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martes, 18 de junio de 2013

Capitulo 200: El final, part 8



Jorge había sido golpeado por Beltrán y cuando estaba en el suelo este sacó una jeringuilla y le inyectó algo en el brazo, enseguida llegaron los calambres y enseguida Jorge supo lo que había pasado. Recordaba de sentir aquello mismo cuando le mordieron y le infectaron. Seguramente aquella jeringuilla contenía sangre de un infectado, seguramente Beltrán la había conseguido de cuando llevaba a Lujan como si fuera un perro y la estaba reservando para un momento especial, ese era el momento.
Jorge se levantó poco a poco sintiendo fuertes dolores, era verdad lo que Abigail dijo aquella vez, al volverse a infectar el virus actuaba con más virulencia. No le quedaba mucho, entonces escuchó ruido fuera y decidió salir. Nada más asomarse vio a Beltrán apuntando a alguien, ese alguien era Juanma y Beltrán le estaba apuntando con la pistola que le habían quitado.
Rápidamente Jorge se llevó la mano a la cintura y sacó una 9mm que llevaba oculta. Había tenido suerte de que Beltrán no lo cacheara tras golpearlo. Salió de la sala de monitores con el arma temblándole en la mano y llamó a Beltrán. Instintivamente ambos miramos hacia Jorge.
-Tira el arma Beltrán y déjalo ir- dijo Jorge con un notable temblor en las manos.
Beltrán quiso disparar, pero Jorge lo hizo antes. La bala impactó en el pecho de Beltrán y este cayó de espaldas gritando de dolor, momento que yo aproveché para coger la bomba y alejarme de el. Me acerqué a Jorge y vi que estaba pálido.
-Venga, vámonos- le dije
-No puedo. Ese cabrón me ha inyectado algo, creo que sangre de infectado-
En ese momento Beltrán se incorporó a duras penas y se apoyó en la pared. –Es cierto, te he inyectado sangre para infectarte, quería joderte bien. Ya te dije que si no ganaba yo, no lo haría nadie. Vas a morir-
-Juanma, déjame la bomba- me pidió Jorge al tiempo que escuchábamos acercarse a los infectados por el pasillo, aunque aun tardarían en llegar. –Huye con los demás, me gustaría acompañaros, pero yo ya no podre ir mucho más allá. Todo ha terminado para mí- Era evidente que Jorge no tenía salvación. –Vivid… ¿De acuerdo?-
Yo asentí, le estreché la mano a Jorge y luego lo ayudé a sentarse en el suelo. Beltrán nos observaba a los dos desde su sitio mientras se desangraba. –Te echaremos de menos- le dije.
-Lo se. Ahora corre-
Después de despedirme de Jorge comencé a correr hasta el garaje que había querido ir antes, esta vez el camino estaba despejado. Al llegar al garaje vi que la puerta estaba abierta, esta también se había abierto cuando Beltrán había pulsado el botón.
No me costó mucho decidirme, cogí uno de los jeeps y lo arranqué rápidamente, había tenido suerte de que el depósito estaba lleno. Tenía que darme prisa en salir de allí, porque si Jorge hacía lo que yo estaba pensando que iba a hacer no nos quedaba mucho tiempo.
El jeep conducido por mi salió a toda velocidad a las calles. Tenía que llegar cuanto antes y levantar el vuelo.
Conducía vertiginosamente esquivando vehículos abandonados y barricadas. Con las calles vacías no me llevaría mucho tiempo llegar al aeródromo. Definitivamente no había logrado salvar a Jorge, pero al menos lo había intentado, lo había perdonado por todo y la última sonrisa con la que me miró mostraba que ya podía irse en paz.
Jorge había sido un gran amigo desde que lo conocí en el ejército. Desde aquel entonces Paco, el y yo habíamos sido inseparables, al menos lo fuimos hasta esos momentos. Sentí que las lágrimas brotaban en mis ojos, pero no era momento para llorar. Pisé más el acelerador y el vehículo cogió más velocidad.
*****
Jorge tenía la bomba en brazos y tenía la pistola pegada a ella. El y Beltrán seguían mirándose mientras ambas vidas se iban apagando.
