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jueves, 20 de diciembre de 2012

Capitulo 179: Madrid, part 4



Madrid…

Roache y sus hombres habían abandonado su refugio para asaltar el aeropuerto y habían escogido el trayecto de los túneles de metro como medio más seguro para llegar. Solo el azar había logrado que su grupo no se cruzara con el de Reverte. Habían recorrido un buen trecho y cuando ya estaban llegando al destino escucharon disparos y explosiones que venían del aeropuerto. Todos los hombres de Roache quisieron dar media vuelta, pero este rápidamente se lo impidió.
-Aquellos que decidieron seguirme deben seguirme hasta el final. Aquí no hay sitio para los cobardes, si alguien quiere darse media vuelta que lo haga, pero esa persona encontrara una bala en la nuca como recompensa-
Todos los hombres se quedaron mirando los unos a los otros y finalmente decidieron que iban a seguir a Roache, no querían que los matara, pero estaba claro que podrían morir de todos modos cuando salieran al exterior, era obvio que había lucha en la superficie y que cuando ellos salieran, se meterían de lleno en aquella batalla contra el otro bando y con los No Muertos que seguramente acudían al lugar.
Los disparos y las explosiones eran música para los oídos de Roache, se estaba excitando por momentos y sentía unas ganas irrefrenables de comenzar cuanto antes con el espectáculo. Se imaginaba a si mismo disparando contra todo lo que se movía, entre ellos ese maldito Jorge, el cual se la había jugado en ya varias ocasiones. A el si que le tenía ganas, cada vez que pensaba en Jorge se lo imaginaba siempre muerto a sus pies sobre un charco de sangre.
-Señor, estamos listos- dijo Françoise acercándose a Roache.-Tenemos sobre nosotros el aeropuerto. Cuando salgamos nos meteremos de lleno en el jaleo-
-Muy bien. Al ataque, demostremos quienes somos.- Roache se dio la vuelta y miró a uno de los chicos que lo seguían, aquel chico estaba temblando y portaba una mochila. Dentro de la mochila llevaba la bomba nuclear.-Usted quédese detrás. No salga hasta que no se lo ordene. Vosotros dos- dijo mientras miraba a dos soldados franceses.-Quiero que lo vigiléis-
Los dos soldados asintieron y se quedaron allí con el chico que portaba la bomba. El joven portador estaba completamente asustado. Tenía la sensación de que aquello no acabaría bien. Roache y los demás se pusieron en marcha dispuestos a meterse de lleno en la batalla que se libraba arriba.
*****
Mientras Abel conducía, los demás disparaban a los tipos que habían logrado trepar hasta el techo del autobús y disparaban desde ahí. Las balas atravesaban en techo y se clavaban en el suelo. Si esas balas dañaban al motor o cualquier punto vital del vehículo estarían perdidos. David vio como uno de ellos trataba de entrar por una de las ventanas, rápidamente se apresuró a hacerlo caer, le disparó en un brazo y aquel tipo se soltó.
Más de aquellos tipos comenzaron a preparar cocteles molotov, cuando David los vio comenzó a correr hasta Abel para avisarle.
-Quieren prendernos fuego-
-Tenemos que quitárnoslos de encima como sea- replicó Abel.

Ya estábamos entrando en la ciudad y los vehículos de los hombres de Lujan seguían pegados a nosotros. La ciudad estaba mucho peor que Valencia, había señales de lucha por todas partes, había vehículos accidentados por todas partes, yo tuve que pegar un volantazo para esquivar un jeep volcado, aun así los dos vehículos que teníamos a los lados seguían acosándonos. Eva estaba a mi lado y no cesaba de disparar, pese a su buena puntería era imposible que acertara, sin embargo ellos nos tenían a tiro y no disparaban, cada vez que miraba a Lujan, este sonreía maliciosamente. Muchas veces miraba por el retrovisor y me fijaba en el autobús que nos seguía cerca, viendo todo aquello me alegraba de haber tomado la decisión de haber hecho que Vicky el bebé no estuvieran ayer. Entonces mientras miraba el autobús mi corazón dio un vuelco al ver como varias llamas surgían de el. Les estaban lanzando cocteles molotov. Finalmente vi como el autobús se inclinaba hacia delante y acababa volcando sobre el asfalto mientras las llamas se iban extendiendo por la carrocería. Quise parar el Ume y volver a buscarles, pero Eva no me lo permitió. Hacer eso significaba caer nosotros también.
-No puedes hacer eso- Eva me miró fijamente.-Ellos pueden apañárselas solos, además, es posible que tras el golpe haya muertos. Tenemos que seguir-
A regañadientes seguí adelante con dos de los seis vehículos pegados a nosotros. No tardamos en ver como un grupo de No Muertos aparecía por la calle atraído por el jaleo que estábamos organizando, tuve que esquivarlos, algunos extendían los brazos hacia nosotros tratando de agarrarnos, a otros les atropellábamos. Otros simplemente avanzaban al tiroteo que venia del lugar donde estaba el autobús accidentado. Podía escuchar el fuego cruzado, eso significaba que no habían muerto y que seguían vivos, pero desgraciadamente de momento no podía hacer nada para acudir en su ayuda.
*****
Vicky temblaba de miedo cuando escuchaba las explosiones y los disparos que venían desde la terminal. El bebé había comenzado a llorar y los que estaban allí empezaban a ponerse de los nervios, las cosas se habían complicado más de lo que pensaron. Rápidamente Silverio camino hacia el helicóptero y se sentó a los mandos, cuando Alicia lo vio le dejó el bebé a Vicky y seguidamente corrió hacia la cabina del helicóptero.
-¿Qué coño estas haciendo?- preguntó Alicia.
Silverio no la miró, simplemente se limitó a poner todo apunto para despegar. Ya no aguantaba más. Entonces Alicia lo agarró a Silverio del hombro y lo obligó a mirarla.
-¡¡¡Que me digas que cojones estas haciendo!!!-
-Nos están atacando y no voy a quedarme aquí para morir. Nos vamos ahora mismo- respondió Silverio.-Ahora si me lo permites, tengo un cacharro al que hacer volar-
En ese momento Silverio vio como el cañón de un arma se ponía en su sien, miró de reojo a quien le apuntaba y vio a Alicia, esta le apuntaba con decisión sin que las manos le temblara. Daniela y Bianca estuvieron apunto de intervenir, pero Alicia les advirtió que no lo hicieran.
-De aquí no nos vamos sin mis amigos. No se ha cumplido el plazo que habías dicho. Les vamos a esperar- amenazó Alicia. –Si tratas de despegar antes te mato-
-Si no despego ahora estamos muertos. Parece que no te das cuenta de estamos en un enorme marrón. Tenemos grupos enemigos por todas partes, además, no creo que te atrevas a disparar-
Alicia alzó la pistola y disparó al aire, luego volvió a apuntar a Silverio otra vez a la cabeza.-Seguro que no quieres averiguarlo por las malas. Tengo cojones de sobra para dispararte-
-Muy bien, como quieras, pero que sepas que vas a matarnos a todos- respondió Silverio.
-Cargaré con la responsabilidad- dijo Alicia a sabiendas de que esa postura que acababa de tomar podría ser fatal para todos. No sabía cual era la situación de los demás. Solo sabía más o menos la de Vanesa y Luci. Ellas estaban junto a Jorge y el japonés manteniendo a raya a los No Muertos y a los asaltantes. Alicia tuvo un mal presentimiento. Algo le decía que iba a ocurrir una desgracia.

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