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jueves, 14 de marzo de 2013

Capitulo 187: La ley del más fuerte, part 1



Jorge vio alejarse a sus compañeros mientras los hombres de Lujan estaban ocupados con los hombres de Beltrán, eso podía darle a el una oportunidad para escapar, a poder ser, de una sola pieza. Rápidamente, Jorge se puso de pie y comenzó a correr alejándose de la zona de batalla, mientras corría vio el lugar donde estaban ocultas la bomba y la ultima de las vacunas. Pensó en recogerlas antes de largarse, el era el único aparte de Juanma que sabia donde estaban, lo había observado a escondidas y se había quedado con el lugar exacto, además, si una bala perdida alcanzaba ese lugar, la bomba estallaría y esta arrasaría la ciudad entera y aunque en un caso hipotético lograsen sobrevivir a la explosión, algo totalmente improbable, si la explosión no los mataba, lo haría la radiación, aunque sería imposible lo de sobrevivir a la explosión. Nadie podría.
Jorge decidió no hacer nada, siguió corriendo para alejarse, existía la posibilidad de que una bala alcanzase la bomba, pero por otro lado era una posibilidad bastante remota. Juanma había pensado en todas las posibilidades y se había asegurado de que estuviera bien resguardada. Jorge llegó hasta la valla y la saltó rápidamente, no sabía donde se habían metido los demás, quería buscarles y reunirse con Daniela, pero no tenía apenas tiempo, decidió correr y correr por las calles con una sola intención, la de alejarse de todo el jaleo.
Jorge dobló una esquina y de repente fue derribado por alguien. Cuando alzó la vista se encontró cara a cara con uno de los hombres de Roache, este estaba seguido por otros tantos franceses, del único que no había ni rastro era de Roache.
Jorge buscó en sus recuerdos el nombre de aquel que lo había derribado de golpe, poco después lo recordó vagamente, se trataba de Françoise, el hombre de confianza de Roache. Rápidamente, dos franceses se abalanzaron sobre Jorge y lo obligaron a ponerse en pie.
-Vaya, parece que vas huyendo de un buen jaleo. ¿Qué ocurre ahí?- preguntó Françoise.
-Un Madrid – Barça que ha acabado mal. Faltáis los gabachos para acabar de arreglarlo- respondió Jorge con ironía.
En ese momento Françoise le golpeó y le sonrió. –Vienes con nosotros, Roache se muere de ganas de verte vivo. Yo te mataría ahora mismo, pero creo que ese placer lo merece el coronel más que nadie-
-Pues no le hagamos esperar- contestó Jorge aceptando su irremediable final.
Los franceses dirigidos por Françoise arrastraron a Jorge hasta un vehículo y lo metieron a base de empujones. Una vez dentro del vehículo, Jorge supo que muy difícilmente saldría de esa con vida, ahora el vehículo se alejaba hacia el escondrijo de Roache, donde suponía que antes de morir sería torturado hasta la muerte por un francés sádico.

