Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

viernes, 18 de mayo de 2012

Capitulo 152: Bailando con la muerte, part 2


Álvaro observaba desde la mirilla a los dos que se dirigían hacia su casa. Por algún extraño motivo, su pequeño truco estaba apunto de irse a pique. Los muertos que había a su alrededor parecía que estaban percatándose de su presencia, olisqueaban el aire en su busca. En ocasiones parecía que la horda los iba a engullir en cualquier momento. Álvaro se los podía imaginar siendo despedazados allí en medio, lo que le provocaba una sonrisa bastante sádica. No los soportaba, por el podrían ser devorados y despedazados allí mismo, pero por otro lado estaba deseando que llegaran a la puerta y entraran para contarle como se lo hacían para pasar entre ellos, ese tema lo obsesionaba. Una vez supiera lo que quería saber mataría al chico, a la chica y a la niña, mientras que el huiría solo con la medico, cuando el ya estuviese curado del todo y se hubiese cansado de la medico, también la mataría, perdería el placer sexual que le proporcionaba, pero era un mal menor, prefería sobrevivir como un dios que puede caminar entre los muertos sin ser visto. Pocas cosas podían igualar eso.
Se estaban retrasando, volvió a mirar por la mirilla y los vio parados mientras la chica trataba de hacer algo en el costado herido del chico.
-¿Qué coño estas haciendo? Si no puede caminar déjalo- decía Álvaro para si mismo, aunque en voz lo bastante alta como para que la doctora lo escuchara y lo mirara mientras preparaba los utensilios que usaría para operar.-Tu a lo tuyo- le ordenó.
Álvaro mantenía a raya a Lidia. No iba a sorprenderle por la espalda, aunque ella estaba más centrada en salvar a su compañero moribundo cuando llegaran que en tratar escapar en esos momentos, algo que a Álvaro le gustaba. Los tenía a todos donde quería.

Aunque en esos momentos quizás podría saltar sobre Álvaro y matarlo sin contemplaciones, le aterrorizaba fallar. Si fallaba no solo se condenaba ella, si no también la pequeña, incluyendo a Sandra y Toni. Ella tenía que concentrarse en una única cosa en esos momentos. Salvarle a Toni la vida. No conocía su estado al cien por cien, pero lo intentaría hasta las ultimas consecuencias, luego intentaría algo contra Álvaro, no permitiría que Sandra se intercambiase por ella. Fuese como fuese, haría algo para que Álvaro no viviese mucho más.

-Ya nos queda poco. No te me vayas ahora tío- decía Sandra mientras le tapaba la herida sangrante del brazo a Toni.
A su alrededor, los muertos parecía que estaban percatándose mas de su presencia, el olor de la sangre caliente estaba haciéndose notar demasiado. Los pasos de Sandra eran torpes, Toni comenzaba a pesarle y estaba recibiendo demasiados golpes por parte de los No Muertos que pasaban por su lado. De vez en cuando, Toni murmuraba algo que ella no alcanzaba a entender, era algo como que le estaba pidiendo que lo dejara allí y se salvara ella, pero Sandra no podía hacer eso, aun podía salvarle aunque para ello hubiese hecho un trato con aquel maldito loco que esperaba en la casa de enfrente detrás de la puerta. Lo que aquel loco no sabía era que Sandra tenía su propio plan, llevaba una pistola de pequeño calibre en el tobillo. Una de las mas pequeñas que había encontrado en el arsenal francés antes de dejarlo atrás, antes de salir de la prisión para perseguir a Álvaro, la había cogido por si necesitaba pegarse un tiro en caso de fracasar y ser mordida. Álvaro no contaría con ello y ella podría sorprenderle cuando este menos se lo esperara. Por supuesto no se fiaba que ese tarado cumpliera su palabra, es más, sabía que trataría de matarles nada mas supiera su pequeño secreto. Aunque ella no se lo pondría tan fácil, ya estaba harta de ser una mas del grupo a la que tienen que estar protegiendo, juraba por dios que sería mas fuerte y si tenía que matar lo haría.
Mientras caminaban entre aquellos seres, lo que más temía es que alguna de las babas de aquellos seres o la sangre, aunque reseca, tocase la herida de Toni. Eso podría suponer infección inmediata y posterior condena para el semi consciente joven. Entonces uno de aquellos seres los golpeo y ella perdió el equilibrio. Cayendo de bruces al suelo. Al caer, Sandra se hizo daño en una rodilla y Toni rodó por el suelo, perdiéndose de vista entre las piernas de los muertos.
-¡¡¡Oh joder…!!!- exclamó Sandra poniéndose de pie.
Comenzó a buscar a Toni y al final lo encontró tirado boca arriba. Tenía los ojos cerrados y no se movía nada, ni siquiera parecía respirar. Sandra se temió lo peor y avanzó hacia el apartando a los muertos a los lados. A uno lo cogió por el pelo largo y tiró de el, lo empujó seguidamente contra otro y estos se enredaron en lo que por la forma de moverse, parecía que se habían enzarzado en una pelea, una imagen que en otros momentos podría haber sido divertida.
Cuando Sandra llegó junto a Toni se dio cuenta de que una No Muerta que avanzaba a rastras porque le faltaban las dos piernas por debajo de las rodillas estaba mordisqueando la punta de una de las botas de Toni. Sandra se acercó a esta y la agarró por el cuello cabelludo desde la espalda, luego con fuerza machacó la cabeza de esta contra el asfalto.
-Ni lo toques pedazo de zorra-

Álvaro había visto desaparecer a los dos entre los muertos. No los veía, pero sabía que al menos la chica estaba viva. Si la hubiesen comenzado a devorar, esta habría comenzado a gritar desesperadamente. En ese momento los vio surgir de nuevo entre la multitud. La expresión de la chica había cambiado, era mucho mas dura y tenía la mirada fija en la puerta de la casa a la que se dirigían, sin embargo el chico no tenía muy buen aspecto. Desde la puerta no podía estar seguro si estaba vivo o muerto, aunque por como se le movía la cabeza colgando sobre su pecho, Álvaro juraría que el chico estaba muerto, no apostaba un centavo por la vida de este. Cada vez estaban mas cerca, cada vez el estaba mas cerca de conocer cual era el secreto.
Por fin habían llegado a la puerta y Álvaro se apresuró a abrirles, cuando lo hizo, algunos muertos repararon en su presencia y aullaron como reclamando su carne.
-Cierra la puerta- le dijo Sandra al tiempo que cruzaba el umbral de la puerta.
Álvaro escupió a los muertos y luego cerró la puerta. Unos segundos después comenzaron a escuchar los golpes de los muertos en la puerta.
-Tenemos que ir a otro punto de la casa. Debemos borrar nuestro rastro- dijo Sandra sin soltar a Toni.
Entonces Sandra se vio el negro cañón de una pistola apuntando a su cara, detrás de el, Álvaro sonreía.-Ya os dejé pasar, ahora dime como lo hacéis-
-No te diré una mierda hasta que no este bien Toni. Se que si te lo digo ahora nos mataras- respondió Sandra.
Álvaro sonrió con ironía y levantó la mano izquierda.-Juro solemnemente que no te meteré una bala en la cabeza- obviamente mentía, estaba deseando apretar el gatillo, para nada le interesaban esos dos desarrapados que se habían metido en su casa, en su castillo, donde el era el rey y amo y señor.
Sandra no caería en esa treta, no se fiaba de Álvaro ni un pelo. Aquello se estaba convirtiendo en un tira y afloja entre los dos.-Te lo diré cuando estemos a salvo-
Álvaro escupió en el suelo y luego se limpió los restos de saliva de la comisura de los labios con la manga de su camisa.-Esta bien, subamos a los pisos de arriba-
Lidia que apareció en esos momentos ayudó a Sandra a subir a Toni por las escaleras mientras Álvaro aseguraba la puerta a la vez que insultaba a los muertos que habían al otro lado. Los despreciaba profundamente, en medio de toda aquella mierda, los muertos eran lo que mas odiaba. Se quedó un rato allí de pie pensativo mientras veía a la medico y a la otra subir al pobre mamon a cuestas por las escaleras de aquella casa. Por unos momentos pensó que aquello no era mas que una jugarreta para pillarlo desprevenido. No, no lo iban a pillar. A el no, el era un autentico superviviente, alguien que se iba a alzar en medio de un mar de seres putrefactos como alguien que podía caminar entre ellos. Todos querrían saber su secreto, al menos aquellos que estuvieran vivos.

Sandra y Lidia tumbaron a Toni en una de las camas, se habían metido en una de las últimas habitaciones de aquella gran casa, cuyos pasillos habían dejado impresionada a Sandra. Lidia tomó el pulso de Toni y se dio cuenta de que todavía tenía, aunque este era muy débil, luego comenzó a palpar la herida del costado. Sandra la miraba, se dio cuenta de que tenía la cara magullada, ese maldito cabrón le había estado golpeando… y quien sabe que otras atrocidades le habría hecho.
-Tiene este riñón de aquí destrozado y el otro esta apunto de dejar de funcionar- dijo Lidia sacando a Sandra de ese trance en el que había entrado mientras la observaba.
-¿Qué podemos hacer?- preguntó Sandra.
-Hay que operar, pero no dispongo de material adecuado. Y lo más importante no lo tenemos, necesitamos al menos un riñón compatible. Y para eso se necesitan hacer análisis-
-Podría donarle uno mio- respondió Sandra.
-No, si no son compatibles podría haber rechazo y eso es precisamente lo que no necesitamos. Estamos en serios problemas. Se puede morir, podrían quedarle horas- respondió Lidia.
-¿Hay manera de mantenerlo con vida?- preguntó Sandra.-Me refiero a operar-
-Puedo extirparle el riñón dañado por la bala, pero ese otro riñón esta fallando, podría estar así días u horas. Sinceramente no se que hacer- respondió Lidia.
-Joder… tu eres la doctora…-
-¡¡¡Pues no se que hacer!!!- respondió Lidia alzando la voz a la vez que sus ojos se llenaban de lagrimas.
Las dos chicas se quedaron mirando la una a la otra. Sandra podía ver el sufrimiento y el miedo en los ojos de Lidia. Nunca antes la había visto así, en sus ojos podía ver por todo lo que había pasado desde que Álvaro se la había llevado, esa tristeza en la mirada le revelaba muchas cosas en las que Sandra no quería pensar. Cosas que le hacían sentir ganas de correr escaleras abajo y matar a Álvaro.
En ese momento la silueta de Álvaro se apoyó en el marco de la puerta mientras les apuntaba con una pistola.-Bueno, creo que va siendo hora de que me cuentes como te puedes mover entre los muertos… y será mejor que no juegues conmigo-

No hay comentarios:

Publicar un comentario