Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

viernes, 24 de agosto de 2012

Capitulo 162: Llamada de esperanza, part 1


Lo de la llamada había corrido como la pólvora en la prisión y en menos de un minuto, todos los que estaban viviendo allí estaban a mi alrededor expectantes a lo que iba a hablar con el tal Silverio que estaba al otro lado de la línea. Algunos se mostraban desconfiados y yo lo entendía perfectamente. Entonces para que todos pudieran escuchar la voz que me hablaba, puse el manos libres, dejé el teléfono sobre la mesa y comencé a hablar.
-Soy Juanma, estoy al mando de este grupo, puse el manos libres para que todos puedan escucharte Silverio- dije mientras me sentaba en el sillón que había al lado de la mesa.-¿Dónde te encuentras?-
-Estoy en Madrid- respondió.-No puedo decir donde estoy por seguridad, podrían haber intervenido la llamada… hay gente muy peligrosa por aquí, aparte de los muertos… también hay un tío francés que… un tal Roache-
Tras escuchar el nombre de Roache, todos miramos automáticamente a Sole la cual se puso a temblar, posiblemente de autentico terror, ese hombre la había atormentado en su campamento y luego en sus pesadillas. Félix tuvo que abrazarla para que se tranquilizara.
-¿Por qué no vienes a por nosotros? Estamos en…- pero Silverio me interrumpió.
-Sin localizaciones… paso a explicarte el plan. Sabemos de la existencia de un barco en unas coordenadas que ya te pasare, no parece que vaya a moverse de allí, un amigo mio esta allí y tanto mi copiloto como yo queríamos alejarnos de toda esta mierda y llegar hasta allí… por ser compañeros de Vanesa podríamos ayudaros, pero no tenemos suficiente combustible como para llegar hasta allí y luego llegar hasta el navío. Se que es peligroso, pero tendrías que ser vosotros los que se desplazaran hasta Madrid, desde donde saldríamos, el combustible que tenemos no es mucho y no podremos conseguir más sin ser descubiertos. Las cosas aquí no pintan precisamente bien-
Mientras escuchaba hablar a Silverio no podía evitar mirar a mis compañeros, unos seguían entusiasmados con la idea de poder escapar de una vez por todas, otros habían perdido la esperanza al saber que tendríamos que ir hasta una ciudad totalmente infestada.
-Nosotros somos unas veinte personas, pero aunque me gustaría poder tomar la decisión por mi mismo como creo que sería lo más correcto, pero tengo varias vidas a mi cargo y no puedo forzarles a entrar en un lugar donde sus vidas correrían serio peligro. Someteré esta decisión a voto y en las próximas horas tendrás mi respuesta. Te prometo que lo sabrás, solo te pido que no os vayáis todavía-
-Esta bien amigo… pero decidiros pronto…-
La comunicación se cortó y todos nos comenzamos a mirar los unos a los otros.
-Yo voto por ir, conozco a Silverio y es buena persona, es imposible que sea una trampa, es lo que pensáis- dijo Ray.-No nos ha dicho donde estaba por seguridad, pero solo hay un lugar de Madrid donde pueda estar… y ese lugar es el maldito Aeropuerto de barajas, es imposible que este en otro sitio-
-Suponiendo que no sea una trampa y que este en barajas. Ese a mencionado a Roache, ese puto francés, por no hablar de la cantidad de podridos que debe haber en la ciudad, deben haber cientos de millones, entrar en la ciudad debe ser un suicidio- dijo Félix mientras miraba de vez en cuando a Sole.
Todos comenzaron a hablar a la vez en ese momento, todos discutían y vi como Cesar y Ray estaban discutiendo muy acaloradamente, tanto que temía que llegaran a las manos. El ambiente se estaba caldeando demasiado y tuve que intervenir.
-¡¡¡Basta!!! Callaros inmediatamente, esto es para decidir que hacer, no para hablar todos en voz alta. Así no llegaremos a nada-
-Juanma tiene razón y yo estoy con Ray. Conozco a Silverio y es una buena persona, hace tiempo que no lo veo, pero a mi nunca me traicionaría- dijo Vanesa entrando en la discusión para apoyarme. –El nos esta esperando-
-Pero lo que estamos discutiendo es si nos arriesgamos en ir hasta Madrid… maldita sea, hay una barbaridad de kilómetros hasta allí. Y dice que no puede venir a por nosotros-
-Desde aquí a Madrid hay más o menos 355 kilómetros- dijo David después de calcularlo.-Pero hay un problema… es difícil transitar por las carreteras en estos tiempos, lo que en condiciones normales podría llevarnos horas, estando como están las cosas podría llevarnos días o semanas. ¿Creéis que nos estará esperando un mes? Seamos realistas, es lanzarnos a ciegas en busca de una salvación que no sabemos si lo será, recuerda lo que ocurrió con los rusos.- David me miró cuando mencionó a los rusos, obviamente no lo había olvidado y precisamente la desconfianza en situaciones así era mucha.