-Dime el código Roger. Al menos no moriremos devorados- dijo Jorge.
-Es el 99056- respondió Beltrán. Parecía que se había dado por vencido, al fin y al cabo ninguno de los dos iría ya muy lejos.
Jorge se puso en pie otra vez y tambaleándose se acercó a la sala de monitores donde tecleó el código. Seguidamente la luz roja se apagó y Jorge comenzó a escuchar chasquidos, el cierre se había activado y las puertas se estaban cerrando. No solo lo hicieron las principales, también lo hicieron las de seguridad. Luego Jorge salió al pasillo, al cerrar la puerta de la sala de monitores escuchó un chasquido que indicaba que esta también se había cerrado. En esos momentos solo Jorge y Beltrán estaban en el pasillo. Beltrán respiraba con dificultad hasta que dejo de hacerlo. Este acababa de morir.
*****
El jeep entró a toda velocidad en la pista de aterrizaje y cuando llegué a la altura del avión, lo detuve. Bajé de un salto y se acercaron a recibirme, pero no había tiempo.
-Todos al avión. Jorge pretende hacer explotar la bomba-
-¿Y que pasará con el?- preguntó Sandra.
-Ya no hay nada que podamos hacer por el-
Sin más preguntas todos comenzamos a ocupar posiciones en el avión. Yo me senté junto a Eva y cogí a Vicky en brazos, la cual seguía inconsciente.
Vanesa y Cesar se sentaron a los mandos y comenzaron a tocar botones, pronto noté como el motor se ponía en marcha y el avión comenzaba a moverse. Miré por la ventana y vi el asfalto. Nos estábamos moviendo.
-Agarraros fuerte- dijo Vanesa poniéndose unos cascos, luego le indicó a Cesar que hiciera lo mismo. –Muy bien. Allá vamos-
La avioneta comenzó a coger velocidad por la pista y enseguida noté como esta levantaba el vuelo. Por fin lo habíamos logrado, aunque la cosa aun no había terminado. La avioneta dio varias sacudidas, pero me imaginé que eso era algo normal. Pronto estábamos a unos metros del suelo ganando cada vez más altura. En ese momento le dejé a Eva que cogiera a la niña mientras yo me levantaba para darle unas indicaciones a Vanesa. Cuando llegué junto a ella le toqué el hombro. –Coge más altura-
-Muy bien, pero ahora vuelve a tu sitio- respondió Vanesa mientras agarraba los mandos otra vez.
*****
Jorge estaba perdiendo el conocimiento, haría por lo menos unos quince minutos que Juanma se había marchado. A Jorge no le quedaba mucho tiempo tampoco, entonces vio como Beltrán comenzaba a reanimarse. Cuando Beltrán levantó la cabeza y se fijó en el comenzó a avanzar con intención de comérselo.
-Al final has acabado como merecías. Supongo que te veré en el infierno, ahora entre nosotros debes saber que me hubiese gustado matarte con las manos desnudas-
Beltrán llegó hasta Jorge y se inclinó sobre el con la boca abierta, estaba apunto de morderle cuando Jorge sonrió. –Una cosa más… no pienso dejar que te des ese gusto conmigo-
Jorge puso de nuevo el arma sobre la bomba y apretó el gatillo.
*****
Estábamos ganando más altura cuando sentimos una fuerte explosión. Eso solo podía significar una cosa, miramos por la ventana y vimos como el suelo donde debía estar el bunker se venía abajo y dejaba paso a una enorme seta de fuego que surgía del suelo como si de una erupción volcánica se tratara.
-¡¡¡¡Agarraros todos!!!!- grité cuando me di cuenta que la onda expansiva estaba apunto de golpearnos. Segundos más tarde así fue.
El avión se sacudió con fuerza y Vanesa tuvo que hacer increíbles maniobras para estabilizar el aparato y no estrellarnos. Finalmente recuperó el control cuando ganamos más altura. Desde la ventana podía verse como Madrid desaparecía consumida por la explosión.
