Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

jueves, 29 de noviembre de 2012

Capitulo 176: De nuevo en camino, part 4



Yeles…

Habíamos llegado a la calle donde estaba David y Andrea disparando contra los No Muertos. No fue difícil encontrarles por que una columna de humo se extendía por encima de las casas. Lo malo era avanzar por allí con tanto engendro tratando de hacernos volcar. Los infectados golpeaban constantemente las ventanas del hunvee mientras Abel y yo preparábamos las armas por si alguno lograba atravesar el cristal. Llegamos hasta la parte de abajo del balcón y vimos a Andrea y David de espaldas a la barandilla disparando hacia el interior de la vivienda. Una vez nos paramos comencé a salir por el techo pese a las prohibiciones de Abel. Sabía que salir así no era lo más sensato, pero no podía hacer otra cosa que tratar de ayudar.
Cuando  salí al exterior vi como Abel me seguía y me cubría las espaldas mientras yo me lanzaba de un salto hacia el balcón, me agarré a duras penas y cuando estuve apunto de caer, Andrea me agarró con ambas manos mientras David nos cubría a los dos. Una vez en el balcón miré al interior de la vivienda y vi varios cuerpos en llamas que avanzaban hacia nosotros en medio de un piso en llamas. Muebles y cortinas ardían inminentemente mientras nosotros tratábamos de mantener a raya a los infectados que avanzaban entre la cortina de humo, solo visibles por el destello de las llamas que envolvían su cuerpo, algunos caían fulminados con nuestros disparos y otros consumidos por las llamas.
-Saltad al hunvee.¡¡¡Vamos!!!- les dije a ambos. -¡¡¡Venga!!!-
Andrea agarró a David y lo obligó a saltar a el primero, pero el se negaba a dejar a su chica allí disparando mientras el se salvaba. En lugar de saltar dio unos pasos al frente y comenzó a disparar en todas direcciones a discreción, entonces me imaginé que la adrenalina se le había disparado por completo. Miré hacia abajo y vi como Abel se las veía y deseaba para frenar a los infectados que cada  vez lo tenían más arrinconado. Hubo incluso un momento que casi lo hicieron caer, Sandra también había comenzado a disparar.
-Venga vamos. ¡¡¡David vamos!!!- le gritamos Andrea y yo.
-¡¡¡Si saltamos estamos muertos!!!- gritó David mientras trataba de disparar, fue entonces cuando se quedó sin balas. Las había malgastado.
Apreté los dientes y me giré hacia el hunvee que quedaba a unos metros por debajo de nosotros.-¡¡¡Salid de aquí!!! Dad la vuelta por la calle de atrás y saltaremos por la ventana  de las viviendas traseras. Allí no habrá tantos-
Abel hizo lo que le dije y se lanzó al interior del hunvee donde se encontró con el rostro enrojecido de Sandra. La cual empezaba a ver como la munición empezaba a acabarse y se empezaba a imaginar también que no saldrían de allí.
-Agárrate fuerte porque esto va a parecer una montaña rusa-
Abel se puso al volante y puso el acelerador al máximo, el hunvee salió disparado arroyando a los que se le ponían por delante. El vehículo iba dando saltos de manera imparable hacia la parte que le habían indicado.
Andrea y yo nos metimos en el interior de la vivienda y nos pusimos a cubrir a David. Andrea se giró hacia el y le mandó que corriera hacia la cocina, allí había una ventana con techo de uralita debajo, el cual podríamos usar para cruzar a la casa de al lado y desde allí tomar una de las ventanas,  allí nos debía estar esperando Abel con el hunvee y con suerte no habría No Muertos. Sabíamos lo del techo de uralita por que se veía desde la calle, ahora seria nuestro puente improvisado. El primero en llegar fue David mientras Andrea y yo le cubríamos disparando. Apenas veíamos entre el humo, nos estábamos asfixiando allí dentro. Nada más llegar a la cocina vimos como varios infectados en llamas trataban de entrar en nuestra persecución, pero esa ansia de los infectados había provocado un tapón, lo que nos daba un tiempo precioso. David saltó al techo de uralita seguido por mí y luego por Andrea. En ese preciso momento el techo de uralita se vino abajo por nuestro peso y Andrea y yo nos caímos en el interior de lo que parecía un cuarto de herramientas. David se había librado por los pelos y en esos momentos nos miraba desde arriba, pero no era el único. Los infectados habían logrado entrar en la cocina y ahora pugnaban por salir por la ventana para alcanzarnos. Me levanté rápidamente y vi a Andrea tumbada boca arriba con una hoz atravesándole en vientre.
-¡¡¡Joder!!!- grité al tiempo que trataba de sacárselo, pero era imposible hacerlo sin levantarla, necesitaba ayuda.
Rápidamente David se dejó caer en el cuarto y se puso junto a mí, ninguno perdía de vista a los infectados de arriba, uno de ellos no tardaría en caernos encima.
Andrea tenía la mirada perdida en el cielo y entonces me di cuenta de que se había rendido, tenía un hierro atravesándola de parte a parte y las piernas atrapadas. No nos daría tiempo a salir de allí, pero teníamos que intentarlo.
