lo descuarticen… Con nosotros estarás segura.
—Segura hasta que me descuarticen en Las Vegas…
—Eso no pasará. Estate tranquila. Dorian es mi amigo y no hay nada que no haría por mí. Estarás a buen recaudo, tranquila.
Luci sabía que sus posibilidades de escapar antes de llegar a Las Vegas eran casi nulas, pero no se resignaría, era seguro que cuando llegara la noche iban a parar, momento que entonces aprovecharía para intentar escapar.

Día 21 de Enero de 2010
Día 578 del Apocalipsis…
Carguero prisión…

Luci y 14K habían llegado a las plantas superiores del carguero. Un lugar al que solo los guardas podían tener acceso, según 14K, si Dante estaba en algún sitio, ese lugar era esa zona. La luz era débil allí, pero aun así podían ver por donde caminaban.
De pronto vieron unas siluetas que aparecieron ante ellas y comenzaban a disparar, les vino justo ocultarse.
—¡¡¡Acabad con ellas!!!— gritó uno de los guardas. –Matadlas.
Luci se asomó un poco y vio a tres personas avanzar por el pasillo. En sus cabezas podía distinguirse unos cascos con unas luces parpadeantes. Era evidente que llevaban visión nocturna. Luci preparó su fusil y se asomó un poco, entonces comenzó a disparar repetidas veces sobre los guardas, los disparos fueron certeros y directos a la cabeza, los tres soldados fueron rápidamente abatidos. Eso hizo que 14K saliera de su escondite apresuradamente, fue entonces cuando alguien comenzó a disparar y 14K tuvo que echarse al suelo y ocultarse bajo uno de los cadáveres para cubrirse de los disparos.
Luci vio en ese momento al que disparaba y ella aprovechó para salir de su escondite, rápidamente descargó sobre el cuarto guarda una lluvia de balas, el cuerpo del soldado cayó de espaldas y Luci corrió hacia el, le arrebató el arma y le disparó en la cabeza.
14K se levantó del suelo y se acercó a Luci, la cual acababa de tirar al suelo el fusil que había conseguido en un principio, seguidamente cogió uno y otro se lo pasó a 14K.
—Ya no se nos acabará la munición. Registra los demás cadáveres, deben llevar cargadores encima. Coge los cascos… Nos servirán para ver por donde vamos.
En ese momento vieron una silueta que estaba postrada a cuatro patas a unos metros de ellas, Luci enseguida supo que se trataba de Hunchback, enseguida comenzó a disparar sobre aquel ser que comenzó a moverse de manera antinatural, de tal forma que no se correspondía con su cuerpo deforme.
Hunchback comenzó a huir por los pasillos con Luci detrás de el, no podía dejarlo escapar, el podría avisar a Dante, ponerle en sobre aviso.
14K salió detrás de ella mientras Luci iba persiguiendo a Hunchback a la vez que disparaba, ambas llegaron a una habitación sin salida donde había bastante equipo de los guardas, de pronto escucharon un ruido y vieron uno de los pies de Hunchback desaparecer por una de las trampillas, Luci se acercó corriendo, pero no logró atraparlo.
—Se ha escapado. Esa cosa ha huido— dijo Luci dándole una patada a una de las estanterías.
En ese momento 14K se dio cuenta de algo. –Mira. Creo que Hunchback se ha llevado equipo. ¿Para que lo necesitará? Se ha llevado casco y chalecos antibalas.
—Me da igual… El ya no me importa. Vamos a por…
Luci no acabó la frase, cuando quiso darse cuenta estaban siendo encañonadas por varios hombres, y en el medio de todos estaba Dante cruzado de brazos. Ella quiso disparar, pero enseguida uno de los hombres de Dante le disparó a los pies.
—Yo no lo haría, estás en minoría. Tirad las armas… Todas…
Luci y 14K se miraron y entonces dejaron caer sus armas, su periplo había durado bastante poco. Iban buscando a Dante y era el quien las había encontrado a ellas. Los hombres de Dante avanzaron hacia ellas y las apresaron.
—Podríamos decir que esto es un ejemplo de cazador cazado. ¿No crees?— dijo Dante con una sonrisa –Las llevaremos al puesto de mando junto a los demás, aun tardaremos un poco en bajar a tierra.
Cuando fueron llevadas al puesto de mando se encontraron con Dylan y Warren. Ambos estaban esposados a unas tuberías, solo Dylan estaba consciente, sin embargo, Warren tenía una fea herida en un costado, Luci se los quedó mirando y Dante se dio cuenta de ello.
—Si… Es lo que crees. Le mordieron hace un rato. Aun está vivo, pero no le quedará mucho— comenzó a explicar Dante. –Y Dylan… Bueno, a el tampoco le queda mucho, una vez Warren muera y se reanime, se acabó.
Dylan alzó la cabeza en ese momento y miró a Dante. –Eres un bastardo. ¿Estas disfrutando con esto ¿Verdad? Solo nos has utilizado.
—El único culpable aquí eres tú ¿Por qué te has fiado de mí si sabes que soy un cabrón? Bueno chico, nos despedimos aquí. Nosotros nos largamos— dicho eso, Dante se dio la vuelta y se largó de allí tirando de Luci, la cual tuvo una ultima cruzada de miradas con Dylan, una en la cual vio la derrota en los ojos del muchacho y el “Lo siento” en sus labios.