Jorge había muerto también. Del grupo inicial solo quedábamos ocho personas adultas, dos niños y un perro. Habíamos perdido a muchos amigos y familia a lo largo de cuatrocientos dos días, pero finalmente habíamos logrado salvarnos. Todos estaban entre alegres y tristes, pero pronto la alegría se abrió paso entre los supervivientes. Alicia y Sandra se abrazaron y luego Sandra abrazó a su perro.
Justo en ese momento Vicky abrió los ojos y se me quedó mirando. –Papa… ¿Qué ha pasado?-
-Lo hemos logrado cariño, lo hemos logrado-
La niña me abrazó y yo la abracé a ella mientras Eva me agarraba la mano. La niña se apartó a un lado y Eva y yo nos quedamos mirando. Luego nos besamos mientras los demás celebraban el haber logrado dejar atrás la pesadilla. Puede que esta no hubiese terminado aun, aun nos quedaba llegar hasta las coordenadas que Silverio nos había dado, pero era un primer paso.
-¿Dónde iremos ahora papa?- preguntó Vicky.
-No lo se, pero espero que nos espere una vida mejor allí donde vayamos- respondí mientras miraba a Eva a los ojos. –Solo se que nos espera una nueva vida-
-Una nueva vida juntos. Como una familia- añadió Eva. –Todos nosotros-
Eva tenía razón, de ahora en adelante, fuésemos donde fuésemos nos esperaba una nueva vida. Yo solo tenía clara una cosa, que pasase lo que pasase iba a luchar por proteger a los míos.
El avión se alejó hacia el horizonte mientras una devastada Madrid era consumida por las llamas. Lo habíamos conseguido.

FIN

Capitulo 200: El final, part 7



-Teclea el maldito código. Parece mentira que no te des cuenta de que así también morirás tu- Jorge seguía apuntando a Beltrán, pero este no parecía querer obedecer. –Maldita sea. Así no gana nadie-
-Ya lo se. Aquí solo puedo y debo ganar yo, si no gano yo, nadie lo hará-
-¿Quieres la bomba?- Jorge se descolgó la mochila del hombro y la dejó con cuidado en el suelo sin dejar de apuntar a Beltrán. –Aquí la tienes, es toda tuya, ahora teclea el código- Jorge escuchaba cada vez más cerca los gemidos y los gruñidos. A esas horas probablemente toda la ciudad estaría allí dentro. –Venga cógela si es lo que quieres-
-Pero ya no tengo la vacuna, tu mismo acabas de ver como ese imbécil la usaba para salvar a la niña. El trato queda anulado por completo, ninguno de vosotros saldrá de aquí con vida-
-Pero tú tampoco lo harás, a menos que teclees el código. Si no te he matado ya es porque se que lograré que lo teclees. Y me jode por que te tengo muchas ganas-
-Pues yo en tu lugar lo haría, porque no volverás a tener una oportunidad como esta. Luego te arrepentirás- dijo Beltrán sentándose tranquilamente en una silla. –La verdad es que no creo que tengas agallas suficientes-
En ese momento comenzaron a escuchar disparos. Solo podía ser una cosa. Eran los demás que estaban huyendo.
*****
Eva corría con Vicky en brazos mientras yo me ocupaba de cubrirlas en nuestra huida, la pequeña estaba inconsciente. Mientras corríamos no dejaba de rezar para que la vacuna surtiera efecto. No quería tener que enfrentarme al dilema de acabar con la pequeña si revivía convertida en uno de esos seres. Por otro lado rezaba para que al menos ella y Eva lograran salir de allí.
Al igual que la otra vez me estaba dirigiendo al garaje donde guardaban los vehículos, me había aprendido el camino la primera vez que estuve allí. Una vez allí las dejaría en un vehículo escondidas mientras yo regresaba a por Jorge.
De pronto por el final del pasillo vi aparecer a una horda que avanzaba hacia nosotros. –Eva, retrocede.- miré hacia un lado y vi otro pasillo vacio, solo que ese nos alejaba del camino, pero no había otro remedio que dar la vuelta. Corrimos hasta la mitad del pasillo cuando una silueta pareció de repente rebanándole la cabeza a un No Muerto. Enseguida supe que era Luci. Estaba sorprendido de encontrármela allí.
