Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

jueves, 4 de abril de 2013

Capitulo 190: Cuatro vientos, part 3



El escondite de Roache estaba en un lugar conocido como los jerónimos, el parque del retiro, un enorme complejo que en su momento fue un enorme jardín y que ahora la maleza descontrolada lo cubría por completo. Los soldados y Roache las condujeron a través de los caminos desprovistos de maleza y por los que se podía caminar sin problemas. Eva miraba a su alrededor quedándose con la zona, vio el lago donde todavía flotaban barquitas a la deriva, entonces sintió un fuerte empujón seguido de una orden en francés, eso le hizo que apretara a Vicky más hacia ella.
-No dejaré que te ocurra nada- le susurró Eva acariciándole el cabello mientras caminaban.
Enseguida llegaron a un edificio al que las plantas casi habían devorado por completo. Nada más llegar abrieron una puerta y fueron recibidos por un chico de origen latino que nada más ver a Roache pareció estremecerse. Enseguida le hicieron cruzar la puerta y Eva se dio cuenta de donde estaban, se trataba del palacio de Velázquez, una vez dentro las llevaron hasta un cuarto de la limpieza que habían limpiado a conciencia. Un soldado obligó a pasar a la pequeña, cuando también Eva iba a pasar, un brazo le cortó el camino.
-Tu no, tu con nosotros- le dijo uno de los franceses.
Luego la condujeron hacia una zona abierta donde Roache se sentó en una silla junto a una mesa donde no tardó en llegar un chico joven con una cafetera. Roache miró a Eva y le hizo un gesto para que se sentara. Mientras Eva se sentaba observó que había muchos hombres allí, creía que no había tantos antes, tenía entendido que su número había sido reducido a lo largo de la campaña.
-Miras a mis soldados, creo que te has dado cuenta de que somos más que antes- Roache le hizo un gesto a uno de ellos para que comenzara a poner el café en las tazas que acababan de servirles. –No te equivocas, somos más. Mientras luchábamos contra los demás, otros de mis chicos salían de Madrid para reclutar a otros, te sorprendería lo que hacen algunos por sobrevivir, se venden por migajas-
-Cerdo- respondió Eva a lo que Roache acababa de decirle.
-Este lugar es un sitio increíble, hemos logrado acabar con los pocos caminantes que había aquí dentro y hemos fortificado las defensas en secreto, nadie sabe que estamos aquí, nos hemos encargado de que algunos de mis hombres mantuvieran alejados a los otros- Roache le dio un trago a su taza y luego siguió hablando. –No ha sido fácil-
-¿Y Jorge? ¿Qué pasa con el? ¿Valió la pena hacer que nos traicionara otra vez? No se que quieres de Juanma, pero el no caerá en ninguna de tus trampas-
-No se trata de ninguna trampa querida, se trata de un trato, el me da lo que quiero y dejaré que os marchéis tranquilamente… todos vosotros- dijo Roache sonriendo.
-¿Se supone que tenemos que fiarnos de ti? No eres más que un cabrón psicópata de manual. ¿Cuántas vidas has quitado ya? Se lo que hacíais con las mujeres en tu campamento-
-Yo no las tocaba, pero debo admitir que mis hombres tenían ciertas necesidades- Roache notó como Eva se estremecía. –No te preocupes, nadie te tocara ni a ti ni a la niña, yo no pienso permitirlo. Lo creas o no, me conviene manteneros en perfecto estado, os alimentaremos y cuidaremos como si fuerais princesas, considerad esto como un hotel de cinco estrellas-
-Metete las estrellas por donde te quepan. Cuando Juanma descubra lo que has hecho te matará sin compasión. No bailara al son de tu flauta-
-Si que lo hará, por eso mismo escogimos a la niña, por que según Jorge, Juanma lo daría todo por ella, incluida la bomba y la vacuna. Veras, me gustaría hacer un pacto contigo… disculpa, no se tu nombre- dijo Roache mostrando una sonrisa.