Luci lo había visto todo desde la tapa de la alcantarilla. Jorge había sido atrapado por los franceses que habían llegado hasta allí seguramente atraídos por el tiroteo que los dos bandos habían organizado. Luci y los demás habían logrado huir ilesos y se habían ocultado, cuando Luci pretendió ir a buscar a su compañero, se vio con todo lo que estaba ocurriendo, era imposible acercarse. Al ver que no había nada que hacer, Luci volvió al interior de las alcantarillas para reunirse con los demás. El primer rostro con el que se encontró fue con el de Daniela, la cual la miraba suplicante.
-No podemos hacer nada. Los franceses se lo han llevado, tratar de seguirles es una locura- dijo Luci agarrando a la latina de los hombros.
-Pero… si lo dejamos a su suerte le mataran- dijo Daniela mirando a todos uno por uno, esperando que alguien decidiera que debían ir a buscar a Jorge, pero nadie tomaba la iniciativa. -¿Qué os pasa? Es vuestro amigo-
-El nos traiciono- dijo David con cierto tono de duda en la voz.
-Se supone que ese asunto ya había quedado claro. El no os traiciono en realidad- respondió Daniela.
-Es cierto, pero no sabemos donde se lo han llevado, podríamos ir a buscarle, pero eso sería muy peligroso. Además, Jorge tiene recursos, dudo mucho que se deje vencer por esos tipos, solo nos queda esperar-
-Jorge no es el único al que hemos dejado atrás- dijo Eva saliendo de entre las sombras. –Juanma también esta en algún lugar, no se si vivo o muerto- Eva miró en ese momento a la niña en cuya mirada se podía ver que estaba al borde del llanto por que su padre no estaba.
-Confió en que Juanma esta vivo- dijo Luci en ese momento. –El problema esta en como dará con nosotros-
-Bueno, yo le dejé una pista de nuestra siguiente parada, si es listo sabrá encontrarnos- dijo Vanesa metiéndose en la conversación. –Nuestro siguiente paso esta ni más ni menos que en cuatro vientos-
Todos se quedaron mirando a Vanesa esperando una explicación a lo que acababa de decir, fue Cesar el primero que preguntó.
-¿Qué significa lo de cuatro vientos? No lo entiendo-
-Cuatro vientos es un aeródromo, Silverio me dejó unas señalizaciones que nos dan ese aeródromo como plan B. Según el mensaje oculto que me dejó en su cuaderno, allí hay avionetas, así que es allí donde debemos ir, podemos llegar a través de las alcantarillas y túneles de metro, aunque nos llevara bastante tiempo- respondió Vanesa.
-Entonces deberíamos ponernos en marcha hacia allí- repuso Luci mirando a Vicky y al bebé. –Juanma nos lo ordenaría sin dudar estando el o no, así que nos ponemos en marcha. ¿Todos podéis continuar?-
-Si, yo puedo caminar todavía, aun no estoy acabado- dijo Abel poniéndose en pie.
-¿Pero como nos moveremos por aquí? Apenas tenemos luz y comida, podríamos perdernos por aquí- dijo Alicia.
-Yo tengo una linterna aquí- dijo Daniela mostrando una linterna que llevaba en la mochilita. –Y en mi refugio hay linternas y algo de comida que Wilson, Marcus y yo fuimos recolectando-
-Esta bien, guíame hasta allí, cogeremos todo lo que podamos, los demás buscad un sitio donde podáis guareceros mientras esperáis nuestro regreso. ¿Cuatro vientos esta muy lejos?- preguntó Luci mirando a Daniela, al fin y al cabo era esa chica la que había estado viviendo en Madrid.
Daniela se quedó un rato pensativa y asintió afirmando que sabía ir hacia el aeródromo. También Vanesa afirmó que sabía como llegar.
-Muy bien, trataremos de no demorarnos mucho- Luci miró a Daniela y le hizo un gesto con la mano para que pasara delante. –Te sigo-
Luci y Daniela se pusieron en marcha hacia el vagón que antiguamente usaban como vivienda.
*****
Estaba llegando a la urbanización, había tenido que dar varias veces la vuelta y buscar otro camino por culpa de hordas y barricadas que nos impedían el paso. Patricia iba a mi lado, pero esta no decía una sola palabra, suponía que nada tenía que decir, estaba demasiado asustada como para articular palabra, era la primera vez que ella se enfrentaba a la realidad del mundo hostil en el que se había convertido nuestro planeta.
Cuando por fin llegamos a las primeras casas de la urbanización me percate de los disparos que llegaban desde allí, era un completo tiroteo. Me llevó unos minutos imaginarme lo que podría estar pasando en el complejo residencial donde nos habíamos refugiado, los demás grupos vinieron a mi mente como un golpe violento, el solo hecho de recordar a Lujan, Beltrán y Roache me hizo pisar el acelerador. Nuestro vehículo entró rápidamente en la calle que nos llevaría a nuestro grupo de edificios. Nada más entrar nos cruzamos con otro vehículo que salía huyendo de allí, fugazmente pude ver a sus ocupantes, no los conocía, aunque me dio tiempo a fijarme en sus uniformes.
…Franceses…
Ellos también se fijaron en nosotros, pero contra todo pronostico y cuando creía que íbamos a tener que enfrentarnos, estos no nos prestaron la menor atención, nos veían y aun así no nos hicieron ni caso. Antes de perderles de vista pude visualizar a alguien conocido en la parte trasera, nuestras miradas se cruzaron y reconocí de quien se trataba, esos franceses habían cogido a Jorge o quizás y todavía peor, el iba con ellos por voluntad propia, lo que hacía que nuevamente pensara que lo de su traición era real y que me había estado tomando el pelo. Esa posibilidad me hizo sentir una fuerte rabia y los deseos ya desaparecidos de matarle. ¿De que iba todo aquello? ¿Qué demonios estaba ocurriendo en esos momentos?.
Cuando estábamos llegando vimos a un grupo de hombres que salía huyendo, algunos dispararon contra nosotros. Rápidamente Patricia y yo nos agachamos sobre los asientos para evitar que las balas nos impactaran, no tardamos en notar los trozos de vidrio sobre nosotros después de que la luna delantera del vehículo reventara.
-Permanece agachada- le espeté a Patricia mientras maniobraba para poner marcha atrás.
Pisé el acelerador y puse marcha atrás sin siquiera mirar hacia donde íbamos, noté incluso como chocábamos contra vehículos y contenedores que había en mitad de la calle. Logramos alejarnos lo suficiente y nos ocultamos en otra calle, rápidamente salí del vehículo y empuñé rápidamente la pistola. Antes de que nos dispararan había visto a Lujan también. Solo verlo había despertado en mí una rabia increíble, tanta que me hizo salir disparado del vehículo y comenzar a correr otra vez hacia la urbanización mientras Patricia me gritaba a mis espaldas.

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