-¿Qué estas haciendo aquí?- le pregunté.
-Buscar novio, pero no tuve suerte, demasiado podridos para mi gusto… ¿Tu que crees?-
-¿Estas sola?- pregunté mientras miraba a mi espalda para ver como iban llegando los infectados. –Bueno, no importa. Tenemos que salir de aquí. Quería llegar hasta el garaje de estos tíos, pero no podemos pasar-
-Olvídate, tengo un Ume fuera- respondió Luci al mismo tiempo que miraba a la pequeña. -¿Qué le ha pasado a la niña?- entonces vio la herida del brazo.
-La han mordido, pero le inyecté la vacuna… a tiempo creo- respondí. Volví a mirar al grupo de infectados y abrí fuego nuevamente mientras miraba a Luci por el rabillo del ojo. –Llévanos. ¡¡¡Corre!!!-
Luci nos llevó hasta el exterior rápidamente y los tres comenzamos a correr por la superficie, atravesamos el campo y llegamos al Ume. Había un infectado allí, pero Luci lo eliminó rápidamente.
Eva abrió la puerta de atrás y tumbó a la pequeña en los asientos traseros mientras ella iba hacia la puerta del copiloto. –Venga, es hora de irnos-
-Id vosotras, yo no voy- respondí.
-¿Qué? ¿Por qué?- preguntó Eva mirándome. –Tienes que venir con nosotros. No puedes quedarte aquí y morir. ¿Es eso lo que buscas?-
-Os seguiré más tarde, voy a volver a por Jorge y voy a acabar con Beltrán- le respondí a Eva totalmente decidido. –Quiero que vayáis al aeródromo y os preparéis para marcharos, despegad si es necesario. No importa lo que me pase a mí-
Eva trató de convencerme, pero yo me negaba a ir con ellos. Eva tiró de mi varias veces y trató de seguirme, pero entonces saqué mi arma y le apunté a la cabeza.
-¿Pero que coño haces? ¿Has perdido la cabeza?- preguntó Luci totalmente sorprendida por mi acción. –No es momento para tonterías-
-Eva, no me importa morir, pero no quiero que lo hagáis vosotros. Si no te vas te mataré aquí y ahora. Te quiero y no soportaría perderte. Así que márchate o moriremos los dos-
-Tu ganas- respondió Eva.
-Gracias por entenderlo- respondí bajando el arma. Entonces me incliné sobre ella y junte sus labios con los míos besándola apasionadamente.
-Me alegro por vosotros parejita. ¿Ahora podemos irnos?- preguntó Luci metiéndose dentro del vehículo.
-Voy a por Jorge- dije. Seguidamente me di la vuelta y comencé a correr de nuevo hacia el interior mientras esquivaba y abatía infectados.

Luci pisó el acelerador y comenzó a conducir a toda velocidad hacia el aeródromo. Estarían muy pronto allí.
-No entiendo a Juanma. ¿Acaso ha perdido la cabeza? ¿O es que tiene prisa por morir?- preguntó Luci mientras conducía. –De verdad que no lo entiendo-
-Solo trata de salvar a Jorge- respondió Eva. –Solo esta cumpliendo su promesa de salvarnos a todos. Solo esta haciendo lo que cree mejor-
-Si, pero no deja de ser una gilipollez. Jodido loco- dijo Luci mientras esquivaba un camión abandonado. –Espero que no tarde en regresar, por que seguir aquí es una mierda-
El vehículo dio un salto en el aire y Eva sujetó a la pequeña en el asiento trasero. –Conduce con más calma, me gustaría llegar de una pieza al aeródromo-
-No tardaremos en llegar- dijo Luci pisándole más.
*****
Me volví a meter a través de una de las puertas que seguían abiertas. Tenía que llegar hasta la sala de monitores, estaba convencido de que Jorge seguía allí. Cuando por fin llegué me encontré con Beltrán saliendo tranquilamente por la puerta. Al verme me apuntó con el arma y yo hice lo mismo, estuve apunto de disparar, pero vi que llevaba la bomba al hombro, ¿si el la llevaba que habría pasado con Jorge? Fuese como fuese no podía disparar. No si quería evitar que saltáramos por los aires, aunque eso no se atribuía a el. Este comenzó a dispararme y yo tuve que buscar cobertura rápidamente.
