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viernes, 28 de septiembre de 2012

Capitulo 167: Un mundo sin esperanzas, part 3



Campamento…

Todos estaban despiertos esperando nuestro regreso. Ninguno se atrevía a dormir, al fin y al cabo habían dormido demasiado. Eva seguía vigilando desde lo alto del autobús al que ya le habían cambiado los neumáticos. Estaban listos para irse en el momento que volvieran los demás, de repente escuchó la voz de Luci, la cual la estaba llamando. Eva bajó de un salto del techo del autobús. Una vez abajo se encontró con Luci.
-¿Qué ocurre?-
-Es Ray, necesitamos al doctor aquí…a la de Ya-respondió Luci.-Cuando fuimos al atasco le mordió un infectado en la bota, al parecer llegó a traspasársela, pero los síntomas han tardado en aparecer. Esta infectado, pero la gente no se atreve a matarlo, piensan que si han tardado en aparecer quizás aun pueda hacerse algo para salvarle la vida-
-Una vez le han mordido no hay nada que hacer. Deberían matarle ya-dijo Eva.
En ese momento Eva vio algo, era la silueta de una persona que se adentraba en el edificio en construcción y se perdía en el interior. Eso le pareció muy extraño y decidió seguirle.-Quédate aquí. Voy a seguir a quien quiera que sea aquel que se esta escondiendo-
Eva salió corriendo y fue a escondidas para ver que ocurría. Para evitar ser vista se escondió detrás de unas vigas que había amontonadas en una parte de la planta baja, desde allí escuchaba hablar a alguien, por la voz se dio cuenta de que se trataba de Ulises. Este parecía que estaba hablando con alguien, pero el estaba solo, así que solo podía ser que estuviese usando un walkie. Poco después dejó de escuchar la voz y se imaginó que ya había acabado. Era el momento de salir, seguidamente salió al encuentro de Ulises.
-¿Con quien hablabas?- preguntó Eva.-Y no intentes colarme que hablabas solo o que tienes un amigo imaginario-
-No se de que coño me hablas. No estaba hablando con nadie, son imaginaciones tuyas-
-No, esa tampoco cuela- Eva dio unos pasos hacia el mientras le quitaba el seguro a su arma.-
Ulises lo vio y levantó las manos.-¡¡Eh!! Tranquilita tía. No se que coño te has imaginado, pero te estas equivocando mucho conmigo. No estaba hablando con nadie- Ulises se puso la mano detrás de la espalda.
Ese gesto hizo que Eva sacase el arma y le apuntase directamente a la cabeza.-Ni lo intentes cabronazo, saca ese arma lentamente solo con la puntita de los dedos, que yo la vea. ¡¡¡Vamos!!!-
La mirada de Ulises cambió en ese momento y comenzó a reír. Justo después comenzó a caminar hacia Eva.-¿Me vas a disparar? Adelante, hazlo. ¿Qué más dará? Si vamos a morir todos antes o después. Matarme solo acelerara las cosas, pero me libraras de esta existencia-
-¿Con quien hablabas?-
-Con tu puta madre-respondió en ese momento Ulises.
Eva bajó el arma y le disparó en la pierna. Ulises gritó y cayó al suelo mientras se retorcía de dolor.-Me has disparado…¡¡¡¡Puta!!!!-
-Deja de gritar o atraerás a los infectados- le advirtió Eva.-Te lo preguntaré una ultima vez. ¿Con quien hablabas?-
-Hablaba solo- respondió Ulises.
En ese momento escuchó los gritos de los demás. Eva le lanzó una ultima mirada a Ulises y lo dejó allí, seguidamente corrió hasta el campamento y Luci se le acercó corriendo.
-¿Qué ocurre?-preguntó Eva.
Luci la miró y comenzó a señalarle hacia la carretera. Eva se subió corriendo al autobús y desde allí miró  a la carretera. En un principio vio los faros de un vehículo, pensó que eran los del Ume, pero pronto aparecieron más faros. Entonces era evidente que no eran los otros, alguien se les estaba acercando. Miró hacia donde estaba tirado Ulises.
-Hijo de puta…¡¡¡Todos a las armas!!! Nos atacan-
Todo el grupo se alarmó en ese momento y comenzaron a sacar las armas y a prepararse. Aquel convoy no tardaría en llegar allí, fuesen quienes fuesen los habían encontrado y era seguro que era Ulises quien les había llamado.
Eva bajó de un salto y tomó una cobertura al igual que sus compañeros, esperarían a que aquellos llegaran, era evidente que no amanecería sin que allí hubiese un tiroteo de grandes proporciones, por la cantidad de vehículos que iban hacia ellos, seguramente les superarían en numero.
*****
Apartamentos Port Saplaya…

David estaba temblando, había escuchado un disparo hacia un rato y eso había hecho salir a varios infectados, estos estaban avanzando hacia la puerta del bloque de apartamentos y David había tenido que esconderse entre los asientos para evitar ser visto por los No Muertos que estaban tomando el lugar. Si no se daban prisa en bajar, ya sería difícil escapar. Pensó varias veces en salir del Ume y correr hacia la entrada y comenzar a subir pisos, pero si hacía eso, condenaría a los otros al instante. Solo le quedaba esperar. De repente escuchó un ruido en la puerta, era alguien que estaba dando golpes frenéticamente, cuando David alzó la vista vio a Arturo en la puerta con el bebé en brazos.
-Rápido, abre la puta puerta-
David abrió la puerta y Arturo le puso al bebé en brazos.-Escúchame, date una vuelta y acude al otro lado de la calle. Es obvio que una vez entre de nuevo, ya no podremos volver a bajar por ahí. Tomaremos un camino alternativo-
-¡¡¡Eh!!! Espera- dijo David, pero Arturo ya corría de nuevo al interior del bloque de apartamentos.

