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viernes, 30 de marzo de 2012

Capitulo 145: Loba solitaria, part 3


Félix abrió los ojos y se vio tumbado en lo que parecía una mesa de metal. No recordaba como había llegado allí. Descubrió que le habían quitado la camisa y cuando trató de incorporarse vio que estaba amarrado allí. También cayó en la cuenta de que dos laminas de hierro estaban sobre su pecho manteniéndolo inmóvil. Ya había visto algo así en películas de abducciones extraterrestres. Notó frio en la cabeza, era como si no tuviera pelo. Trató de mover la cabeza, pero algo la mantenía fija en un sitio.
-¿Qué coño es esto?- alcanzó a decir.
En ese momento, una cabeza surgió por un lado y se lo quedó mirando, se trataba de una chica, en su cabeza se apreciaban varias cicatrices y de ella salía como una especie de tubo. Uno de sus ojos carecía de color y era muy posible que estuviese ciega de el.
-¿Quién coño eres? Suéltame ahora mismo-
-No malgastes saliva. Ella solo me entiende a mí y me obedece a mí- dijo una voz.
La chica se apartó y a la vista de Félix quedó un hombre, el mismo hombre que había visto…¿Hacia cuanto?.
-¿Dónde estoy? ¿y la gente que me acompañaba?-preguntó Félix.
-Están bien. ¿Puedes decirme tu nombre?- preguntó el hombre.
-Félix-
En ese momento aquel hombre le quitó lo que fuera que le mantenía la cabeza en el sitio y cuando Félix miró hacia los lados vio a Cayetano en una mesa similar a la suya, sin embargo, tenía un tubo dentro de la boca, lo que le ayudaba a respirar. Lo peor era su cabeza, lo habían rapado y tenía como grapas alrededor de la cabeza, le recordaba a Frankenstain.
-No te preocupes, estará bien. Cuando despierte será un hombre nuevo-
-¡¡Cabrón!! ¿Qué le has hecho?- preguntó Félix totalmente consternado por el estado del muchacho.
-Le he salvado- contestó el hombre.
-¿Salvado? Más bien ha sido tu cobaya- respondió Félix.
El hombre comenzó a pasearse por la habitación hasta que se sentó junto a una pizarra. En ella había dibujado un cerebro con varias descripciones de las partes de este.
-Esto de aquí es el cerebro humano, aunque supongo que eso ya lo sabes. En el se puede trabajar mucho. Tanto que se puede manipular a una persona y hacer de ella cosas como por ejemplo que no sienta dolor, ni miedo. Solo dejo activa una parte del cerebro-
-No entiendo una mierda. Absténgase de contarme cuentos de científico tarado-
-Es sencillo. Estos estudios tienen su fuente en los seres que nos rodean. Si logro manipular un cerebro y lo llevo al mismo nivel que el de esos seres, puedo usarlos en mi beneficio. Esos seres solo usan una parte del cerebro, la del instinto, la que los hace solo perseguir un objetivo, el de alimentarse. Si lo manipulo a la inversa que los vuestros puedo conseguir que lleguen incluso a obedecerme-
-¿Es lo que le ha hecho a Cayetano?- preguntó Félix.
-Correcto. A partir de ahora será como uno de esos seres, pero estará vivo, me obedecerá y por supuesto, no tendrá la violencia de esos seres-
-Aun tendrá cojones de decir que lo ha salvado. Solo lo ha convertido en un puto zombi-
-Lo he salvado porque así nunca mas sentirá ni miedo ni dolor-
-Lo ha convertido en una carcasa vacía. Le ha arrebatado el alma- contestó Félix.
-Fíjate en esa chica. Se llama Laura. La encontré vagando sola por ahí. Yo la protegí y la traje aquí- la chica se acercó a aquel hombre y el la acarició con ternura.- Yo le ofrecí una liberación y ella aceptó-
-Ella no sabía a que se refería. Usted es un jodido monstruo- respondió Félix.
-Pronto serás como ella y los otros. Son como mis hijos- dijo el hombre al tiempo que besaba a la chica.
Félix se revolvió en la camilla y trató de liberarse, pero era imposible. Luego aquel hombre le inyectó algo y Félix comenzó a perder el conocimiento. El ultimo pensamiento que tuvo fue que no sabía si sería el mismo cuando volviera o sería como el perro de aquel tipo.

