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viernes, 24 de agosto de 2012

Capitulo 162: Llamada de esperanza, part 2


Todos estaban decidiendo si iniciábamos el viaje a Madrid, era algo que tenía sus riesgos. Eran demasiados kilómetros por delante y podía ocurrir cualquier cosa, había opiniones de todo tipo. Unos estaban decididos a ir, pero otros tenían dudas de si era buena idea recorrer tantos kilómetros para adentrarse en una ciudad atestada de infectados. La tormenta seguía cada vez con más fuerza, yo paseaba por el interior de la prisión pensando, cuando llegué a mi celda me encontré con Eva que estaba jugando con Vicky. Cuando la pequeña me vio corrió a abrazarme, yo me agaché para ponerme a su altura y le acaricié el cabello, entonces la niña comenzó a hablarme.
-Tía Eva dice que vamos a hacer un viaje. Yo quiero ir-
Entonces miré a Eva y luego de nuevo a la pequeña, entonces le sonreí y comencé a hablarle con ternura.-No es un viaje cualquiera pequeña, es algo muy peligroso, pero si lo hacemos, papa no dejara que pase nada, aunque los demás deben decir que si-
-¿Se han decidido ya?- preguntó Eva.
-Los que dijeron ya que si están cada uno a lo suyo, los demás están teniendo una reunión, lo decidirán en unas horas-
-Yo voto que si- dijo Eva poniéndome la mano en el hombro.
-Ya lo sabía. Ray, Vanesa, David, Andrea y Abel también han dicho que si, pero si los demás dicen que no, nos quedaremos-
-Deberían seguirte solo con que tu dijeras que si. Tu eres el líder, deberían estar de tu lado siempre- replicó Eva.
-No… no es eso. Escucha, es un viaje complicado en el que arriesgaremos mucho la vida para meternos en una ciudad donde la arriesgaremos todavía más. Por no hablar de ese francés, ese tipo es un loco peligroso por lo que nos han contado Félix y Sole…-
-Aun así…- replicó Eva, pero yo la interrumpí nuevamente.
-No podemos obligarles a ir si no quieren, por eso les he dado todo ese tiempo para que se lo piensen bien y decidan. No es una decisión que se pueda tomar a la ligera… esto podría ser una trampa…-
-¿Y si no lo es?- Eva me miró fijamente en ese momento.-Podríamos estar perdiendo una oportunidad única. Quizás deberíamos convencerles de que…-
-No puedo hacer eso Eva. Entiéndeme, como bien sabes, muchas de las decisiones que he tomado hasta ahora han resultado ser erróneas y fatales para los demás- me pasé la mano por la frente sudorosa y seguí hablando.-No soportaría que nuevamente pasara algo, tomé la decisión de ir a buscar un helicóptero y luego la de llevar un niño con su familia que luego resultaron ser unos caníbales, si hubiera vuelto cuando debía volver, nada de esto habría pasado, no acabé con Álvaro la vez que podía haberlo hecho y escapó, llegó hasta la prisión y mató a varios, casi te mata a ti y mató a Lidia también…¿Recuerdas cuando dije que Lidia no había muerto?-
-Dijiste que la habían matado, Álvaro la había matado-
Yo negué con la cabeza y las lágrimas brotaron de mis ojos.- Cuando dije que la habían matado me refería a Álvaro, pero mientras torturaba a Álvaro hasta la muerte me di cuenta de algo-
-¿De que?- preguntó Eva intrigada.
-A medida que torturaba a Álvaro me di cuenta de que si Lidia había muerto era porque Álvaro seguía vivo, si por lo tanto hubiese matado a Álvaro cuando este mató a su hermano, el no habría matado a Lidia, por lo tanto… el único responsable de la muerte de Lidia soy yo, puede que no lo hiciera con mis propias manos… pero yo la maté. Indirectamente… pero yo la maté-
En ese momento Eva me asestó un sonoro bofetón.-Deja de decir estupideces, tu no mataste a Lidia, fue ese cabrón. Porque en ese caso, yo también soy culpable, dije que protegería a Lidia y a la pequeña. Y no lo hice. El se las llevó porque yo no estaba, me había largado-
-Fuiste a buscarme a mí. Si yo no me hubiese ido, tú no habrías ido a buscarme. La culpa sigue siendo mía- respondí mientras miraba a la pequeña que se nos había quedado mirando tras el tortazo que Eva me había propinado.
-No discutáis…- murmuró la pequeña.
Eva se acercó a la pequeña y la abrazó apretándola fuerte contra su pecho.-Papa y yo no estamos discutiendo, solo hablamos-
En ese momento apareció en la entrada de mi celda Félix.-Ya hemos tomado una decisión-
Me puse en pie y caminé hacia el.-¿Qué decisión han tomado?-
-Iremos. Sole tiene miedo, pero yo no dejare que le pase nada, los demás han votado por unanimidad, quieren ir aunque pueda ser peligroso. Podemos hacerlo, solo debemos ponernos en marcha-
Yo asentí y miré a Félix.-Gracias-
