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jueves, 4 de octubre de 2012

Capitulo 168: Malas intenciones, part 1



Sandra estaba cuidando de Ray en la parte trasera del autobús cuando escuchó los gritos de Eva. Cuando se asomó vio las luces del convoy que se acercaba por la carretera, esos no eran de los suyos. Eva estaba ordenando que cogieran las armas y tomaran cobertura, rápidamente cogió su fusil y miró a su perro.-Quédate aquí con el-
Sandra salió del autobús y cerró la puerta para que el perro no saliera, temía que el animal la viera en peligro y saltara sobre alguno de los agresores y eso acabara con la muerte irremediable del animal.
Justo cuando tomaba la cobertura detrás de unas bigas junto a Gorka y Gálvez, los vehículos de los extraños llegaban al descampado. Debía haber al menos ocho, estos formaron una especie de barrera y sus ocupantes comenzaron a salir tomando coberturas.
-¿Quiénes son estos tipos?- preguntó Sandra mirando a sus dos compañeros. Ambos estaban muy tensos, tanto que el pulso de Gálvez se estaba acelerando.
-Aun no lo se, pero no creo que sus intenciones sean buenas- respondió Gorka mirándola de reojo.
Eva estaba al mando en esos momentos y era la que estaba dispuesta a salir. Antes de salir miró a Abel.-Cúbreme. No me fio de esos, quizás no quieran irse por las buenas-
-Tu ten cuidado- le dijo Abel.
Eva salió de detrás de su cobertura con el fusil en las manos, si algo tenía claro era que no iba a plantarse allí delante sin ningún arma. Cuando el que parecía que mandaba salió del vehículo se plantó delante de ella con una sonrisa.
-Buenas noches- dijo el hombre, este debía tener unos treinta y tantos.-Veo que estáis bien preparados y sois un grupo normal, ni grande ni pequeño-
-En realidad somos muchos más. Estamos esperando a un grupo mucho más grande que llegara de un momento a otro. Os recomiendo que os vayáis- le sugirió Eva.
-¿Me recomiendas?- aquel hombre alzó la voz para que los que lo acompañaban lo escucharan.-¿Habéis oído eso?...¡¡Nos recomienda!! Será mejor que no juegues con nosotros. Seré claro contigo bonita, nos iremos de aquí sin armas follón. Con esos bichos dando vueltas por ahí, lo que menos nos conviene es montar aquí un tiroteo… eso es algo que nos producirá bajas en ambos lados y atraerá a esos cabrones-
-Estoy de acuerdo, pero yo seré clara contigo. Os vais a largar por donde habéis venido o me pasare por el forro lo de el tiroteo y mi gente barrera a la tuya- dijo Eva.
-Quizás podamos llegar a un acuerdo. Te voy a decir lo que queremos y me lo vas a dar o aquí habrá una masacre-
Eva estaba viendo que aquel tipo no se echaba atrás y que seguramente no podría asustarlo. Así que optó por dejarle hablar para ver que quería, quizás pudiera llegar a un acuerdo.
-Muy bien. Habla…- dijo Eva.
-Vuestros vehículos, toda vuestra comida y todas vuestras armas. Eso es lo que queremos…- aquel tipo la miró de arriba abajo.-También queremos llevarnos a algunos de vosotros. Los más fuertes, eso es lo que queremos también-
-No…-respondió Eva tajantemente.
-Entonces os mataremos a todos y nos llevaremos lo que queremos de todos modos. A ese grandote de ahí lo dejaremos con vida, es el que parece más fuerte de todos vosotros. Es tal y como Ulises nos había descrito-
El que entonces aquel tipo mencionara a Ulises le hizo caer en la cuenta de que ya sabía con quien hablaba Ulises cuando lo pilló con las manos en la masa. Era obvio que los estaba llamando a ellos. Ahora los habían jodido bien, entonces Eva vio como dos hombres de aquel grupo traían a Ulises en volandas. Cuando su mirada se cruzó con la de Ulises, este comenzó a señalarla.-Esa… esa fue la puta que me disparó-
-Así que disparaste a mi amigo- dijo el portavoz de aquel grupo.
-Si, lo lamento, fue un mal tiro. La próxima vez lo haré mejor y matare a ese desgraciado- contestó Eva.
En ese momento Eva escuchó gritos a su espalda y se dio la vuelta para ver que ocurría, entonces vio muchos hombres armados que habían sorprendido a sus compañeros por detrás. No había más de quince, pero entre los que habían llegado primero y ahora esos, los tenían rodeados.
-¿Y ahora? ¿Qué tal si hacéis lo que yo diga?- el portavoz miró a los que acababan de llegar y les ordenó que les quitaran las armas.
Cuando Eva y los demás estuvieron desarmados los obligaron a arrodillarse en el suelo con las manos detrás de la cabeza. Había casi unos treinta asaltantes, les habían superado en número rápidamente y en esos momentos los estaban desbalijando. Uno de ellos entró en el autobús y comenzó a gritar cuando el perro se lanzó sobre el y comenzó a morderle, pero este se quitó al animal de encima de una patada y luego cuatro hombres lo sacaron a rastras de allí, luego lo acabaron atando a un poste.