Día 22 de Enero de 2010
Día 579 del Apocalipsis…
En algún lugar del desierto de Nevada…
Después de un largo trayecto y con la noche ya sobre ellos, el convoy de Dante se había vuelto a detener en medio del desierto, allí habían montado un improvisado campamento donde varios hombres de Dante habían comenzado ya a establecer un perímetro de seguridad, Luci podía ver todo eso desde el interior del furgón en el que iba. De pronto un puño apareció golpeando el cristal y Luci se retiró un poco, seguidamente al otro lado del cristal apareció un tipo sonriente, con una dentadura tan podrida que un dentista podría haberla catalogado como el mayor desafío de su vida.
—Nada de mirar— dijo el tipo sin dejar de mostrar su podrida dentadura. –Hora de dormir.
Luci hizo un gesto con la cabeza y dejó de mirar. –Anda y que te follen campeón.
En ese momento se abrió la puerta del furgón y entró la misma chica que le había dado de beber hacía horas, esta traía un par de latas de conserva y una botella de agua.
—No hagas caso a Brutus… Es un capullo. Lo era en la prisión y lo es ahora.
Luci se la quedó mirando, de nuevo aquella chica le resultaba familiar, tenía la sensación de haberla visto mucho antes, entonces la recordó con claridad, era la misma chica que vio cuando entró por primera vez en la prisión, aquella a la que estaban violando entre varios.
—Ese Brutus era uno de los que te follaba aquella vez… ¿Verdad?— dijo Luci bebiendo de la botella que la chica le ofrecía. –Se que eres tú. Al principio no te recordaba, pero ahora que te miro bien… Si… Eres tú.
—No se de que me hablas— la chica pareció balbucear un rato. –Creo que te confundes de persona.
—Claro que eres tú. Vi como se corrían en tú cara. Te violaban y tú no hacías nada. Lo normal es que ahora te vengaras. Ayúdame a escapar— dijo Luci intentando llevarla a su terreno. —…Y cuando escape, te ayudaré a acabar con ellos. Es de noche, nadie nos perseguirá en la oscuridad si lo hacemos bien.
En ese momento la chica le asestó una sonora bofetada. –Nunca los traicionaría. Ellos cuidaban de mí… Y Byron me quería.
—Te quería tanto que te compartía con esos cerdos… ¿No? ¿Y donde está Byron ahora? No me lo digas… Queriéndote tanto que te ha dejado en manos de estos desgraciados. Que te entre en la cabeza que ahora solo te están utilizando, que si por algún milagro llegases a Las Vegas… Es decir, si no te matasen o te dejaran morir antes… ¿Qué crees que pasaría? Ya te lo digo yo, te follarán hasta la locura.
—Dante no haría eso. El me ha prometido cosas— replicó la chica.
—Te llamas Karen ¿No? Dante no cumplirá nada que haya prometido. Seguramente os mantiene a su lado por puro interés y cuando no le sirváis os dejará tirados o os echará de comer a los caminantes. ¿Y donde está Byron ahora?
—Murió durante el motín. Los caminantes lo rodearon y lo mataron.
—Escucha. Tienes que creerme. Tenemos oportunidades de escapar, las cuales se esfumarán una vez estemos en Las Vegas. Tenemos que aprovechar ahora, necesito tu ayuda. Te llevaré con mi grupo.
La chica miró a Luci y seguidamente le dio de comer, pero Luci apartó la cara, no quería comer, solo quería escapar de allí. –Tienes que comer. Tienes que estar fuerte para cuando llegues a Las Vegas. Te harán pruebas para las vacunas. Vamos.
—No pienso comer. Si no puedo escapar no pienso darles el gusto de hacer de mí lo que les de la gana. Prefiero morir de hambre durante el trayecto.
En ese momento Karen volcó el contenido de la lata sobre la cabeza de Luci. –Tú misma. Haz lo que quieras, cuando quieras comer basta con que te inclines y lo lamas del suelo.
Seguidamente Karen salió del furgón dejando a Luci a solas. De haber podido le habría dado un buen par de puñetazos. Lo había intentado, pero aquella chica no había atendido a razones aunque ella le había tratado de mostrar la realidad a la que seguramente se iba a enfrentar. Desde ese momento comenzó a preparar un plan, ya no le importaba lo que tenía que hacer, ya no le importaba matar a Dante, de hecho eso era algo que no podría hacer estando este tan protegido por sus hombres, lo que más le importaba a Luci en esos momentos era escapar de allí a toda costa, el asesinato de Dante podía esperar, fue entonces pensar en Dante y recordar algo que este le había dicho, le había amenazado con romperle una mano, fue en ese momento cuando a Luci se le ocurrió una idea. Estaba esposada, así que juntó sus manos detrás de la espalda, apretó los dientes con fuerza, agarró uno de sus dedos y se lo rompió, era el primero.

