Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

viernes, 13 de enero de 2012

Capitulo 138: Extraña desaparicion , part 2

Día 19 de Mayo de 2009
Día 341 del Apocalipsis.

Luci, Vanesa y Andrea estaban encerradas en una especie de barracón y encadenadas a la pared. El día 17  habían sido capturadas por aquella gente. Realmente no eran de fiar, no sabían donde estaban exactamente. Lo único que sabían era que tras ser capturadas el convoy se había movido, ahora podrían estar muy lejos de la comunidad Valenciana, lo cual complicaba las cosas. De vez en cuando entraban unas chicas a darles de comer, les habían intentado sonsacar algo de información, pero nada, aquellas chicas no soltaban prenda.
Luci se despertó con el sonido de un trueno y alzó la cabeza. Miró a sus compañeras, estas estaban dormidas debido a los somníferos que iban metidos en la comida, un estofado de carne. Pese a estar grogui, Luci comenzó a llamar a sus compañeras esperando a que estas contestaran.
-Vane…, Andrea….-
Ninguna de las dos contestó. En ese momento la puerta del barracón se abrió y Luci vio entrar al doctor. Este se paró ante Luci por ser la única que estaba despierta. El doctor se acercó a ella y comenzó a hacerle preguntas.
-¿Cuándo fue la última vez que tuviste relaciones sexuales?-
-¿Qué?...-preguntó Luci mirándolo fijamente sin comprender a que venía aquella pregunta.
-Follar. ¿Cuándo fue la ultima vez que follaste?-
Luci no contestó. No sabía por que aquel tipo preguntaba aquello ni para que, pero aquello no le gustaba un pelo.
-¿Cuándo fue tu última menstruación?-
Luci no entendía todas esas preguntas o no quería entenderlas, todo era demasiado macabro como para contestarlas. Simplemente se limitó a preguntar por el pequeño Fidel, al cual había visto muy poco desde que habían llegado.
-Fidel esta bien. Es mi hijo. ¿Como va ha estar?- el doctor miró a Luci y sonrió.-Ya entiendo. Hagamos lo siguiente, una pregunta por otra, yo te hago una pregunta y tú me la contestas, a cambio te diré todo lo que quieras saber-
Luci asintió y el doctor comenzó de nuevo a las preguntas.
-¿Cuándo fue la última vez que tuviste relaciones sexuales?-
-Desde hace una semana antes de que empezara todo esto-
El doctor sonrió.-Así que debo suponer que no tienes ningún tipo de enfermedad-
El doctor sonrió de nuevo y sacó una jeringuilla con la ampolla vacía. Luci lo miró con una expresión de miedo.-¿Qué va ha hacer con eso?-
-Sacaros sangre a vosotras, queremos saber si podéis servirnos para tener hijos. A vuestros compañeros barones ya les hemos hecho las pruebas, tienen un esperma de buena calidad y no tienen enfermedades de ningún tipo. Digamos que los estamos exprimiendo del todo-
-¿De que va todo esto?-preguntó Luci.
-De repoblación y supervivencia. ¿Tienes idea de cuantas vidas humanas se perdieron en la pandemia?. ¿Tienes idea de cuantos niños han sobrevivido ha esto?. Casi ninguno por debajo de diez años, los únicos que encontramos estaban en el internado. Y Fidel…bueno, no hay muchos mas niños-
El alma de Luci se hizo pedazos cuando escuchó aquello. Realmente solo había visto adultos, había muy pocos niños, los únicos niños vivos que había visto desde que el mundo se fue al infierno, habían sido la pequeña Vicky, los pocos niños del internado, Fidel, a los pocos niños de la comunidad y al bebe de Ana. Ya no vio mas, ni siquiera a su pequeña Lucia. Al menos la pequeña no tendría que vivir todo aquello. Los ojos de Luci se llenaron de lágrimas y comenzó a llorar. En ese momento el doctor sacó un pañuelo y le limpió las lágrimas a Luci.
-Entiende mis motivos. No queremos haceros ningún daño. Vosotras traeréis al mundo nuestro legado- el doctor se guardó el pañuelo y siguió hablando- Os necesitamos a todos y cada uno de vosotros para seguir adelante en este mundo podrido, si seguimos vivos es porque hemos sido elegidos por una entidad mucho mas grande que cualquiera de nosotros…no hablo de un dios como la religión nos lo quiere pintar, hablo de algo mas poderoso. Nosotros vivimos para hacer un mundo mejor-
El doctor  acabó de sacarle sangre a Luci y a las demás chicas. Luego se dio media vuelta y se dirigió hacia la puerta del barracón, justo antes de salir giró la cabeza y miró a Luci.-Cuando tus amigas estén despiertas dejaremos que os unáis a nosotros, también os recomendaría que no tratarais de escapar, nuestro cuartel general esta rodeado de caminantes-

