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viernes, 26 de octubre de 2012

Capitulo 171: Identidad, part 2



Jorge llamó a Hanzo para que lo ayudara con lo de la puerta y este acudió corriendo. La puerta estaba ocupada solo por tres infectados, estos estaban como aletargados y solo reaccionaron y acercaron a la puerta cuando los vieron. Los No Muertos comenzaron a zarandear la verja y ese acto haría que se acercaran más de aquellos seres. Hanzo abrió la puerta poco a poco mientras Jorge se ponía al volante, cuando la puerta quedó abierta Jorge se lanzó a toda velocidad hacia el exterior. El vehículo conducido por Jorge atropelló a uno de ellos y los otros dos trataron de entrar, pero rápidamente Jorge comenzó a tocar el claxon para atraer toda la atención de aquellos seres.
-Venga vamos, fijaros en mi, solo en mi- decía Jorge.
Más infectados aparecieron delante de la puerta y comenzaron a rodear al vehículo de Jorge, este tuvo que efectuar varios disparos para acabar con los que se habían acercado demasiado y comenzaban a golpear el cristal.
Hanzo cerró rápidamente la puerta y volvió corriendo al interior de la terminal tal y como Jorge le había indicado, no tenían que salir hasta que el no se hubiese alejado de allí. Jorge puso el motor en marcha y comenzó a alejarse mientras hacia sonar el claxon para atraer la atención de todos los infectados. El vehículo iba avanzando y los No Muertos iban detrás como moscas atraídas con miel, su plan estaba surtiendo efecto, pero luego no sabía como iba a regresar junto a los demás, probablemente moriría en esa misión.
******
Había anochecido ya y Luci ya estaba llegando a Madrid, les quedaba muy poco para llegar. Vanesa iba detrás observando los oscuros edificios de la ciudad, la ultima vez que había estado en Madrid, desde ese mismo lugar donde se encontraban podía verse la luz de los edificios, unas luces que habían desaparecido para siempre y nunca más volverían. Hacía viento y este arrastraba desde la ciudad no solo el olor a descomposición, si no también traía los lamentos de los muertos, unos gemidos que helaban la sangre de ambas chicas.
-Bueno, ya estamos aquí. Es hora de adentrarnos en la ciudad, pero antes de continuar necesito saber si estas segura de que quieres hacerlo, será muy peligroso- dijo Luci.
-Si estoy aquí es por algo. Nada me impedirá hacer lo que vinimos a hacer- respondió Vanesa.-Además, quiero ver a Silverio, hace una eternidad que no lo veo, bueno, parece una eternidad-
-Entonces no hay más que hablar, va siendo hora de meternos allí dentro- respondió Luci.-Para más seguridad dejaremos aquí el Kuad y entraremos en la ciudad, ya sabes, el silencio ante todo-
Luci y Vanesa se bajaron del kuad y lo ocultaron entre unos matorrales. Seguidamente se pusieron en marcha hacia la ciudad. Debían permanecer en silencio para evitar ser vistas por los infectados que deambulaban por la calle. Luci y Vanesa se adentraron en un portal y comenzaron a subir las escaleras.
-Lo más importante es que montemos una base de operaciones en el que podamos tener un refugio en caso de necesitarlo. No nos conocemos la ciudad, así que no nos vamos a lanzar a buscar el aeropuerto a lo loco. Tampoco es que vayamos mucho más armadas, en resumen, que seria de locos ir en estas condiciones. Debemos quedarnos en una casa esta noche y mañana planear algo en condiciones, la ciudad esta peor de lo que me imaginaba-
Las dos chicas llegaron al ultimo piso y Luci se fijó en una de las puertas, se trataba de un enorme portón de color marrón oscuro con el numero veinte sobre la puerta. Luci se acercó a la puerta y trato de empujarla, esta no se movió ni un milímetro, estaba cerrada.
-¿Por qué has escogido esta de entre todas las otras de ahí abajo?- preguntó Vanesa extrañada por la predilección de Luci por aquella casa.
-Porque es el último piso, los primeros pisos son de fácil acceso y es más fácil para los podridos acceder a ellos, pero si subieran hasta aquí lo sabríamos con antelación. De todas formas debemos bloquear esas escaleras con algo, algún mueble o algo-
Luci se acercó un poco a la cerradura y sacó unos alambres con los que comenzó a trastear en la puerta, poco después consiguió abrirla ante el asombro de Vanesa.-Algún día tendrás que enseñarme a hacer eso-
-Si sobrevivimos y escapamos de aquí te enseño lo que quieras-respondió Luci con una sonrisa.
Con la puerta abierta ambas entraron en el interior de aquella casa, nada más entrar les golpeó el olor a descomposición, caminando o no, allí dentro había algún cadáver. Ambas prepararon las armas por si acaso y avanzaron con cautela para no ser sorprendidas por uno de aquellos seres. Mientras caminaban, Vanesa se fijó en las paredes, había manchas de sangre que recorrían toda la pared como si alguien herido se hubiese paseado por allí apoyado en la pared, entonces un sonido hizo que Vanesa diera un salto del susto, enseguida descubrió que era Luci que silbaba como llamando a un perro. Enseguida un gruñido respondió a la llamada de Luci. El gruñido venia de una puerta entre abierta que había al final del pasillo. No tardaron en ver una huesuda mano que asomaba por esta. La puerta comenzó a abrirse y de ella salió un hombre sin camisa, era delgado y tenía todo el color de los infectados, su mandíbula inferior colgaba del lado derecho, detrás de el aparecieron dos infectadas más, una mujer mayor y una adolescente, la mujer mayor llevaba colgando un gotero, vestía una bata de dormir de color azul como la de los hospitales, aunque esta estaba acartonada por la sangre y en el medio, donde debía estar el estomago, solo había un inmenso boquete, la adolescente era la que en mejor estado estaba, solo presentaba una herida en el brazo. La visión de aquellos tres avanzando le dio una idea a Luci de lo que podría haber pasado, casi que era lo más obvio: Familia que vive con la abuela enferma postrada en la cama sin poder moverse, hija llega mordida a casa sin saber que le pasaría, hija muere durante la noche entre grados y grados de fiebre, se reanima y va cama por cama dándose un festín con sus familiares, quizás el padre trató de defenderse a juzgar por los arañazos y la mandíbula descolgada. Faltaba la madre en toda aquella historia.
Luci y Vanesa comenzaron a retroceder mientras los tres infectados comenzaban a empujarse por el pasillo con intención de llegar antes, pero a diferencia de llegar, lo que hacían era entorpecer el avance los unos a los otros, algo que les vino de perlas a las chicas para preparar las armas. Cuando Vanesa tenía el cargador ya listo alzó el arma y apuntó al hombre, esta disparó y la bala impacto justo en el medio de la frente del hombre, este cayó de espaldas sobre la anciana y luego ambos cayeron al suelo, la vieja comenzó a forcejear para quitarse al hombre de encima mientras la adolescente se abría paso hacia las chicas, fue Luci quien acabó con ella, primero le asestó una patada y luego le clavó la espada en la cabeza. La adolescente cayó primero de rodillas y luego hacia delante. Con los dos primeros muertos de nuevo, solo quedaba la anciana que todavía luchaba por levantarse, Luci se puso sobre ella y le clavó la punta de la espalda en la frente.
-Creo que nunca me acostumbrare a esto- confesó Vanesa- Ojala podamos irnos pronto de aquí. Quisiera llegar a un lugar donde no hubiese ninguno de estos bichos, no quiero ver uno nunca más.- Luci la miró y Vanesa sonrió.-Bueno, se que eso será casi imposible. El desastre ha sido global y queda poca cosa de la raza humana, los pocos que quedamos nos dedicamos a dispararnos entre nosotros-
-Supongo que no tendremos una vida parecida a la que hemos tenido anteriormente a esto. Solo nos queda sobrevivir y punto. Venga, vamos a deshacernos de los cuerpos-
Poco después, ambas se deshicieron de los cuerpos lanzándolos por la ventana.

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