Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

jueves, 30 de mayo de 2013

Capitulo 198: Fuego salvaje, part 3



David iba a comenzar la parte de su plan. Iba a disparar para atraer la atención de los que vigilaban todas las salidas. Probablemente moriría, pero ya no le importaba, al menos lo haría por una buena causa. Miró a Luci una última vez y ambos asintieron a la vez, estaban listos. Justamente en ese momento escucharon un golpe y luego varios disparos. Todo eso venía del otro lado del parque, por lo que no entendían que demonios estaba pasando en esos momentos, segundos más tarde del ruido, todos aquellos soldados abandonaron lo que estaban haciendo y comenzaron a correr hacia el origen de los ruidos, dejando la zona desprotegida.
David que no comprendía nada corrió hacia Luci que seguía en su puesto- ¿Por qué se marchan?-
-No lo se- respondió Luci, -Pero nos vendrá bien. ¡Vamos!-
Los dos salieron de su escondite y comenzaron a correr hasta las puertas principales del palacio de Velázquez. Intentaron colarse por allí, pero era imposible, había demasiado fuego, debían buscar otro acceso.
*****
Había logrado abatir a los hombres de Roache, aunque eso me había hecho gastar toda la munición. Mis disparos habían ido todos dirigidos a la cabeza, no quería que ninguno de ellos regresara. Mientras el palacio se iba viniendo abajo por culpa del fuego que era cada vez más salvaje. Por otro lado sabía que Roache, Vicky y Eva estaban al otro lado del pasillo.
-¡¡¡Roache!!! Esto se acaba. Déjalas ir, a mi ya no me queda munición y se que a ti tampoco. Si a ellas les pasa algo no te daré la vacuna que llevo encima- comencé a decir. –Te la daré si las dejas ir-
-No me tomes por idiota, no las dejaré ir, si las quieres ven a buscarlas- dijo Roache, nada más decir eso me asomé un poco y lo vi arrodillado detrás de Vicky. La niña me miraba suplicante y yo tomé una decisión.
Me fui poniendo de pie, me saqué la capsula de la vacuna de la bota y se la mostré a Roache cuando salí a su encuentro, entonces el francés comenzó a sonreír.
-Eso es, ahora avanza lentamente y no quiero tonterías- decía Roache mientras iba caminando hacia el, el calor era cada vez más insoportable.
Cada vez había menos metros separándonos a Roache y a mí. Vicky estaba sonriendo por la alegría de verme llegar mientras Eva permanecía en un rincón.
-Aquí lo tienes, ahora déjalas ir- dije pasándole la vacuna.
Roache soltó a Vicky y la empujó contra Eva. Luego alzó la ampolla y la miró con una sonrisa de satisfacción. En ese momento le asesté un golpe y este cayó de espaldas arrastrándome detrás, seguidamente los dos nos enzarzamos en una pelea mientras Eva y Vicky nos observaban.
-Rapido, salid de aquí- les dije antes de recibir un golpe de Roache.
Eva asintió con la cabeza y cogió a Vicky en brazos, seguidamente salió corriendo escaleras abajo mientras Roache y yo intercambiábamos y la última ampolla de la vacuna, rodaba por el suelo.
Roache era más fuerte de lo que había creído en un principio. A pesar de su edad era un hombre con mucha experiencia en combate, mucho más que yo. Me golpeó en el pecho con el pie y yo salí volando hacia atrás golpeándome contra las paredes que comenzaban a venirse abajo. Alcé la vista y vi la ampolla en el suelo cerca de Roache, este también la vio y fue directo a por ella.
Como un rayo me lancé a sus pies y logré arrebatársela rápidamente, aunque el, lejos de detenerse me agarró por la ropa y me lanzó por el aire, al final caí al suelo rodando por el suelo. Volví a mirar a mi adversario y lo vi avanzar hacia mi mientras hablaba. –Esta es una guerra que la gente como tu no puede ganar y solo los hombres como yo son merecedores de vencer- Roache llegó hasta mi y me dio una fuerte patada en el estomago, luego trató de quitarme la ampolla, pero yo me aferraba fuertemente a ella.
–Si seguimos aquí no ganará nadie- le respondí entre jadeos. El dolor estaba pudiendo conmigo. Luego Roache me levantó y me dio un cabezazo.
-Muy bien, quédate con la vacuna, no la necesito. No necesito nada, solo quiero veros morir a ti y a los tuyos y a las primeras que mataré será a tu zorra y a esa niñita, después de follarmelas- seguidamente me pateó y se dio la vuelta siguiendo el mismo camino que habían cogido Eva y Vicky. Yo traté de incorporarme, pero me faltaba el aire. Cuando volví a mirar, Roache ya no estaba.