-¡¡¡Beltrán!!! Deja esto ahora que aun puedes. Ese trasto no te sirve para nada. ¿No eres consciente de lo que llevas? Podrías provocar un gran desastre-
-A otro con esos rollos Martínez. No tienes ni idea de nada, solo eres un estúpido que no esta hecho para este mundo, en cambio este mundo esta hecho a mi medida. Con esto seré un dios-
-Estas loco. Ya no queda nadie aquí. Nosotros somos los únicos que quedamos vivos en la ciudad. No llegaras muy lejos-
-En eso te equivocas. Tengo entendido que hay un avión esperando en cuatro vientos. Fue algo que tu amigo Jorge me dijo antes de dormirse. Solo es necesario que yo también llegue hasta allí, será fácil convencerles de que me dejen subir. Bastará con que maté a un par- dijo Beltrán.
Yo me asomé y vi como sonreía. –No te preocupes. Yo me ocuparé de cuidar mucho a esa niña y a tu chica-
En ese momento vi aparecer a los infectados dirigiéndose hacia mi. Estos habían sido atraídos por los disparos, para evitar que siguieran acercándose comencé a disparar abatiendo a todos los que venían hacia mi. Beltrán también comenzó a disparar hasta que se quedó sin munición, llevaba la pistola de Jorge y había agotado la munición, entonces al ver que no podía hacer frente a más infectados se dio la vuelta y comenzó a correr. Yo salí de mi escondite y comencé a perseguirlo por el pasillo con intención de atraparlo.
Logré alcanzarlo al final del pasillo lanzándome sobre el. El golpe fue tan fuerte que ambos caímos al suelo y la bomba cayó al suelo mientras le asestaba repetidos puñetazos en la cara, aunque estos no parecían dolerle. Este se incorporó y me dio un cabezazo en la cara, el dolor fue tremendo y yo me quedé en el suelo, traté de alcanzar la bomba, pero Beltrán me dio una patada.
-Ni lo intentes- dijo al mismo tiempo que cogía mi arma y me apuntaba a la cara. -¿Últimas palabras?-
Estaba entre la espada y la pared. Ya no sabía que hacer, iba a morir con toda seguridad y no tardarían en llegar más infectados al lugar.
*****
Vanesa y Cesar habían encendido el motor de la avioneta, estaban preparándose para despegar cuando tuvieran oportunidad. En ese momento Vanesa vio aparecer un vehículo por la pista, este se dirigía a toda velocidad hacia ellos.
-Viene alguien- dijo Alicia desde abajo.
-Es Luci, ya vuelven- respondió David subiendo a la avioneta para avisar a Vanesa y Cesar. –Ya nos podemos ir-
Cuando el vehículo llegó vieron que no estaban todos. Faltaban Juanma y Jorge.
-Muy bien, nos vamos- dijo Vanesa.
-No, no podemos irnos, tenemos que esperar a Juanma. Va a venir, se que vendrá-
-Pues será mejor que llegue pronto- respondió Vanesa.

Capitulo 200: El final, part 6



Eva, Jorge y yo habíamos llegado donde Jorge nos había dicho. Se trataba de un agujero por el que cabía una persona, seguidamente había un largo pasillo de piedra y luego un pasillo de color blanco iluminado. El pasillo terminaba en lo que parecía un laboratorio. Jorge nos explicó que era ahí donde habían desarrollado la vacuna, cuya última dosis estaba en mi bolsillo en esos momentos. Eva no hacía más que mirar a los lados apuntando con el arma. Entonces vio varias ampollas con líquidos en una parte del laboratorio, cuando iba a tocarlas Jorge se lo impidió.
-No lo toques. Aquí trabajaban con virus y vacunas. Si no tienes cuidado podrías coger cualquier cosa-
-Lo siento- dijo Eva mirándonos.