Eva estuvo apunto de lanzarle un insulto, pero prefirió presentarse. –Me llamo Eva-
-Un placer conocerte preciosa. Bueno, el trato que quiero hacer contigo es el siguiente. Os permitiré salir por todo este complejo a pasear, solo si me prometes que no trataras de escapar, entiendo que para dos princesas como vosotras, estar encerradas en un cuartucho puede ser traumático, especialmente para la niña- dijo Roache con un tono de voz que parecía más burla que otra cosa.
-No pretenderé escapar, pretenderé matarte cuando tenga oportunidad- dijo Eva con una sonrisa. –Yo te propongo otra cosa, ve cavando tu tumba, por que no tardaras en utilizarla-
-Muy bien, no hay más que hablar- Roache hizo un gesto y dos soldados agarraron a Eva.
Eva fue llevada de nuevo al cuarto de la limpieza, la empujaron al interior de nuevo y allí se encontró con Vicky, la pequeña y ella se abrazaron inmediatamente.
-¿Estas bien?- preguntó Eva al tiempo que le apartaba los mechones de pelo de la frente.
-Si- respondió Vicky. Aunque la pequeña temblaba de pies a cabeza.
-No, no estas bien. ¿Qué te pasa?- preguntó Eva. –No me digas que nada-
-La última vez que estuve encerrada en un sitio por culpa de un hombre malo, mi mama murió-
Enseguida Eva supo a que se refería la pequeña, estaba hablando de Álvaro como el hombre malo y de Lidia como su madre. Enseguida se dio cuenta de que la niña temía que aquello se volviera a repetir, podría tratar de convencerla de que no había el porque y que saldrían de esa situación cuando su padre llegara, pero no quería darle falsas esperanzas a la niña, porque aunque ella no permitiera que le pasara nada, aun no estaba claro que salieran vivos de Madrid, quizás ninguno de ellos lo lograría, quizás no lo haría ninguno de los grupos.
*****
Vanesa le dio una patada a la rueda de una avioneta de color rojo cuando vio que todos sus intentos de arreglar el motor habían sido un fracaso, con esa, ya iban cuatro las que le fallaban. Aun así, aun le quedaban aun varias en las que probar suerte, quizás podría usar piezas para conseguir lo que deseaba.
-Quizás esto te sirva- dijo David acercándose a ella con una caja de herramientas.
-Gracias- respondió Vanesa cogiéndola. -¿Dónde la encontraste?-
-En una avioneta destrozada, supuse que te serviría para algo… aunque fuera para poco- dijo David, entonces el miró a los demás, algunos cuidaban de Abel, el cual se había quedado inconsciente después de que le inyectaran más morfina. Luci y Cesar estaban dando vueltas por la zona asegurándose de que no había infectados por allí. Entonces David volvió a mirar a Vanesa. –Están perdiendo la esperanza, esta nunca fue muy grande, llegamos aquí y parecía que todo iba bien y que la recuperaban… pero ahora… esa pequeña esperanza de sobrevivir que tenían acaba de esfumarse por completo, no creen que vayamos a sobrevivir, yo también tengo mis dudas-
-Yo no- respondió Vanesa. –Sigue vislumbrando la esperanza, aunque pequeña, Juanma llegará aquí, hará el trato y luego nos marcharemos. ¿Qué más da si no llevamos la cura allá donde vayamos?, no quiero pensar en que no lo conseguiremos, prefiero creer lo contrario hasta el final. Quiero ver con mis propios ojos que no hay esperanza antes de rendirme, si vosotros queréis hacerlo adelante-
David volvió a mirar a los demás que parecían totalmente derrotados y luego volvió  a mirar a Vanesa. –No voy a dejar que nadie se rinda, voy a hacer lo posible para que los demás confíen en que vamos a sobrevivir, aunque para ello me tenga que jugar la vida e ir yo mismo a por Eva y la niña. Ahora que estamos tan cerca de lograrlo no pienso dejar que todo lo que hemos hecho hasta ahora sea en vano, mataré a quien haga falta-

No hay comentarios:

Publicar un comentario