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jueves, 4 de abril de 2013

Capitulo 190: Cuatro vientos, part 4



Beltrán no hacia otra cosa que darle vueltas a lo ocurrido durante la noche, no era solo lo de haber visto otra vez a Martínez y el disparar contra el, era el hecho de como lo había visto, Martínez iba acompañado de la chica Ucraniana caminando entre los muertos, era como si no existiesen para ellos. Beltrán se puso en pie y caminó hasta uno de los balcones y miró hacia abajo donde la multitud de infectados alzaba los brazos hacia el, se los quedó mirando un rato y recordó también el como iba vestido Martínez, este llevaba un impermeable amarillo manchado de sangre negra, probablemente de uno de esos seres, también tenía lo que parecían las tripas colgando a modo de collar, en ese momento fue como si una bombilla se iluminase en su cabeza.
Beltrán llamó a sus hombres y comenzó a hablar. –Tu y tu, bajad a la calle y cazad uno de esos seres, cuando lo hayáis matado untaros los trozos y la sangre de este por encima de la ropa, es una orden-
-Pero mi comandante… eso…- el soldado no terminó la frase, Beltrán sacó el arma y le disparó en la cabeza.
Después de que muriera, otro soldado ocupó su lugar para seguir las órdenes de Beltrán, que aunque parecían disparatadas, las cumplieron a rajatabla. Cuando el soldado estuvo cubierto de las entrañas de un infectado, fue empujado a la calle para ver la reacción de los No Muertos, el soldado gritó y gritó presa del terror, pero se calmó cuando se dio cuenta de que los infectados no reparaban en el. Beltrán lo llamó de nuevo y lo dejaron entrar dentro del bunker, donde Beltrán comenzó a explicar su nuevo plan.
-Parece ser que si olemos como ellos, estos no nos verán. Eso es una ventaja que podremos usar contra los demás grupos, no parece que Roache y el asalta caminos conozcan este truco. Nos cubriremos con la carne de los infectados para asaltar sus escondites, de paso usaremos a los infectados como perros, serán como una avanzadilla que precederá a nuestra llegada-
-¿No será peligroso mi comandante? ¿Cómo pretende llevarles?- preguntó uno de los soldados.
-Nosotros tenemos algo que esos seres no tienen, los guiaremos hasta los escondites y una vez allí abriremos la puerta, empujaremos a los No Muertos hacia el interior y ellos lo arrasaran todo, usemos al mayor enemigo a nuestro favor, en esta guerra seremos los más fuertes-
-Solo conocemos la ubicación de los asalta caminos, están ubicados en un hotel cerca de  las torres Kio- dijo uno de los soldados mirando a Beltrán.
-Pues va siendo hora de hacerles una visita, ellos serán los primeros en caer, prepararos, el ataque empezara esta noche- Los soldados comenzaron a levantarse, entonces Beltrán los interrumpió. –Una cosa más, no quiero supervivientes ni prisioneros, todos muertos, ahora retírense-
Los soldados de Beltrán se retiraron para prepararse. Beltrán también iría en esa misión, quería ver como uno de sus enemigos caía bajo el peso de su mando. Sonrió complacido imaginándose las caras de terror de los asalta caminos cuando vieran llegar a toda la horda con sus hombres camuflados entre ellos, esos serían los primeros, a los que Martínez y los suyos no tardarían en seguir, finalmente acabaría con Roache. Beltrán se miró al espejo del salón donde estaba y se sintió como un poderoso señor de la guerra, y la guerra la iba a ganar el a cualquier precio.
*****
Estábamos llegando a cuatro vientos, ahora que teníamos al perro con nosotros todo parecía mucho más fácil, el animal parecía que había captado el olor de Sandra y este nos estaba llevando directos hacia el aeródromo. Ya quedaba menos, pronto estaríamos en el aire alejándonos de España, no podía evitar bromear con Patricia de vez en cuando, estaba entusiasmado y feliz.