Me fijé en los tubos criogénicos y en una especie de incubadoras del tamaño de una persona que estaban hasta arriba de algo que me pareció que era agua. No recordaba si lo había visto la última vez que estuve allí, al igual que tampoco recordaba conocer la entrada por la que Jorge nos había llevado.
-Aquí metían a los infectados con los que experimentaban, seguramente ese liquido va cargadito de Solanum- dijo Jorge.
De repente miré a la cámara que nos observaba y seguidamente se abrió la puerta del laboratorio, los tres la cruzamos preparados por si ocurría algo, pero no pasó nada. Ante nosotros se encontraba otro pasillo que comenzamos a seguir. A cada paso que dábamos me sentía como un ratón que entra en una ratonera. Aquel lugar daba escalofríos.
No tardamos en llegar a la celda de detención, donde me asomé rápidamente esperando encontrar a Vicky, pero no estaba allí. Al no verla sentí una gran frustración, tanta que me di la vuelta para mirar a la cámara que nos enfocaba, podía imaginarme a Beltrán en la sala de monitores observándonos con una gran sonrisa, eso le parecería de lo más divertido.
.¡¡¡Beltrán!!! ¿Dónde esta mi hija? Aquí te traigo la puta vacuna y la puta bomba- comencé a decir a la cámara. Aunque la única respuesta que recibí fue el silencio.
-Juanma, si nos esta observando y eso es seguro. Solo puede estar en un lugar. Esta en la sala de monitores, desde ahí controla todas las cámaras tanto del bunker como de la ciudad, así que es ahí a donde debemos ir-
Los tres nos pusimos en marcha hacia la sal de monitores. Allí nos encontraríamos cara a cara con Beltrán. Tendría que controlarme mucho para no dispararle nada más verle, podría estar usando a Vicky como escudo.
*****
Beltrán volvía a sonreír satisfecho, le habían traído lo que tanto deseaba, pronto los tendría a los tres allí en la sala de control. También miró al monitor donde se veía a la niña, esta seguía en la jaula totalmente inmóvil. Nunca había pensado que esa niña le sirviera para tanto, aun podría sacarle más partido, en realidad se alegraba de no haberla matado todavía.
Muchas cosas circulaban por su mente, formas de ganar aquella batalla que se avecinaba. En ese momento se abrió la puerta que había detrás de el y vio entrar a los tres apuntándole con sus armas. Beltrán se dio la vuelta poco a poco y se los quedó mirando.
-Me alegro de veros. Supongo que traéis lo mío ¿No?-

-¿Dónde esta mi hija?- pregunté sin dejar de apuntarle. –Primero mi hija y luego lo tuyo- En ese momento Beltrán señaló a uno de los monitores en el cual vi a Vicky metida dentro de una jaula en mitad de un pasillo. Eso me hizo explotar de rabia y lanzarme contra Beltrán, al que le puse la pistola en la cara. –Dime como llegar hasta ella o te mato a hora mismo-
Beltrán sonrió y en ese momento vi como deslizaba su mano hacia un botón. Eso hizo que una luz roja se encendiera en aquella habitación y seguramente en todo el bunker. A lo que le siguió la voz de una mujer.
“Atención, atención. Todas las puertas de seguridad del bunker están abiertas, si no las ha abierto voluntariamente por favor, teclee el número de cierre. Repito, se han abierto todas las puertas del bunker, si no las ha abierto voluntariamente teclee el numero de cierre”.
-¿Qué has hecho?- le pregunté.
-He abierto todas las puertas del bunker, los infectados del exterior van a comenzar a entrar en tromba y tu hija esta en ese mismo pasillo. La harán pedazos cuando entren- dijo Beltrán con una sonrisa. –No quería que te lo perdieras-
-Hijo de puta, teclea el código de cierre ahora mismo si no quieres que te mate ahora mismo, se que lo sabes-
-Claro que lo se. Soy el único que lo sabe. Si me matas te quedaras sin el- dijo Beltrán empujándome.