Eva se despertó en lo que parecía un cuarto acolchado. Estaba mareada y justo a su lado estaba Natacha con la cabeza inclinada sobre el pecho. Respiraba, al menos eso era bueno, a pesar de que no sabían donde estaban. Con delicadeza comenzó a despertarla, cuando la francesa levantó la cabeza, Eva vio que tenía un corte en la cabeza provocado por algún golpe.
-¿Dónde estamos?-preguntó Natacha.
-Esto parece un cuarto acolchado. Y no tenemos ni una mísera navaja multiusos que podamos usar como arma- respondió Eva en voz baja para evitar ser escuchada. Era seguro que había alguien montando guardia al otro lado de la puerta.
Eva se puso en pie y se acercó a la puerta con cautela. Al otro lado podía escuchar la respiración de alguien, esta era agitada. Como si perteneciera a alguien que había estado corriendo. Cuando Eva observo a través de la pequeña obertura, allí vio a un chico joven que iba de un lado al otro con los brazos estirados hacia abajo, la respiración era suya y este estaba como inmerso en una especie de ataque nervioso. Era un chico joven y en su cabeza había varias cicatrices y marcas. De pronto, este se paró y miró en dirección a Eva, este se acercó rápidamente y dio un fuerte manotazo, esto hizo que Eva se retirase.
-¿Va todo bien?- preguntó Natacha.
-¿Bromeas?, tenemos habitación de lujo y a un botones veinticuatro horas. Esto parece el Rich- Eva dejó de sonreír y se alejó de la puerta.- Ahora en serio. Tenemos que salir de aquí como sea-
Eva no dejaba de mirar a la puerta. No creía que pudieran jugársela a un tipo que parecía que estaba más ido que otra cosa. Era como si fuera drogado, aunque más que drogado, era como si fuera uno de esos seres, su mirada era similar, aunque conservaba el iris a diferencia de los infectados, pero estaba vivo.
Natacha se puso de pie, miró a su alrededor y se fijó en que no había ventanas. La única escapatoria era la puerta. Para escapar por ahí tendrían que burlar al guardia.
-¿Quiénes serán estos tipos?-preguntó Natacha.-A Cayetano y a mi nos atacaron varios. Pude verlos en una fracción de segundo, no parecen personas normales-
-No lo son. Me atrevería a decir que son pacientes del sanatorio- contestó Eva sentándose al lado de su compañera.-Debemos pensar en una manera de salir de aquí. Dios sabe lo que están haciendo con Félix y Caye-
-Seguro que nada bueno-

Félix se había quedado solo en aquella habitación junto al cuerpo de Cayetano. Hacia escasos minutos que aquel tipo que parecía un medico había abandonado la habitación. Félix agradecía eso, quizás, si no se hubiese ido, a esas horas, aquel loco podría estar manoseándole el cerebro con algún propósito macabro. No quería ser como esa chica ni como los otros que había visto. Eran como esclavos sin mente. ¿Qué demonios les había estado haciendo?. Ante todo pensaba en sus compañeras, no las había vuelto a ver desde que los cogieron. ¿Seria posible que estuvieran en otra sala en el mismo estado que Cayetano?. En ese momento escuchó un ruido en la habitación, eran pasos.
-¿Quién anda ahí?- preguntó Félix.
Fue entonces cuando la chica se acercó. Era la misma que había visto en un principio. La tal Laura. Esta lo miraba con curiosidad.
-Oye…¿ Puedes ayudarme?-
La chica no contestó. Simplemente movió la cabeza hacia un lado como si quisiera comprender las palabras de Félix.
-Me entiendes ¿ verdad?. Tienes que ayudarme a salir de aquí por favor-
Félix no sabía si esa chica podía entenderlo. Tenía que poder, si entendía a aquel tipo, tenía que tratar de razonar con ella.
********
La puerta de la habitación donde estaba encerrada Lidia se abrió con un chasquido y cuando esta estuvo completamente abierta, la pequeña silueta de la niña se abrió paso para abrazarla. Lidia la abrazó también, seguidamente miró a Álvaro con una mirada que reflejaba un gran odio.
-No te preocupes. No le he tocado un solo pelo de la cabeza. Puede que sea un asesino, pero no soy un jodido pedófilo de mierda. Sal de la habitación- dijo Álvaro con toda tranquilidad.
Lidia salió de la habitación junto a Vicky y ambas se plantaron en el pasillo.- Espero que tengas un plan para salir de aquí. Esa calle esta llena de No Muertos, por mucho que disparemos no saldremos de aquí con vida-
Álvaro hizo una mueca y sonrió.-Eso ya lo se. No soy imbécil. Esta noche me tomé la libertad de explorar la casa. Es grande y tiene infinidad de pasillos, las puertas están blindadas. Creo que podríamos quedarnos aquí, no podríamos salir de todos modos, tampoco nadie vendrá a buscarnos. Nos quedaremos aquí, espero que no me des problemas, por tu bien-
-Esta bien. Hare lo que quieras, pero tu no nos tocaras ni a mi ni a la niña. Me necesitas por si quieres salir de aquí, porque te equivocas diciendo que nadie vendrá a buscarnos-
-Si son listos no lo harán. No podrán acercarse por aquí-
Después de eso, Álvaro las condujo por toda la casa. Mientras tanto, Lidia ideaba un plan para deshacerse de ese loco.

Toni y Sandra habían llegado a Alcoy. Habían andado toda la noche y se habían cruzado con varios infectados. Estos no les prestaban atención. Ya que olían igual, estaban pasando desapercibidos. Pasaban por su lado y no los miraban, estaban siendo invisibles para los infectados. Toni nunca los había visto tan de cerca. Algunos eran realmente macabros, en ciertos momentos su mirada parecía cruzarse con la de los infectados, pero estos no tenían interés en ellos. Durante la caminata también encontraron el furgón abandonadonado. Lo que revelaba que habían continuado a pie.
Las calles de Alcoy eran un continuo ir y venir de aquellos seres. Había zonas donde había menos, otras zonas donde tenían que andar apartándolos.
-No nos distinguen de ellos, pero trata de no llamar la atención- dijo Sandra.
-Ya lo se- respondió Toni en voz baja.
En ese momento se chocó de bruces contra uno de los infectados. Un hombre de gran tamaño que en vida podría haber sido un culturista. Este lanzó un gruñido y se acercó a Toni. Toni se llevó rápidamente la mano a su arma, tenía que estar preparado por si le atacaba, pero no pasó nada.
-No te detengas. Vamos- le espetó Sandra.
Ambos siguieron por las calles de Alcoy en busca de Lidia y la niña. Tenían que encontrarlas. Lo malo era que no tenían ni idea de como saldrían de allí junto a ellas.

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