-No te imaginas las ganas que tengo de llegar a una isla desierta y vivir como Tarzan en la selva, lejos de estos seres- le decía mientras me daba la vuelta, Patricia no hablaba, pero siempre estaba con la sonrisa en la cara. -¿No dices nada? Deberías estar contenta, ¿No ves que pronto la pesadilla habrá terminado? Lo que más ganas tengo es de reunirme con Eva y Vicky-
-Sabía que querías a Eva- dijo Patricia con una sonrisa.
Yo no respondí, me limité a sonreír, estaba demasiado contento como para negar nada, ya me imaginaba sobrevolando España en dirección a donde nos habían dicho y desde el aire ver las ciudades arrasadas y carentes de vida humana, deseaba ver a los infectados como hormiguitas y decirles hasta nunca. Los edificios de la ciudad ya quedaban muy por detrás de nosotros y también quedaban muy por detrás nuestros enemigos. Quizás no había matado a Beltrán como me había prometido, pero ahora que estábamos apunto de escapar no me importaba. Estaba feliz.
-Por ti Lidia- pensé.
*****
Vanesa había reunido varias piezas de motor para lograr poner en marcha la avioneta que había escogido, se trataba de una avioneta de color blanco con asiento para unas veinte personas, sobraba sitio para todos los que eran, pero al mismo tiempo era la única que podían usar, las demás eran demasiado pequeñas.
-¿Qué tal va de combustible? No hay más, todas están secas, hemos usado el combustible de las demás para llenar el depósito de esta y aun así creo que no habrá suficiente- dijo David llevando un par de ruedas, las cuales iban a cambiar.
-Según mis cálculos nos sobra para llegar hasta las coordenadas indicadas, no necesitamos más-
-Y ahora la pregunta del millón. ¿Crees que podrás hacerla volar?- preguntó David.
Vanesa lo miró en ese momento esbozando una sonrisa. -¿Ladran los perros?-
David se quedó un momento parado por que no había captado la pregunta, finalmente se rió y asintió con la cabeza. –Vale, vale. Confiare en tus habilidades pilotando-
Vanesa dirigió su mirada hacia los demás. –Parece que ahora están tranquilos. Estarán haciéndose a la idea de que se han llevado a la niña y a Eva, pero ahora mismo no podemos hacer nada, solo podemos esperar a que Juanma vuelva y si no vuelve pues o bien hacer algo para rescatarlas o marcharnos, no salvaremos a nadie si nos matan-
-Entonces haz esto, llévate a las chicas y a los heridos cuando este trasto este listo, luego, vuelve a buscarnos aquí, si los que nos quedemos seguimos vivos, nos reuniremos aquí- dijo David dejando claro que el no se iba a marchar.
-Muy bien. Esa es tu decisión. Me alegra saber que no estarás solo- dijo Vanesa. –Si de mi depen…- Pero Vanesa no acabó la frase.
-¿Qué ocurre?- preguntó David, pero antes de que Vanesa dijera nada, el miró al mismo lugar que miraba Vanesa. Lo que vio lo dejó atónito. Se trataba de tres siluetas que se acercaban por la pista, eran dos personas y un animal.
*****
Vanesa y yo avanzamos por la pista y enseguida comenzamos a ver como las siluetas corrían hacia nosotros. David y Félix fueron los primeros en llegar, estreché manos y día abrazos mientras observaba a mis compañeros, entonces me quedé mirando a mí alrededor, vi que faltaba gente, agarré en ese momento a David de los hombros y le hice una única pregunta.
-¿Dónde están Eva y Vicky?-

1 comentario:

  1. Excelente post juanmanuel, muchas gracias por compartirlo. Te quiero invitar a mi nuevo Blog de Cine de Terror que seguramente te gustará, espero tus comentarios en:
    http://terror-en-el-cine.blogspot.com/

    Un gran saludo, Oz.

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