Día 21 de Enero de 2010
Día 578 del Apocalipsis…
Calles de Manhattan…

Luci y 14K habían sido separadas, Dante la había dejado con unos hombres de su confianza mientras el iba a hacer algo.
Las calles de Manhattan habían dejado de ser un lugar tranquilo tal como recordaba, el infierno se había desatado en ellas y el caos había corrido como la pólvora. Luci estaba siendo custodiada por tres hombres de Dante, la estaban llevando a un lugar que les había indicado Dante, aunque ella no sabía cual.
—No se si lo sabes ya, pero Dante planea llevarte a Las Vegas. Allí te van a diseccionar como a las ranas— decía uno de sus captores. –Aunque es una pena, por que no estás nada mal, si de mi dependiera te echaría polvos hasta que se me cayera la polla.
—Para que se te caiga… Primero tendrías que tener— respondió Luci. En ese momento fue empujada por otro de sus captores.
—Será mejor que cierres la boca y no te pases ni un pelo, si no…
—Si no… ¿Qué? Dante me quiere en perfectas condiciones. Si a mí me pasa algo os separará la cabeza del cuerpo… Así que…— Luci no terminó de decir la frase, por el callejón por el que iban surgieron varios No Muertos que comenzaron a caminar hacia ellos. Eso hizo que los tres captores de Luci comenzaran a retroceder aterrorizados, solo llevaban armas blancas, algo insuficiente para defenderse de aquella horda que avanzaba hacia ellos.
Luci y sus tres captores comenzaron a huir mientras los caminantes los seguían, llegaron a otro callejón y vieron que no había salida.
—¿Qué hacemos ahora?— preguntó uno de ellos. Este se despistó y fue el momento que Luci aprovechó para noquearle, le asestó una fuerte patada y le quitó el cuchillo de las manos, con el cual apuñaló a los otros dos. Ya estaba libre, ahora solo necesitaba recuperar algo e ir después a por Dante.

Día 22 de Enero de 2010
Día 579 del Apocalipsis…
En algún lugar del desierto de Nevada…

Dante estaba dormido, estaba soñando con su mujer y sus hijas, las perdió en Manhattan durante los primeros días de la comunidad, cuando los guardias no hicieron bien su trabajo y unos No Muertos llegaron hasta las tiendas y caravanas en las que vivían por aquel entonces, un poco antes de que les asignaran casas en las que vivir y mucho antes del intento de toma de poder por parte de Dorian en el que el participó. En ese momento fue despertado por uno de sus hombres.
—¿Qué coño ocurre? Me has despertado en medio de un sueño precioso.
—Tiene una llamada de el señor Dorian— esa frase lo hizo levantarse de golpe y correr hacia la tienda donde habían montado la radio.
Una vez allí cogió la radio y comenzó a hablar. –Hola de nuevo Dorian. ¿Qué deseas?
La voz de Dorian se dejó escuchar por el altavoz. –Se que es de noche y que seguramente te he despertado de un sueño. Soy consciente de que traéis algo de inmenso valor para mí, por eso he mandado a un grupo de mis mejores hombres a vuestro encuentro, ellos os escoltarán hasta Las Vegas. Básicamente te estoy avisando para que se lo hagas saber a tus chicos para que no cometan el error de dejarse llevar por el miedo y el desconocimiento y comenzar a disparar contra mis hombres.
—No te preocupes. ¿Conocen nuestra ubicación?— preguntó Dante reprimiendo un bostezo.
—Si… La conocen. Al amanecer estarán allí para escoltaros hasta Las Vegas.
—Muy bien. Pues me retiro a seguir disfrutando del sueño— respondió Dante.
—Yo también voy a disfrutar de un dulce sueño— dijo Dorian. –Una cosa más… A ti te tengo preparada una gran sorpresa de bienvenida que podría rivalizar con los mismos juegos de los romanos. Te garantizo que no te va a decepcionar nada de lo que vas a ver. Buenas noches viejo amigo.
—Buenas noches.
*****
Luci había conseguido liberarse de sus ataduras, lo había logrado superando el dolor atroz de sus dedos al romperse. Era hora de comenzar la segunda parte del plan, comenzó a dar pequeños golpes con los que atraer la atención de Karen. Poco después fue ella quien apareció cerrando la puerta detrás de ella.
—¿Qué quieres?— preguntó la chica.
—Tengo hambre— respondió Luci. –Necesito que me des de comer. Aunque sean esos trozos del suelo. He comprendido que tienes razón.
Eso hizo que Karen esbozara una sonrisa y se acercara a Luci, cuando estuvo delante de ella se agachó y cogió un poco de comida del suelo, la cual acercó a la boca de Luci, momento que esta aprovechó para alzar los pies y ponerlos alrededor del cuello de Karen, el cual rompió sin dar tiempo a que Karen emitiera un solo grito. Ahora ya estaba a un paso menos de la libertad, rasgó la ropa de Karen y se la enrolló alrededor de la mano rota, era hora de huir.


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