Llegué hasta la terraza del bloque persiguiendo a Tristán. Cuando  salí al exterior me asaltó la brisa que venia del mar, entonces escuché la voz de Vicky. Miré al lugar de donde venía la voz y vi a Tristán con la pequeña en brazos, esta me apuntaba con el arma mientras yo me iba acercando a el. Al verlo levanté los brazos y le enseñé el arma. Entonces vi como se iba acercando a una cornisa.
-Tranquilo, no tienes que hacer esto. Le encontraremos alguna solución. No se porque lo hiciste, pero ya veras como todo puede hablarse-
Tristán comenzó a llorar en esos momentos.-Si vuelvo allí me mataran, nadie me perdonara, ni siquiera tu. Fíjate, tengo a tu hija en brazos. Me la llevé secuestrada, a ella y al bebé-
-Yo te estoy admitiendo en el grupo. Soy yo el líder y los demás respetaran mis decisiones, pero deberás volver con nosotros… pero primero déjala que se acerqué a mi. ¿Vale?-
-Seguro que me mataras después-
-No, te prometo que no lo hare, entiendo perfectamente el motivo por el que lo hiciste. Has entrado en una especie de depresión en la que no ves más salidas, pensaste que marchándote con los niños lograrías salvarles de esto, pero no es así. Solo complicaste las cosas- le expliqué.-¿Lo entiendes?-
Tristán asintió en ese momento, pero no dejaba ir a la pequeña y ellos estaban al borde ya. Un paso más y caerían a la calle, desde esa altura no sobrevivirían a la caída. Yo di unos pasos hacia delante y Tristán apretó el gatillo, la bala impactó en el suelo cerca de mí. Mi mirada se clavó de nuevo en el.
-Por dios Tristán. No te hare daño, mira…-dije dejando el arma en el suelo, luego levante las manos para que viera que no llevaba nada.
-Date una vuelta completa, quiero asegurarme de que no tienes más armas-
-Como quieras- dije al tiempo que daba una vuelta sobre mi mismo para demostrarle que no llevaba más armas encima.
-Quítate la camisa, no me fio-
Me quité la camisa como el me había ordenado y seguidamente levanté las manos en el aire.-He hecho lo que me dijiste, ahora suéltala. Se que no eres mala persona, lo supe desde el momento en que te conocí. Lo recuerdas ¿Verdad? Desde ese momento supe que en ti se podía confiar. Me salvaste la vida prácticamente-
-Pero los demás…-
-Si los demás tienen algo contra ti, yo solucionare que te dejen seguir con nosotros, solo has cometido un error leve-
-No ha sido un error leve, nadie me perdonara-
-Lo harán porque te necesitamos, eres el único medico que tenemos. Antes estaba…, pero entonces me quedé callado al recordar a Lidia-
-Tu chica…¿Verdad?- preguntó Tristán.
Yo asentí con la cabeza y no puede evitar que las lágrimas brotaran de mis ojos. Entonces comencé a hablar.-No eres el único que ve un mundo sin esperanzas para nosotros, yo tampoco lo veía… pero aun así, veo una pequeña luz a lo largo del túnel oscuro que estamos cruzando, es pequeña, pero aun así… creo que merece la pena alcanzarla. ¿Quieres saber por que?-
Tristán asintió con la cabeza y yo le contesté.-Porque por una vez estoy asumiendo mi papel de líder en todo esto, he hecho promesas que voy a cumplir. Y porque en un futuro se que estos seres desaparecerán, no se si llegaremos a verlo, pero si al menos, mientras tanto podemos lograr que estos pequeños sobrevivan para heredar el mundo, sabremos que si hay esperanzas de que la especie humana no desaparezca. Son nuestro legado, Manuel tenía razón en eso, en que ellos son el futuro. La esperanza que el mundo necesita-
Tristán dio unos pasos apartándose de la cornisa y entonces le dio un pequeño empujón a la pequeña, esta corrió hacia mi y ambos nos abrazamos, yo le besé en la frente y miré entonces a Tristán.-Venga, volvamos al campamento-
En ese momento vi aparecer a Arturo con el arma en alto.
-¡¡¡¡Noooo, esperaaaa…!!!!- grité al tiempo que me levantaba para impedirle disparar, pero no lo conseguí. Arturo disparó tres veces y en el pecho de Tristán salieron tres manchas de color rojo, este dio unos pasos hacia atrás y acabó precipitándose al vacío ante mi mirada estupefacta. Me asomé y vi como el cuerpo de Tristán chocaba contra el asfalto. Me di la vuelta y mi mirada se posó rápidamente en Arturo, este me miró a mí.
-Se lo merecía-

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