-¿Qué hacemos con el perro?- preguntó uno de los hombres.-¿Lo matamos?-
El portavoz lo miró.-Mmmm, no, me gustan los perros y este como perro de presa valdrá. Que nadie le toque ni un pelo al chucho-
En ese momento otro tipo salió del autobús con Ray a rastras y lo acabó tirando al suelo.-Mirad a este. ¿No tiene mala cara?-
Ray estaba pálido y sudaba, la fiebre parecía haber aumentado en pocas horas. Los asalta caminos lo miraban con desconfianza, se habían dado cuenta de que estaba infectado y estaban extremando las precauciones con el. Ninguno de ellos quería contagiarse.
-¿Lo matamos antes de que se convierta?- pregunto un chico rapado.
-No, quiero ver lo que hacen sus amigos- dijo el portavoz.-Sera divertido ver como los va mordiendo y se van matando entre ellos-
-Putos cabrones. Dejadnos en paz de una vez- dijo Gálvez.
Aquellos estaban enfureciéndose al no encontrar más armas. Según Ulises les había dicho, tenían un buen cargamento de armas y allí solo habían unas pocas y las que llevaban antes los miembros del grupo. Comida tampoco había mucha. El portavoz se acercó a uno de los Umes que traían y donde estaban curándole la pierna herida a Ulises.
-Creí que habría más comida y armas. ¿Dónde están?-
-Escucha, es que se me había olvidado contaros que…-
El porta voz no lo dejó terminar y le disparó a bocajarro en plena cara.-Ya no es necesario que malgastéis más medicinas con el. Será mejor que sigamos con el plan previsto-
-¿Los matamos?- preguntó otro.
-No, esperaremos a que Lujan venga, no tardara- dijo el porta voz.
*****
Estábamos llegando al campamento cuando comenzaba a amanecer. Desde la carretera ya podíamos ver el edificio a medio construir junto al que habíamos acampado. Entonces algo me llamo la atención y  le pedí a David que detuviera el Ume. Cuando hizo lo que le pedí, salí rápidamente del Ume y vi varios destellos más sobre los techos de los vehículos, era evidente que había más. Alguien había llegado mientras estábamos fuera. Me subí al techo de nuestro Ume y saqué los prismáticos para ver mejor, entonces vi varios vehículos que no eran nuestros y a mis compañeros arrodillados con las manos detrás de la cabeza delante del autobús. También vi a multitud de desconocidos armados que los custodiaban.
-¡¡¡Mierda!!!- bajé del techo del Ume y fue corriendo a abrir el maletero ante las miradas estupefactas de Arturo y David.
-¿Qué coño haces?- preguntó Arturo.
-Han asaltado al grupo mientras no estábamos. Hay unas dos docenas de hombres allí vigilando a los nuestros. Tenemos que hacer algo- comencé a decir.
Arturo salió rápidamente del vehículo y se plantó delante de mi.-¿Qué quieres hacer? ¿Acaso pretendes asaltarles tu ahora? Si hay tantos como dices, tenemos que pensar las cosas bien y no entrar a saco y a lo loco-
-Cállate- le dije empujándole.
David también salió del Ume y se plantó a mi lado armándose, nosotros llevábamos la mayoría de las armas que teníamos en nuestro poder. –Arturo tiene razón en cuanto a que no podemos ir a lo loco. Tenemos que idear un plan-
Yo me paré y me los quedé mirando a ambos. -¿Qué queréis que hagamos entonces? Estoy abierto a debates, pero que no sea demasiado largo, porque tenemos unas vidas que salvar-
-Escucha amigo, para esto debemos movernos a pie e idear un plan militar. Seguro que tú de eso sabes, pero debemos hacerlo los tres- comenzó a decirme Arturo a la vez que me ponía las manos delante para que no pasara.
Yo lo aparté a un lado y le señalé con el dedo.-Tu y yo no somos amigos, cuando esto acabe coges tus cosas y te largas con tu amiguito. Si queréis ir a Madrid buscaros la vida-
-Supongo que no puedo hacerte cambiar de opinión ¿No?- preguntó Arturo.
Yo negué con la cabeza y le pasé un arma de las que había en el maletero. Debíamos ir bien armados, cogi varias granadas y entonces David cogió una caja de c-4.
-Esto nos servirá, vamos. Les pillaremos por sorpresa-
-Muy bien, pero antes de ir hacia allí tengo que hacer algo.- dije a medida que me metía dentro del Ume y me acercaba a Vicky.-Escucha, papa tiene algo que hacer y necesito que te quedes aquí con el bebé, quiero que hagas de hermana mayor y cuides de el- entonces le di una pistola.-Ya sabes usarla, pero úsala solo si llega una de las personas muertas o alguien que quiera hacerte daño. Yo volveré enseguida-
La pequeña asintió con la cabeza y yo la besé en la frente, luego miré al bebé que seguía dormido.-Cuida de el-
Seguidamente, los tres nos dirigimos hacia el campamento campo a través y con cuidado de no ser vistos. Por experiencia sabía que aquella gente no tendría buenas intenciones.

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