-Otra cosa… deja ya de lamentarte, porque aunque comprendo que todo ha sido muy duro para ti, no eres el único que ha perdido a alguien. Mantente fuerte porque eres el pilar que nos mantienes en lo alto, si te hundes nos hundimos contigo, no eres el único que comete errores, porque yo también los he cometido. Recuerda cuando murieron los niños… intente suicidarme pese a que no había sido yo. Y hace poco estuve apunto de hacerlo otra vez por que me vi atrapado en una sala a oscuras con varios infectados amarrados, cometí también el error de dejar morir a Natacha poco a poco sin darme cuenta de lo que realmente pasaba. No quiero que vuelvas a hablar así en la puta vida o yo mismo te partiré la cara-
En ese momento sonreí levemente y Félix me puso las manos en los hombros.-No te rindas, recuerda que no estas solo en este mundo y que todos estamos a tu lado-
Cuando Félix se fue me quedé sentado en la cama pensando, no podía dejar de culparme, pero Félix tenía razón. Todos habían depositado su confianza en mi y en mi liderazgo, si yo les fallaba ahora, todo se vendría abajo, debía ser fuerte. Cogí el teléfono de la mesa y lo encendí para contactar con Silverio. Esperé un minuto y entonces la voz de Silverio me contestó.
-Llamas antes de lo previsto-
-Lo se… pero mi gente ya se ha decidido. Iremos hacia allí. ¿Dónde estas?-
-No puedo decírtelo todavía, pero te hare saber mi posición dentro de nada cuando sepa que no nos pueden descubrir, ya no es solo ese francés. Los tíos para los que trabajaba me andan buscando y son peligrosos- me comenzó a explicar Silverio.
-¿Y quienes son esos?- pregunté yo mientras me alejaba un poco de Eva.-Me has ocultado información crucial, si las cosas allí están tan mal creo que merezco saberlo, cuéntamelo todo-
Silverio me lo contó todo y cuando acabó me quedé pálido. Las cosas eran peores de lo que me había imaginado, no solo estaba ese Roache, también estaban los que representaban al gobierno, lo poco que quedaba de el, pero aun así estaban muy bien preparados, mucho mejor que nosotros, sin embargo, hubo algo que dijo Silverio que me dejo paralizado. Hablaba de una cura, realmente había una cura para el virus. Realmente no tenía ningún interés en conseguirla, pero aquellos que la habían elaborado no la soltarían tan fácilmente. Era más, la defenderían a ultranza si hacia falta, lo bueno era que Roache y ese otro grupo estaban enfrentados, con suerte lograríamos pasar desapercibidos.
-Escúchame- dijo Silverio interrumpiéndome- Mañana te hare una llamada a ese mismo teléfono desde otro lugar y te daré las indicaciones para que nos podamos encontrar. Será mejor que tu grupo y tu empecéis a prepararos para el viaje, si decís que vais a venir os esperare el tiempo que haga falta, ese barco no se moverá de allí en meses, se trata de un petrolero. Mantente pegado al teléfono porque te llamaré en cualquier momento…por cierto…¿Cuál es tu nombre?-
-Mi nombre es Juanma- respondí. Justo después la comunicación terminó y Eva me miró.
-¿No crees que deberías contarles a los demás las nuevas novedades?-
Me quedé callado, los demás estaban ya decididos a ir y decirles eso era echar por tierra todas sus esperanzas, no diría nada, no al menos de momento. Si pasábamos desapercibidos no habría problemas, lo malo era que íbamos a usar grandes vehículos para atravesar una ciudad en ruinas, algo así no podía pasar desapercibido. Miré a Eva entonces.-Convoca una reunión mañana a primera hora y diré todo lo que ha pasado, seguramente algunos se echen atrás, pero estando las cosas como están no quiero arriesgar las vidas de los demás. Si se echan atrás, yo también lo hare-

Sole estaba en su celda tumbada en el colchón cuando Félix entró y se sentó a su lado. Se la quedó mirando y comenzó a acariciarle su larga cabellera roja.
-Ya informé a Juanma… gracias por acceder-
Sole se incorporó y se sentó a su lado.-Una vez estemos allí encontraré a Roache-
Las palabras de Sole dejaron sorprendido a Félix, este miró rápidamente a Sole y esta le miró a el.-¿De que estas hablando?-
-Juré que lo mataría- dijo Sole.-El mató a Miguel, y eso es algo que no puedo olvidar, como tampoco puedo olvidar a Miguel. Se que esto no quieres oírlo, pero aun quiero a mi marido, aunque el ya no esté. A ti te quiero, pero espero que comprendas que es algo personal y algo de lo que me quiero desquitar. Por eso accedí a ir a Madrid, buscare a Roache y lo mataré-
En ese momento Félix cogió a Sole de las manos y la miró.-Una vez estemos en Madrid te acompañare a buscar a Roache y te ayudare a matarle. Matar a alguien es algo duro, así que no dejare que lo hagas sola-
Sole asintió y luego abrazó y besó a Félix. En ese momento Félix hizo la promesa más importante de su vida.

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