Manuel Hidalgo salió del barracón, el cual estaba situado a los pies del dragon Khan, una montaña rusa del parque de atracciones “Port Aventura” ubicado en Tarragona. Allí habían estado viviendo hacía unos meses. Solo volvían por la comunidad Valenciana cuando tenían que ir al internado a recoger a las chicas que estaban apunto de dar a luz. En una de esas misiones de reconocimiento y negociación habían perdido a Fidel. No tardaron en ver como el chico era recogido por el grupo de forasteros, a los cuales habían seguido hasta Castalla, los habían seguido de forma cautelosa y muy bien ocultos, los habían vigilado, hasta el punto de saber todo acerca de ellos, donde iban, de donde venían, todo. El doctor sonreía complacido por el botín que se había adjudicado, eran ocho chicos sanos y tres chicas sanas y quizás ovulando. Las cosas se habían puesto interesantes y a su favor. Desgraciadamente uno de ellos, el tal Santi había muerto la noche anterior. Aunque este no era una gran perdida, uno de sus hombres lo había empujado en la montaña para que este acabara herido y las heridas de este retuvieran al resto del grupo en el lugar, debían retener al grupo allí todo lo posible, pero Joe había querido irse de la lengua y las cosas se habían adelantado.
Manuel llegó hasta su despacho, el cual estaba ubicado en uno de los restaurantes, allí el hacía todos sus apuntes y pruebas de sangre y demás. Se sentó en la silla y comenzó a ojear unos papeles con los datos de los presos. En ese momento se abrió la puerta y Úrsula entró para sentarse frente a su padre.
-Papa…-dijo Úrsula.
-Dime hija-contestó Manuel sin levantar la mirada de los papeles.
-Ya esta hecho. Tengo la semilla del jefe dentro de mí. Esta noche volveré a tirármelo, no parare hasta saber si estoy embarazada. ¿Cuándo me hago la primera prueba?-
-Dentro de dos semanas-contestó Manuel.

Úrsula se pasó la mano por el vientre y sonrió. Deseaba que ya hubiese una vida creciendo poco a poco en sus entrañas. Los hombres no abundaban ya y los que había en el campamento eran casi rozando la tercera edad, su esperma era de dudosa fertilidad y ella tampoco quería tener que acostarse con uno de los viejos. Quería un hombre joven, alguien que la pudiera dejar embarazada y darle un bebe sano. Cuando acabó de hablar con su padre salió de allí. Mientras caminaba se sintió apenada por el hecho de lo que iba a ocurrirles a los forasteros barones un mes después, cuando les hubieran cogido todo el esperma que pudieran. Eso la apenaba muchísimo, pero al fin y al cabo eso era algo que tenían que hacer para sobrevivir, la comida también escaseaba y tanto ella como el resto de su comunidad habían aprendido que la carne, carne es.
Día 16 de Mayo de 2009
Día 338 del Apocalipsis.

Iván estaba perdiendo la paciencia. Juanma y Héctor habían desaparecido de forma misteriosa y no había ni rastro de ellos. La gente del campamento actuaba como si la cosa no fuese con ellos, unos simplemente pasaban y otros los miraban con recelo y desconfianza, como si en cualquier momento uno de ellos fuese a liarse a tiros en el campamento. ¿Desde cuando se habían cambiado las tornas?,¿No se suponía que los que no eran de fiar era esa gente?. Todo era demasiado raro.
Iván fue a ver a Santi, el cual estaba destrozado y tullido en la camilla, con toda seguridad no volvería a andar, eso si salía de esa, lo cual parecía muy difícil. Ese joven militar estaba condenado a morir sufriendo. Cuando entró en el camión enfermería vio que Santi estaba conectado a un aparato.
-Dios…- murmuró Iván al ver el cuerpo de su amigo. El cual estaba cubierto de vendas.-Lo siento Santi. No se como pasó esto, pero las cosas se han…-
La frase de Iván se cortó cuando vio una silueta femenina que estaba sentada al otro lado de la camilla entre las sombras.
-No sabía que hubiese alguien aquí-
-No te preocupes- dijo una joven saliendo de la penumbra.-Soy Aurora, su chica-
Iván pudo ver que se trataba de una chica con el pelo corto hasta los hombros, se notaba que era rubia tintada. Era una chica muy guapa y lucía un escote que hizo que Iván apartara la vista.
-Lo siento. No tengo otra ropa, no tienes porque ruborizarte- dijo la joven acercándose mientras paseaba su mano sobre las sabanas que cubrían a Santi. Esta miro a su pareja-¿Sois muy amigos?-
-No es que nos conozcamos mucho…pero supongo que podemos decir que si. Somos amigos-
Aurora se acercó más a Iván, tanto que esta acabó abrazándolo.
-¿Qué haces?-preguntó Iván retirándose.
-Me siento sola…- dijo Aurora a la vez que buscaba los labios de Iván.
Este la apartó de un empujón y se marchó de aquel camión sin mirar atrás. Allí había algo que no funcionaba. Tenían que marcharse de allí cuanto antes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario