Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

viernes, 26 de octubre de 2012

Capitulo 171: Identidad, part 3



Yeles…

Nos encontramos frente al colegio de educación infantil San Antonio. Dentro nos estaban esperando Arturo y sus hombres, estos retenían a Alicia y a los niños. Dejamos los vehículos aparcados y cargamos con todas las armas que podíamos y con la comida, nos adentramos en el interior del colegio y comenzamos a recorrer los pasillos en busca de Arturo y sus hombres. Hasta que llegamos a lo que era el recreo. Justo antes de salir pedí a Andrea que ocupara una posición bastante alta en los pisos superiores, quería que ella nos cubriera por si pasaba algo. Ella me hizo caso y ocupó una de las aulas de los pisos superiores. Cuando el resto del grupo salimos, nos encontramos con unas dos docenas de hombres, había mujeres, pero una de ellas me llamó especialmente la atención, era una que tenía agarrada a Vicky. La niña me miraba, pero en su mirada había miedo, temía a aquella mujer.
-Vicky…-dije mirando a la pequeña.-No te preocupes, pronto estarás a salvo-
En ese mismo momento vi salir a Arturo de dentro de un vehículo, este me miró y me dedicó una sonrisa, era una sonrisa burlona.
-Aquí te hemos traído las armas y la comida, pero solo te hemos traído la mitad. Nosotros también las necesitamos, nos queda un largo camino hasta Madrid y las necesitaremos si queremos llegar con vida. Supongo que entiendes eso-
-Faltan tres chicas de tu grupo, la rubia, la piloto y la tipa de la katana. ¿Dónde están?- preguntó Arturo.
-Dos de ellas están en Madrid, la otra nos esta cubriendo desde un punto desde las alturas. No queremos sorpresas- respondí.-Haz el intercambio y nos olvidamos-
-No es tan fácil amigo- respondió Arturo.-En ningún momento dije la mitad de las armas, dije todas y toda la comida. No me importa si tenéis que llegar a Madrid, no me importa vuestra vida. No me importa nada de lo que os pase-
-Arturo… sabes como es este mundo. No sobreviviremos sin ellas- dije.
-No me llamo Arturo. Mi nombre es Guillermo Lujan, sobre lo de llegar a Madrid… me temo que no será posible, nosotros vamos hacia allí y una vez hagamos lo que tenemos que hacer, nos marcharemos en el helicóptero que os espera. No te pongas así, es la ley del más fuerte, los débiles mueren y solo viven los fuertes, aceptad cual es vuestro sitio y dejad que los que si lo merecemos vivamos, vosotros solo estáis destinados a alimentar a los gusanos-
-En el trato no habíamos mencionado nada del helicóptero, estas faltando a tu palabra- respondí con furia.
-No te quieres dar cuenta ¿Verdad? Buscáis una felicidad que nunca llegara, piensas que si os marcháis en ese helicóptero encontrareis un mundo feliz, pero no es así. No hay lugares felices aquí, el mundo ha cambiado y la humanidad esta al borde de la extinción, vosotros no sois nada. No importara lo lejos que huyáis, porque siempre será lo mismo-
-Tienes razón, siempre será lo mismo, pero nosotros somos un grupo unido, no como tú y los tuyos. Tú eres ese tipo de hombre que mata a los suyos para conseguir sus metas. Tu si que no eres nada, solo un mal nacido que se fue a la mierda al mismo tiempo que el mundo-
-Bueno, lo extraño seria lo contrario. Solo me he adaptado al mundo real que nos rodea. Nadie se va a la mierda en este mundo, solo se adapta- respondió Lujan con una sonrisa.-Venga, deja esto y hagamos el intercambio de una puñetera vez-
Yo asentí con la cabeza y comenzamos a dejar las bolsas de armas  y comida en el suelo, algunos de los hombres de Lujan no tardaron en acercarse para recogerlas y llevárselas al interior de sus vehículos. Entonces yo me adelanté para que dejaran ir a Alicia y a los niños, no me fiaba de las intenciones de aquellos tipos.
Entonces vi como uno de los hombres aparecía empujando a Alicia, ella llevaba al bebé en brazos, la empujaron hacia nosotros y Almudena y Sandra se apresuraron a agarrarla para que no cayera.
-Ahora entrégame a mi hija- le espeté a Lujan.
-Cuando me entregues las armas que quedan- respondió Lujan.
Ambos nos quedamos mirando y entonces me di cuenta de que aquello no acabaría bien. El enfrentamiento era cada vez más inevitable.
*****
Madrid…

Jorge había salido de Madrid despistando a los infectados que lo seguían. Había dejado el vehículo aparcado con el claxon enganchado para que este no dejara de sonar, los muertos lo empezaban a rodear mientras el salía por una de las ventanas y se lanzaba al suelo para alejarse arrastrándose de allí. Ahora solo le quedaba adentrarse en la ciudad otra vez, suponía que en el aeropuerto habían hecho su parte para librarse con los que se habían quedado. Jorge tomó las calles y se fue escondiendo por los vehículos abandonados, esperaba que no lo vieran los infectados, entonces mientras caminaba vio lo que parecía luz en una de las ventanas. Jorge se quedó quieto. ¿Quién podría ser? No creía que fueran hombres de Roache ni hombres de Beltrán, entonces, si no eran ellos solo podían ser…
Jorge decidió que tenía que averiguar quien era, se metió en el portal al que pertenecía esa ventana del último piso y preparó el arma. Si eran del grupo de Juanma, era obvio que no seria bien recibido, así que tendría que prepararse para defenderse mientras trataba de parlamentar.

Vanesa se había quedado dormida a la luz de las velas que habían encendido, eran las doce de la noche. Hacía un par de horas que habían bloqueado el último tramo de escaleras con varios muebles, si alguno de los infectados subía por allí, indudablemente haría ruido al intentar abrirse paso a través de los muebles, eso las alertaría. Dudaba que eso ocurriera, pero tampoco se quería arriesgar. Fue entonces cuando escuchó un ruido, alguien estaba avanzando entre los muebles. Luci se levantó de un salto y fue hacia la puerta de la casa, puso la mano en el pomo y abrió rápidamente, cuando salió al pasillo del edificio se encontró algo que no esperaba.

Cuando Jorge alzó la vista se encontró con la silueta femenina de una chica, le llevó un tiempo reconocerla, pero finalmente se dio cuenta de quien era, iba a pronunciar su nombre, pero esta le asestó una violenta patada en la cara y Jorge cayó hacia atrás. Alzó el arma para disparar y defenderse, pero la chica se lanzó sobre el, esta le pateó tan fuerte que la pistola salió volando. Esta siguió golpeándole repetidas veces hasta que se cansó. Luego le puso la hoja de la espada en el cuello.
-Has cometido el error más grave que se podría cometer Jorge. Llevo mucho tiempo queriendo hacer esto, te voy a matar-
Jorge miró a Luci a los ojos y comenzó a hablar.-Nunca os traicione aunque lo pareciera, si me uní a su grupo fue para salvar a los que tenían presos allí. La única manera de salvarles era desde dentro, era eso o morir. También quería matar a ese cabrón de Roache por todo lo que había hecho-
-No voy a creerte, puedes darte por muerto. Podría esperar a que llegasen Juanma y los demás para que lo hiciera el, pero no voy a arriesgarme a que escapes. Lo único que debo decidir todavía es como hacerlo, aunque tengo una ligera idea de como hacerlo- 

No hay comentarios:

Publicar un comentario