Eva y Vicky bajaban los escalones rápidamente evitando los escombros que caían, llegaron a un pasillo y trataron de seguirlo, pero unos escombros que cayeron les bloquearon el paso. Eva se dio la vuelta y tomó otra ruta, recorrió un nuevo pasillo lleno de cadáveres con disparos en la cabeza, le era imposible averiguar si los habían matado en la primera vida o en su regreso, tampoco había tiempo para pararse a comprobarlo. Justo cuando llegaban al final del pasillo escucharon la voz de Roache a sus espaldas, Eva se dio la vuelta y lo vio allí parado con una sonrisa.
-Voy a por ti- seguidamente Roache comenzó a caminar hacia ella a paso rápido. Su cojera parecía haber desaparecido.
Eva llegó a unas escaleras y cuando iba a bajarlas tropezó y cayó rodando por las escaleras. Esta se dio varios golpes en la cabeza quedando aturdida.
Vicky se separó de ella y al ver que estaba inconsciente trató de despertarla, pero no estaba teniendo éxito. Entonces Roache apareció en lo más alto de las escaleras.
-Ohhh, tu mama no da más de si… que pena- decía mientras iba bajando los escalones.
Cuando Roache llegó a la altura de Eva, esta reaccionó rápidamente y se agarró a sus piernas mientras le gritaba a la niña que se marchara rápidamente de allí. –Vicky, busca las corrientes de aire fresco, corre y no mires atrás-

Me había recuperado un poco y comencé a incorporarme, me guarde de nuevo la ampolla en la bota y cuando estuve de pie comencé a correr por el mismo pasillo que Roache se había marchado. Llegué a cierta parte donde perdí el rastro, pero un grito de Eva me hizo volver al buen camino. Corrí siguiendo los gritos de Eva y llegué a unas escaleras, unos escalones más abajo estaba Eva haciendo frente a Roache, a la única que no vi fue a Vicky. Sin pensármelo dos veces me volví a lanzar contra Roache y ambos caímos rodando por las escaleras.
-Rápido, busca a Vicky y salid de aquí. ¡¡¡Vete!!!-
Eva se me quedó mirando mientras más escombros caían. Yo volví a mirarla y volví a gritarle que se marchara mientras peleaba con el francés.
-Juanma, te quiero- dijo, después se dio la vuelta y echó a correr.

Vicky estaba sola huyendo por los pasillos del palacio, aun le quedaba al menos un piso por bajar, estaba haciendo lo que Eva le había dicho, buscar corrientes de aire. La pequeña sabía que las corrientes de aire la llevarían a la salida. Y así las siguió hasta que llegó a una ventana abierta, se asomó y miró hacia abajo donde vio a varios infectados que al verla alzaron los brazos. No podía bajar por ahí, si lo intentaba se mataría. Se dio la vuelta y se encontró con Jorge saliendo por una puerta.
-¿Qué haces aquí tu sola?- le preguntó Jorge.
La pequeña no respondió, cuando iba a repetir la pregunta escuchó la voz de Eva a su derecha, cuando miró hacia ella la vio apuntándole con un fusil. –Aléjate de ella cabrón-

No hay comentarios:

Publicar un comentario