-Pues dímelo ahora mismo- le exigí. -¡¡¡Venga!!!-
-Creo que no te lo diré-
*****
Luci vio como todas las puertas del lugar se abrían de repente al tiempo que unas sirenas comenzaban a sonar en el exterior. Al abrirse las puertas todos los infectados comenzaron a entrar rápidamente, Luci sabia que esas no eran las únicas puertas de entrada. Si no que había más. Así que era seguro que había infectados entrando desde diferentes puntos.
No entendía muy bien porque estaba pasando eso, hasta que se dio cuenta de que era más que probable que tenía que ver con los demás. Rápidamente Luci se puso de pie y comenzó a correr hacia una puerta abierta por la que no estaba entrando ningún infectado, entro rápidamente a pesar del dolor de la pierna. Dentro del complejo se repetía una y otra vez el mismo mensaje dicho por una mujer.
Luci comenzó a correr por el pasillo, se cruzó con algunos de los infectados y esquivó a aquellos a los que no mató. Llegó a un ascensor y al ver que no funcionaba comenzó a descender por los cables. Tenía que llegar hasta sus amigos antes de que fuera demasiado tarde.
*****
“Atención, atención, intrusos sin autorización en el complejo”
Ese nuevo mensaje no hacía más que repetirse una y otra vez, al mismo tiempo vi como pasillos del bunker iban llenándose de No Muertos. También vi a Vicky como trataba de salir de la jaula dando patadas, podía ver que estaba completamente nerviosa, me imaginaba que estaba viendo llegar a caminantes.
-Que teclees el maldito código ahora mismo- le dije otra vez.
-En lugar de estar aquí amenazándome deberías ir a por tu puta hija. ¿No crees? Deberías correr antes de que los podridos la devoren-
Eso hizo que me apartara de Beltrán y mirara a Jorge. –Sácale el código mientras yo voy a por la niña-
-Muy bien, corre- dijo Jorge apuntando a Beltrán.
Salí por la puerta rápidamente y comencé a correr por los pasillos, mientras corría vi que Eva me seguía de cerca.
-Cuando tengamos a la niña recogemos a Jorge y nos vamos. Que Beltrán se quede con su bomba- dije mirando a Eva.
Los dos seguimos corriendo y mirando por cada uno de los pasillos que nos encontrábamos, pero Vicky no aparecía por ningún lado. Entonces escuché sus gritos, estos no eran ninguna grabación, eran los suyos, también escuché los gruñidos y gemidos de unos infectados, eso me hizo temerme lo peor. Aceleré el paso y llegué hasta un pasillo donde me encontré la jaula abierta, pero Vicky no estaba dentro, había logrado abrirla y salir corriendo. Otro grito me hizo levantar la cabeza y correr hasta el final del pasillo, doblé la esquina y encontré a un infectado sobre Vicky, justo en el momento que este cerraba sus podridas fauces alrededor del brazo de la niña.
La había mordido y por lo tanto la acababa de condenar a ser una de ellos. Sentí tanta rabia que corrí hacia el infectado y se lo quité de encima de una patada en el costado, seguidamente me puse sobre el No Muerto y comencé a golpearle con furia repetidas veces mientras Eva socorría a la pequeña mientras esta sangraba por el brazo. Cuando maté al infectado me lancé sobre la niña.
-Aguanta cariño, aguanta- le repetía una y otra vez, aunque sabía que nadie podía salvarse al ser mordido.
Eva me miraba con lágrimas en los ojos y yo estaba furioso, ya había perdido a Lidia por no poder protegerla y ahora iba a perder a mi hija. La niña estaba en estado de Shock y tenía la mirada perdida. En ese momento mi corazón dio un vuelco. Aun había una manera de salvarla, me llevé la mano al bolsillo y saqué la ampolla de la vacuna. Entonces miré a Eva. -Es la única que hay. Si se la inyecto ya no nos quedara ninguna y no podrán sintetizar una nueva, pero no puedo dejar morir a mi hija-
Eva me miró y sonrió. –Los demás lo entenderán-
En ese momento saqué la jeringuilla y se la inyecté rápidamente en el brazo a Vicky, descargando así el antídoto en su organismo. Estaba salvando a mi hija, pero quizás estaba condenando a la humanidad, aunque en esos momentos no podía elegir porque la elección estaba ya hecha.