-Ayúdame a levantarla- le pedí a David que no quitaba ojo de encima a Andrea.
Ambos comenzamos a quitar trastos de encima de sus piernas hasta que se las liberamos, fue entonces cuando el primero de los No Muertos se dejó caer al interior. Este rápidamente de echó encima de David y ambos comenzaron a forcejear mientras yo trataba de levantar a Andrea, entonces ella me miró fijamente a la vez que agarraba su arma.
-Salid de aquí los dos. Venga-
-Saldremos los tres- le respondí. Me negaba a dejarla allí.
Entonces cayó el segundo infectado, al que Andrea abatió enseguida. Entonces Andrea cayó hacia delante debido a la enorme cantidad de sangre que había perdido, la hoz le había seccionado alguna arteria o órgano. Era difícil aceptar eso, pero no había más remedio. Andrea y yo nos miramos una última vez y lo único que pude hacer fue pedirle perdón. Me di la vuelta hacia David y tiré de el hacia arriba mientras Andrea perdía el conocimiento y otros dos infectados caían sobre ella. Uno de ellos no perdió tiempo en clavarle los dientes en la nuca. David lo vio y trató de ayudarla, pero yo ya estaba tirando de el hacia arriba con todas mis fuerzas mientras el repetía una y otra vez que no podíamos dejarla, pero Andrea ya no tenía salvación. Una vez arriba, trató de saltar al interior al ver como más infectados mordían a una inerte Andrea. Fue entonces cuando tiré de el y lo empuje al interior de la otra vivienda. Seguidamente entré yo detrás. Miré a mis espaldas y vi como más infectados caían convirtiendo aquello en una pira. Las llamas sobresalían por encima. Andrea había desaparecido.
Ambos comenzamos a caminar por el interior de la vivienda mientras David lanzaba miradas al lugar por el que habíamos venido, las llamas habían comenzado a extenderse y no tardarían en extenderse por todo el edificio. Llegamos a una de las ventanas y al asomarnos vimos el hunvee rodeado por una cantidad considerable de infectados, aunque no tantos como en la calle anterior. Cuando íbamos a saltar vi como David se quedaba atrás.
-¿Qué coño estas haciendo?-
-Tengo que volver a por Andrea-
-¡¡¡Esta muerta!!! Estaba muerta antes de que empezaran a morderla, yo lo vi- le dije agarrándolo por las solapas de la camisa.-Tenemos que saltar al hunvee si no queremos morir también. Entiendo perfectamente lo que sientes, yo perdí a Lidia, pero no pienso morir hasta que os haya sacado de aquí como prometí, y no dejaré que te quedes aquí. Te obligare a venir aunque no quieras, te llevare a rastras. Te romperé brazos y piernas si hace falta. Pero no te quedaras aquí lamentando la muerte de Andrea. Ya tendrás tiempo de hacerlo después, todos lo haremos-
David me miró y sin decir palabra se acercó a la ventana y se dejó caer. Yo me asomé y vi el hunvee con Abel asomándose por el techo. Seguidamente me dejé caer yo y ambos nos metimos en el interior del vehículo. Abel pisó el acelerador y comenzó a recorrer la calle que se iba atestando de No Muertos. Justo cuando íbamos a doblar una esquina vimos un rebaño salido de la nada, estos habían llegado seguramente de las afueras atraídos por los disparos y el sonido de los altavoces que Andrea y David habían puesto en el balcón. Rápidamente se nos echaron encima y nos vimos completamente atrapados. Fue entonces como salido de la nada apareció nuestro autobús atropellando a muchos No Muertos, seguidamente comenzaron a disparar todos, derribando multitud de No Muertos. Justo en el momento que más lo necesitábamos. Teníamos que dejar el hunvee. Así se lo dije a todos los ocupantes, abrí la puerta golpeando a una infectada y salí de un salto mientras disparaba cubriendo a David, el cual ya no tenía arma. También cubría a Sandra y a su perro, ellos corrieron a la puerta del autobús por la que aparecieron Cesar y Gorka. Una vez subieron ellos, lo hicimos Abel y yo. Rápidamente el autobús se puso en marcha hacia atrás gracias al gran control que Alicia tenía de el. Fuimos así hasta que llegamos a un cruce, allí cogimos velocidad normal y no tardé en ver pasar el Ume a nuestro lado. Nos habíamos puesto de nuevo en camino hacia Madrid.
Mientras salíamos de Yeles me senté en uno de los asientos. Necesitaba hacerme a la idea de las dos perdidas que habíamos tenido. Entonces vi a David que se sentaba en otro asiento alejado de los demás. Pensé que debía acercarme a el y darle todo mi apoyo, así lo hice.
-Siento lo de…-
-Fue culpa tuya.- la mirada de David se clavó en mi.- Que sepas que para mi no eres nadie, no eres nada. Para mí ya estas muerto. Será mejor que a partir de ahora duermas con los ojos abiertos-
David me había amenazado abiertamente. Sospechaba que eso traería problemas al grupo, quizás intentaría matarme en algún momento. Era justamente lo que su mirada me decía, por que precisamente esa mirada era clavada a la que tenía Álvaro en el momento que me apuntaba con el arma. Una mirada cargada de deseos de matar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario