Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

jueves, 12 de abril de 2012

Capitulo 147: La camara de los horrores, part 2


Lo que Félix vio tras cruzar la puerta lo dejó estupefacto, era una sala con camillas a ambos lados. Cada una de las camillas estaba ocupada por un infectado amarrado. Tanto hombres como mujeres. Nada mas ver a uno de ellos volvió a ojear los archivos que llevaba en las manos, efectivamente aquel hombre estaba allí fotografiado cuando aun era una persona viva, aunque en la cabeza presentaba el mismo tipo de cicatrices que los otros.
-Son los G-2- indicó el medico con un gesto de la mano.
Félix comenzó a recorrer las camillas una por una mientras confirmaba la foto de cada uno. Todos eran No Muertos, eso era lo que mas dejaba a Félix estupefacto, no entendía nada.
-Les afectó el virus…- dijo Félix mientras llegaba al final de la sala.
Al final de la sala había una docena de bolsas para cadáveres y dentro de ellas había cuerpos de personas que habían muerto, sobre las bolsas había unas etiquetas que marcaban “G-1”.
-¿G-1? ¿G-2? ¿De que va todo esto?-
-Los G-1 son los primeros que salvé, pero como fue al principio, su esperanza de vida era solo de una semana frente al virus. Había ralentizado el proceso, pero no era suficiente, así que mejoré en mis estudios y empecé con los G-2.- el doctor señaló entonces a los que estaban tumbados.-Los de G-2 tampoco eran perfectos, pasado un mes morían y se reanimaban-
-¿Por qué los mantiene aquí?- preguntó Félix sin comprender todavía que significaba todo aquello.
-Para seguir experimentando. La diferencia de los G-1 y los G-2 es que cuando los G-1 se reanimaban, volvían a morir a las veinticuatro horas. Los G-2 entraron en este estado hace muy poco, los mantengo así para averiguar hasta cuando duran, cuando manipulé la parte del cerebro a la que afecta el virus, no se que hice que el virus no llega a desarrollarse del todo. Llega un momento que el cerebro se colapsa y se da algo parecido a una muerte cerebral-
-¿Los que tiene de esclavos que generación son?- preguntó Félix.
-G-3, ellos duraran más que los G-2. Es decir, tardaran mas de un mes en morir y reanimarse, una vez pase eso, no se cuanto tardaran en volver a morir. Sin embargo, Laura es la primera de la G-4-
-Incluso una G-4…-murmuró Félix.- ¿Cómo Cayetano?-
El medico asintió con la cabeza y continuó hablando.- Vosotros estabais destinados a ser G-4, quizás G-5. Iba a mantener a las chicas con vida, no quería arriesgarme a malgastar cuerpos vivos-
-¿Y porque coge a los infectados de fuera?-preguntó Félix.
-Son para la investigación. Les abro el cráneo y compruebo su cerebro, quiero saber que parte de este es la que activa el virus. Tengo la idea aproximada, pero no estoy aun en lo cierto. Porque mientras no lo haga… no podré salvarlos completamente-
-¿Salvar? ¿Llama a esto salvar?- preguntó Félix en un arranque de furia.-No los salva, los condena después de hacerles algo atroz-
-Los salvo de una vida de miedo y dolor. Si no pueden razonar no sienten dolor ni miedo, cuando llega su hora ni se enteran-
-Usted esta loco- Félix lanzó por los aires el fardo de papeles que relataba toda la investigación.- Me marcho de aquí, ya he tenido suficiente-
Félix comenzó a andar hacia la puerta, no valía la pena acabar con aquel tipo, era un pobre loco y no representaba una amenaza, llegó a la puerta  cuando intentó abrirla, esta estaba cerrada a cal y canto. A sus espaldas comenzó a escuchar la risa de aquel hombre.
-Abra la puerta- ordenó Félix a aquel hombre.
-No puedo dejarte salir de aquí. No después de todo lo que sabes. Podrías contárselo a alguien y no quiero que nadie me copie mi trabajo-
-¿Se esta oyendo? No queda nadie ahí fuera que pueda hacer algo así. Si me quise enterar fue porque creí que era una cura y quería estudiarla al detalle, pero no es más que el trabajo llevado a cabo por un jodido perturbado. Es usted como ese tipo que nos encontramos y que estuvo ingresado aquí-
Entonces el medico se quedó estupefacto sin entender a que se refería Félix.
-No se de quien hablas-
-Hablo del gilipollas ese que se cree el jodido Mengele. Nos lo encontramos no hace mucho, luego nos enteramos que estuvo ingresado aquí- respondió Félix.
El medico se quedó un rato callado y luego sonrió.-No es asunto mio lo que haga ese o deje de hacer. Ahí fuera es otro mundo. Siempre tuvimos ideas diferentes-
-Déjeme salir de aquí cabrón- volvió a ordenar Félix.
-No. Nadie saldrá de aquí.- dijo aquel medico sacando la tarjeta de su bolsillo, seguidamente cogió unas tijeras de una bandeja y la cortó en dos.
Félix comprendió en ese momento que sin esa tarjeta no podría abrir las puertas de aquella maldita cámara de los horrores donde los infectados se removían en sus camillas excitados por la presencia de los dos humanos.
******
Luci y Tristán buceaban en dirección al muelle. Allí la horda de No Muertos había quedado reducida a una docena como mucho, eran los que seguían en los alrededores del Ume. Los otros seguían al yate desde el muelle, algunos de ellos caían al agua y se hundían como el plomo. Mientras ambos buceaban habían visto los que se habían hundido, estos intentaban alcanzarlos cuando les pasaban por encima, pero era una tarea imposible, se quedarían allí para siempre o hasta que el agua salda y los peces acabaran deteriorándolos del todo.
La primera en llegar al muelle y subir fue Luci. Rápidamente se ocultó detrás de un montón de palés de madera para esperar a Tristán. Cuando este llegó hasta ella le hizo una señal de que estaba preparado.
-Lo haremos rápido. Por lo menos no haremos apenas ruido- dijo Tristán.
-Tú al menos te los puedes cargar a una distancia. Yo tengo que acercarme y eso no es muy seguro. Hay…- Luci se asomó por encima del montón de palés.- Desde aquí veo una docena, están parados y apenas se mueven, pero son los que veo, debemos estar preparados para cualquier sorpresa-
-Bueno. Fácil y con cuidado- dijo Tristán a la vez que salía del escondite.
Luci también salió detrás y ambos comenzaron a correr rápidamente hasta el Ume. El primer infectado que los vio lanzó un gruñido y comenzó a caminar en dirección hacia ellos. Tristán ni siquiera se paró, alzó el lanza arpones y disparó. El arpon salió como un proyectil y atravesó la cabeza del No Muerto. Mientras tanto, Luci se había parado delante de dos infectados, dos mujeres de unos veinte pocos que vestían ropa de verano. Lo que mas le sorprendio a Tristán fue la rapidez con la que Luci se deshizo de ellas, a la primera le cortó la cabeza mientras que a la otra le asestaba una patada en el abdomen. La segunda No Muerta cayó de espaldas al suelo, seguidamente Luci le pisó la cabeza para avanzar.
El resto de infectados comenzaron a avanzar hacia ellos en ese momento. Tristán comenzó a cargar otro arpon, pero esto llevaba su tiempo y Tristán debía pararse para ello mientras Luci avanzaba, entonces ella vio como los infectados estaban cada vez mas cerca de el, pero no podía entretenerse, ella tenía también sus propios problemas. Un tipo enorme que rondaría los ciento veinte kilos salió de dentro de una tienda casi al trote. El No Muerto logró embestirla y Luci cayó al suelo. Se tuvo que levantar rápidamente para que este no le cayera encima. Luci le hizo frente mientras a sus espaldas un niño andaba a paso rápido hacia ella.
Tristán logró cargar el arpon y apuntó. Cuando disparó, el arpon se clavó en el cuello de uno, mientras que el otro No Muerto ya estaba encima de Tristán. Sin pensárselo dos veces, Tristán se llevó la mano a los arpones de reserva y esgrimió uno como si fuera una espada. Lo clavó en un ojo del No Muerto y seguidamente lo empujó con el pie. Miró a Luci, también vio el pequeño monstruo que ya casi estaba encima de ella.
-¡¡¡A tu espalda!!!- gritó Tristán.
Advertida por el grito de Tristán, Luci se dio la vuelta a tiempo de ver al menor. No tendría más de diez años, pero ya no era un dulce niño, era un No Muerto. Luci no dudó, le clavó la katana en la cabeza y con un rápido movimiento extrajo el filo de dentro y volvió su mirada al tipo gordo. Este se movía rápido, aunque de forma torpe. Luci no se paró para hacerle frente, se dio media vuelta y comenzó a correr.
Ambos llegaron hasta el vehículo. La puerta del conductor estaba abierta y cuando Tristán se quiso lanzar al interior descubrió que un No Muerto se había colado en el interior. El infectado alzó los brazos hacia el, pero Tristán fue mas rápido y lo agarró fuertemente de los brazos, tiró de el y lo sacó del vehículo a la vez que Luci saltaba por el capó y se acercaba a la puerta del copiloto. Ya habían llegado, ahora solo tenían que ponerlo en marcha.
-Tiene las llaves puestas. Menos mal- dijo Tristán.
-Vámonos-
Tristán giró las llaves en el contacto y piso el acelerador. Durante la maniobra atropello a varios infectados. Seguidamente se fue alejando del puerto hacia el interior de Cambrils.

No hay comentarios:

Publicar un comentario