-Esta claro que no podemos fiarnos de nadie a la primera de cambio, por que si nos fiamos podríamos meter la pata- comencé a decir.-… pero sinceramente, este chico no me pareció mala persona, además hablaba con miedo… tampoco tenemos nada que puedan querer ellos-
-Tenemos chicas- me corrigió en ese momento Sole.-Si Roache nos coge nos lo hará pasar mal, no tienes ni idea de como es ese monstruo-
-Si que me lo imagino, pero como dice David. Ese tipo no nos estará esperando eternamente. Así que debemos decidir pronto si vamos y nos arriesgamos o nos quedamos aquí y nos buscamos la vida-
-Si hay quien no quiere venir, nos vamos los demás y punto…- dijo Gorka poniéndose en pie.
Yo negué con la cabeza.-O vamos todos o ninguno, no pienso dejar a nadie atrás. No esta vez, no lo haré-
-Yo también conozco a Silverio y es de fiar. Mi voto va para el si, yo me arriesgo- dijo Abel situándose a mi lado.
Vanesa y Ray alzaron la mano en ese momento y también votaron que “Si”, ellos conocían a Silverio, así que su voto no iba a ser otro que no fuera afirmativo. Sin embargo los demás parecían dudar. Entonces comencé a pensar y llamé a Silverio, cuando este me respondió comencé a hablar.-Veras, la gente aun tiene que decidirse…¿Podrías darme hasta mañana a las cuatro de la tarde para ver si nos decidimos todos?- pregunté.
Silverio permaneció sin decir una palabra y al rato comenzó a hablar.-¿Qué hay que decidir? Os estoy ofreciendo una salvación para irnos de aquí, solo os estoy poniendo una jodida condición y es que vosotros vengáis hasta aquí-
-Tienes que comprender que mi gente y yo hemos sufrido mucho por confiarnos demasiado en algunas ocasiones. Por favor, solo te pido ese tiempo para tomar una decisión, si no quieres aceptar lo entenderé, supongo que tu también te estas poniendo en peligro al comunicarte con nosotros-
Silverio hizo una pausa de silencio y tras un suspiro me habló.-Mañana a las cuatro de la tarde te llamare y veremos que hacemos, si decidís venir no tengo problemas de ningún tipo en esperaros hasta la llegada, pero esperaros para nada es tontería-
-Muchas gracias… mañana sin falta sabrás nuestra respuesta-
Segundos después la comunicación se cortó y me giré hacia el grupo.-Tenéis hasta mañana por la tarde para decidir que haréis, si uno de vosotros dice que no, los demás nos quedaremos y ya nos apañaremos, sobre todo no quiero que haya presiones de ningún tipo por parte de nadie. Cada uno que decida por si mismo-
*****
Hanzo asaltó al primero que se atrevió a asomar la cabeza por la puerta, se trataba de un chico latino. Le asestó un mandoble en el hombro, desde el momento en que los vio llegar supo que los mandaba Roache. Lo que Hanzo no entendía era como allí en medio habían dado con ellos, solo se le ocurrió que podría ser que los estuviesen vigilando desde hacía tiempo. Cuando el chico al que atacó soltó el fusil, Hanzo se apresuró a cogerlo y disparó a un segundo chico que salió de repente por un lado del vagón. Se había deshecho de dos, le quedaban solo seis. Tras acabar con el segundo tuvo que echarse al suelo para evitar que lo acertaran con una ráfaga que hizo saltar chispas en las puertas del vagón.
Hanzo se lanzó hacia el exterior de un salto y se ocultó para evitar ser visto por los dos que se habían refugiado detrás de unos pilares que había en la parada, si no lo veían no podrían acertarle nunca.
-No escaparas rollito de primavera- dijo uno de los chicos al tiempo que dejaba su cobertura para dispararle.
Hanzo logró abatir a otro cuando este por error apareció ante el, el joven latino no tuvo tiempo de reaccionar cuando Hanzo le asestó una patada en la cara, lo derribó y luego clavó la katana en su cuello.
Tan solo quedaban cinco enemigos y Hanzo los tenía localizados, dos de ellos cubiertos por unos pilares, otro estaba escondido en la parte trasera del vagón, los otros dos habían subido al vagón por el otro lado, habían roto el cristal y seguramente andaban buscando a Daniela. Hanzo esperaba con todas sus fuerzas que no dieran con ella, deseaba entrar a ayudarla, pero si se movía de donde estaba sería un blanco fácil. Las cosas se estaban poniendo muy feas para el y su compañera, para colmo, Jorge no daba señales de vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario