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viernes, 15 de junio de 2012

Capitulo 156: El desembarco, part 1


Día 1 de Junio de 2009
Día 353 del Apocalipsis
Alcoy…

Sandra salió tambaleándose de detrás del sofá. El vientre le dolía muchísimo a consecuencia de los impactos de bala. Sandra se quitó la camisa y  luego se quitó el chaleco anti balas que llevaba puesto. Unas horas antes había previsto algo así y cuando vio desde la ventana de la cocina a un No Muerto con un chaleco anti balas vio la solución, si había una oportunidad de salir con vida de un enfrentamiento con Álvaro era ese. Cuando Sandra vio el cuerpo de Toni se acercó a el y vio que seguía vivo, tenía los ojos abiertos y un hilillo de sangre le salía de la boca. Se agachó a su lado y trató de ayudarlo a levantarse, tenía el pecho lleno de agujeros de bala.
-Trata de aguantar- dijo Sandra  con lágrimas en los ojos, no se creía que estuviese viendo morir a un amigo por segunda vez. Ni siquiera había superado la muerte de Paco. Aun se culpaba por ello.
Toni apenas podía hablar sin toser sangre.-Hace nada que se han ido… si te das prisa aun podrás dar con ellos…tienes…que…- Toni comenzó a toser.-Ve tras ellos. Yo estaré bien-
-¿Seguro?-preguntó Sandra muy poco convencida.
-Sabes que si. Ve corre- dijo Toni, luego volvió a toser.
En ese momento Sandra cayó en algo. Ese loco no se había llevado a la niña, así que la pequeña seguía en la casa. Debía encontrarla cuanto antes. Sandra ayudo a Toni a sentarse en el sofá y luego subió por las escaleras.

Toni vio a Sandra desaparecer escaleras arriba, el sabía que no iba a salir con vida de esa situación, seguramente tenía un derrame interno. Entonces escuchó golpes en la puerta de la casa, eran los No Muertos que seguían oliendo la carne viva y quizás su sangre, aunque el sabía que no entrarían y aunque lo hicieran, Sandra estaría a salvo. Ella seguía oliendo como ellos a pesar de no tener la mochila encima. En ese momento Toni sintió algo que no había sentido nunca, era una sensación de paz y calor, poco a poco cerró los ojos y se dejo llevar. Toni no volvió a abrir los ojos.

Sandra fue abriendo habitación por habitación. La casa era enorme y temía no encontrar a la pequeña. Entonces como atendiendo a sus suplicas escuchó una débil vocecita que venia de una de las habitaciones en las que aun no había mirado. Se trataba sin duda de la pequeña, esta estaba llamando a su madre, estaba llamando a Lidia. Cuando Sandra llegó hasta la puerta se acercó a ella y pegó el oído.
-¿Vicky? Soy yo, soy tía Sandra. ¿Estas ahí?-
-Si…- respondió la pequeña desde detrás de la puerta.
-Muy bien cariño, retírate de la puerta, voy a abrirla-
Sandra se hizo unos pasos atrás y luego se lanzó contra la puerta. Esta se abrió de golpe y Sandra cayó de bruces al interior de una habitación. Cuando se incorporo vio a la pequeña a su lado, enseguida se abrazaron y Sandra se la quedó mirando mientras le apartaba los mechones de pelo del rostro.
-¿Estas bien cariño? ¿Te han hecho algo?-
La niña negó con la cabeza y Sandra la cogió en brazos, seguidamente salió de la habitación y volvió al salón donde estaba Toni.
-Toni tengo a la niña- anunció Sandra, pero Toni no contestó, cuando Sandra se acercó a el vio que no respiraba, Toni se había ido.
Sandra tenía que pensar cual sería su siguiente paso, no podía perseguir a ese loco cargada con la niña. No podía meterla en ese peligro, así que Sandra, muy a su pesar, tuvo que tomar la decisión mas obvia, era lo que Lidia hubiese querido, decidió volver a la prisión. Sandra miro por la ventana y vio que comenzaba a anochecer. Se acercó a la mochila que quedaba y la pequeña arrugo la nariz al sentir el nauseabundo olor a muerte.
-Escucha cielo. Vamos a salir ahí fuera, la única manera de que no nos vean es oler como ellos. ¿Lo entiendes?-preguntó Sandra
La pequeña asintió y Sandra sonrió. Poco después la cubrió con una chaqueta con capucha y le puso por encima trozos de No Muerto. Sandra hizo lo mismo. Antes de salir, Sandra cubrió a Toni con una sabana, luego salió junto a la niña para enfrentarse a la horda de No Muertos.

Día 2 de Junio de 2009
Día 354 del Apocalipsis.

Aunque la noche había caído hacia horas y faltaban tres horas para el amanecer, Tristán no detuvo el yate, siguió adelante, según el llegaríamos a Denia en media hora. Realmente no podía aguantar más. Sentía ganas de ver a mi gente, los que habíamos dejado en la prisión. Deseaba que estuvieran bien, deseaba contarles todo lo que nos había pasado, lo que mas necesitaba sin embargo era ver a Lidia y arreglar lo nuestro, volver a abrazarla. En ese momento escuché como Tristán tocaba la sirena, era algo que había dicho que haría si me necesitaba en la cabina, yo que me encontraba en cubierta a solas entré y nada más entrar se quedaron todos mirándome, estaban en círculo y Ray estaba en el medio, todos salvo Tristán.
-¿Qué ocurre aquí?- pregunté, dándome cuenta de que Tristán me había atraído al interior solo para que viera aquello.
-Ray quiere destituirte como líder del grupo y cambiar el destino. No quiere ir a Denia-respondió David.
Me quedé quieto y miré a Ray que se había quedando mirándome fijamente. Como esperando una respuesta por mi parte. Una respuesta que no tardó en llegar.- ¿De que estas hablando? Aquí yo no soy un líder ni quiero serlo, una vez decidieron que lo fuera, pero de eso hace mucho tiempo-
-No tienes madera de líder. Tomas decisiones erróneas que llevan a los demás a jugarse la vida. Lo de la urbanización aquella fue una misión suicida-
-Fue una misión necesaria para conseguir combustible para el barco- respondió Abel mirando a Ray.
-Combustible para llegar a Denia, para luego cruzar varios kilómetros en dirección a la prisión de Alcoy, habrá muchísimos No Muertos. Nos estamos jugando la vida para llegar a una prisión donde seguramente están todos muertos. El puto doctor dijo que había visto y oído una explosión. El mundo esta lleno de saqueadores y podrían haberlos atacado, cuando eso ocurre las únicas que sobreviven son las mujeres y los niños, luego se los follan hasta la locura. Estamos yendo hacia una muerte segura mientras buscamos un montón de cadáveres ¿No queréis daros cuenta?-
Harto de escuchar sandeces caminé hacia Ray y lo cogí por las solapas del cuello de la camisa, lo fulminé con la mirada y comencé a hablarle.-¿Quieres ser el líder y mandar? Vale, de puta madre, pero vamos a ir hasta Denia. Y yo por lo menos voy a arriesgar mi vida por llegar hasta esa prisión, aunque sea una puta fosa común, lo que yo quiero es reunirme con mi mujer y mi hija, ni tu ni nadie me impedirá que las vuelva a ver. ¿Te queda claro pedazo de mierda? Si quieres ser el jefe adelante, pero yo sudare de tus órdenes-
-Te faltan agallas y te pierden las buenas formas- replicó Ray.
-No me conoces, no sabes una mierda de mí, no sabes todo lo que he hecho hasta llegar aquí, no tienes ni puta idea. Tu solo nos vendiste, luego entraste a saco con un camión, luego te has estado quejando de todo, has matado a un muchacho indefenso que aunque nos estaban asaltando ya estaba solo y vencido, era solo un chaval que no quería estar aquí y tu lo apuñalaste-
Solté a Ray cuando David y Cesar me apartaron de el. De no haberme separado creo que lo habría sacado a cubierta para tirarlo por la borda. Deseaba hacerlo, sus cambios de humos me tenían harto.
-Asúmelo, vuestra gente esta muerta- replicó Ray
Cuando intenté abalanzarme sobre el para golpearle, Luci se me adelantó y le golpeó con el mango de su katana. Este cayó de rodillas a la vez que comenzaba a toser. Luego Luci miró a Vanesa.-¿Y tu te acostabas con este gilipollas?-
-Solo quiero desengañaros, no hay esperanza para ninguno de nosotros. Hagamos lo que hagamos acabaremos muertos, solo nos queda esperar a morir lentamente. Este mundo ya no nos pertenece. Ya estamos muertos en realidad-
Todos comenzaron a deshacer el círculo, la última que se quedó fue Vanesa. La cual se arrodilló a su lado y lo cogió de las mejillas e hizo que la mirara.-No se que te ha hecho cambiar, te has convertido en un gilipollas y en ti no queda nada del hombre bueno, amable y valiente del que me enamoré, tan solo queda un jodido cobarde que solo piensa en el y que se rinde a la primera de cambio…- Ray quiso hablar pero Vanesa no le dejó.-…No hables, no. Ray…Hemos terminado- A continuación Vanesa se puso de pie y se alejó de Ray. Este se quedó a solas y comenzó a llorar.
******
Álvaro llevando a Lidia arrastras había dejado atrás la horda de infectados, la cual se había quedado en el mismo lugar. Seguramente estarían invadiendo el interior de la casa para devorar a los dos que había matado. Era cuestión de tiempo que esos seres dieran con la niña y también se la comieran, aunque a el, eso ya le daba igual. Durante el paseo entre la horda sonreía viendo que el truco del olor era increíblemente eficaz, esos seres no se habían dado cuenta de que ellos eran diferentes, que seguían vivos, pero no, era como si fueran invisibles, se alegraba de haber logrado eso, ya no tendría nada que temer, iba a ser quizás el único afortunado del mundo en tener ese as bajo la manga.
La doctora tampoco había abierto la boca a medida que caminaban entre ellos, ella estaba muy asustada y demasiado destrozada como para hacer nada, el había vencido, se había salido con la suya y tanto la medico como el truco le pertenecían. Aunque el olor a veces se hacía insoportable, pero era algo necesario a lo que se tendría que acostumbrar.
Cuando llegaron a una calle vacía, la medico lo empujó y se alejó de el, esta acabó chocando contra un vehículo calcinado que había en una acera, entonces comenzó a llorar.
-Has matado a tres personas-
-En realidad solo a dos. A la niña la encontraran los podridos y la mataran ellos o simplemente se morirá sola, total, no la necesitaba nada mas que para tenerte donde yo quería. Ahora si quieres vivir tendrás que venir conmigo- esa ultima frase que dijo Álvaro le hizo sonreír al recordar que era lo mismo que decía el tipo de la película Terminator.
-Puedes matarme si quieres. Yo no quiero vivir más-
-No. Tu vendrás conmigo quieras o no. Ahora me perteneces-

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