Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

viernes, 6 de enero de 2012

Capitulo 136: Infierno, part 1


El furgón llego a la prisión a las cinco de la tarde. Cuando este cruzó la puerta fueron recibidos por Nuria, la cual esperaba las medicinas y la morfina.
-¿Cómo os fue?-preguntó Nuria.
-Nos tocó salir pitando de allí. El hospital estaba plagado- contestó Dennis.
Emilio se bajó del furgón y se dirigió hacia el interior del pabellón. Emilio avanzaba de forma decidida hacia el interior. Cuando entró se dirigió a la armería y comenzó a prepararse armas y munición, sabía que iba a ser complicado volver allí y enfrentarse el solo a toda una horda de aquellos seres, hacía un tiempo quizás no lo habría hecho, pero ahora las cosas habían cambiado y estaban entre la espada y la pared y quizás se iban a tener que marchar de la prisión. En ese momento entró Dennis en la armería y se situó detrás de el.
-Vas a volver. ¿No?-
-Voy a por la ambulancia. Y lo hare yo solo-
-Y morirás- sentenció Dennis.
Emilio cogió varias cajas de munición para fusil y las metió en la mochila.- Es posible, pero antes traeré aquí la ambulancia-
Emilio terminó de prepararse y salió de la habitación donde guardaban las armas y la munición, Dennis salió detrás de el para tratar de convencerle de que no era buena idea, pero Emilio estaba muy convencido de lo que iba a hacer.
-Voy a necesitar el furgón y una garrafa de gasolina para la ambulancia-dijo Emilio mirando a su compañero.
-Si vas tu solo tendrás que dejar el furgón para traer la ambulancia- dijo Dennis.
-Bueno… este se va a quedar prácticamente inservible- dijo Emilio parándose de golpe.
-¿No será mejor que vaya contigo?. No podrás hacerlo solo-
-Iré yo solo, no quiero que nadie arriesgue la vida-
Mientras ambos caminaban se cruzaron con Eva, esta venía de la enfermería.
-¿Dónde vas?-preguntó Eva.
-De compras a Alcoy. Necesito traer una ambulancia por si hay que trasladar a Lidia- contestó Emilio.
-No voy a permitir que te marches de aquí así. No nos vamos a mover, ninguno de nosotros- dijo Eva parándose delante de Emilio para que se detuviera.
-Esta bien. No iré si así lo quieres- contestó Emilio.
-Me alegra que hayas recapacitado- Eva los miró a ambos.- Descansad, os lo merecéis-
Emilio asintió con la cabeza y volvió a su celda, dejó la mochila de armamento debajo de la litera, luego se tumbó y cerró los ojos, no tardó en dormirse. Necesitaba descansar, ya que la noche iba a ser muy larga.
******
Sandra observaba impotente como el viejo golpeaba a Paco sin piedad. Ella no podía hacer nada para ayudar. Cuando Sandra había recuperado la consciencia estaban de nuevo en casa del viejo. Otra vez había empezado el mismo infierno para ellos.
El viejo golpeó nuevamente a Paco y luego miró a Sandra.
-Esto es lo que pasa cuando alguien me la juega. ¡¡¡Que paga las consecuencias!!!-el viejo golpeó otra vez a Paco y este escupió sangre sobre el suelo de cemento del sótano.
-A ella déjala y haz lo que quieras conmigo- alcanzó a decir Paco mientras escupía sangre.
-A ella no le haré nada. Pero tú vas a sufrir por los dos. Su castigo será mirar como te doy la paliza del siglo- el viejo loco le asestó una patada en la cara a Paco.
Sandra no podía ni imaginarse, mejor dicho, no quería imaginarse el infierno por el que Paco estaba pasando mientras ese viejo loco le daba tal paliza. Le estaba matando a golpes. Estuvo apunto de darle un ultimo golpe, pero el viejo no lo hizo, simplemente lo dejó.
El viejo se dio la vuelta y agarró a Sandra del pelo y la llevó a rastras hacia arriba. Sandra gritaba de dolor y trataba de zafarse de las garras de aquel maldito loco. El viejo la llevó hasta la habitación y la tiró sobre la cama. El viejo le volvió a poner el grillete, sacó una jeringuilla, por un momento Sandra pensó que aquel viejo iba a inyectarle ese veneno de los Rusos que había empleado para matar la rata, pero en vez de eso el viejo le inyectó una de las ampollas de tranquilizantes.
-Mañana será otro día- murmuró el viejo a la vez que le clavaba la jeringuilla en el cuello.
Sandra no tardó en quedarse completamente dormida y el viejo se marchó por la puerta. Necesitaba descansar.

Ramiro bajó al sótano y amordazó a su hijo a la silla. Cuando le inyectó la morfina subió al salón, se sentó en el sofá y se puso un video familiar. En el video se veía a sus hijos hace unos años, era la cena de noche buena y era el quien grababa el video. Había un gran pavo sobre la mesa y su mujer estaba cortando un trozo para servírselo.
-¿Así esta bien o lo quieres más grande cariño?- preguntó su mujer mirándole.
Ramiro contestó al mismo tiempo que su voz en el televisor.-Más grande-
-Papa, no es bueno comer tanta carne, eso te pasara factura- dijo su hija.
-Tu déjame. Eso es mi problema. ¿Acaso me meto yo con los tíos que salen?, son unos putos niñatos que se agujerean la nariz y se visten como muertos vivientes…Me dan asco-
Su hija hizo una mueca y dejo de mirarle.-¿ Y eso no es meterse con ellos?. Papa, eres un hipócrita. ¿Por qué no dejas de grabarme?. No me gusta-
La escena se cortó y Ramiro recordó lo que ocurrió a continuación. El entró en un estado de rabia, se puso en pie y tiró la mesa al suelo con todo lo que había sobre ella. Luego le había dado una paliza a su hijo cuando este se interpuso entre su hija y su mujer. Iñaki acabó en el hospital.
Otro video familiar se puso en marcha. Estaban en el campo de golf donde el y su mujer se habían conocido. Ella era hija del comisario y el la conoció cuando fue invitado por el mismo comisario para ir a jugar al golf. Fue un gran día para ellos. No fue hasta un tiempo después cuando empezaron a salir. Cuando se casaron las cosas no fueron del todo bien, Ramiro siempre estaba con la misma paranoia de que su mujer le ponía los cuernos constantemente, incluso llegó a sospechar que sus hijos no eran suyos. Y realmente aun tenía esa sensación, pero al fin y al cabo el había criado a Iñaki y a María, eran sus hijos.
Ramiro se quedo dormido mientras veía el video y comenzó a soñar con el día que todo ocurrió.
*******
El convoy de Land Rober avanzaba hacia Alcoy. Yo no podía dejar de pensar en la gente de la prisión. Habían dicho que había habido una explosión y yo quería saber a que se había debido esta. Úrsula, la hija de Manuel era la que conducía el Land Rober en el que yo iba.
-¿Puedes acelerar?-pregunté.
-Estamos cerca de Ibi, aun tardaremos en llegar. Hay muchos caminos cortados y antes tenemos que ir al campamento- contestó Úrsula sin dejar de mirar al frente.
-¿El campamento no esta cerca de Alcoy?- pregunté yo.
-De camino, pero tranquilo. Cuando lleguemos allí podrás usar nuestra radio y ponerte en contacto con ellos- explicó Úrsula- De todos modos allí queda gente, son vuestra gente-
En ese momento llegamos hasta un camino cortado por un árbol caído. Justo en ese momento el walkie de Manuel crepitó y escuchamos una voz.
-Manuel. Movemos el campamento, hay mucha actividad de caminantes. Quedaros cerca de donde estéis-
Los Land Rober se detuvieron y yo me bajé del vehículo con intención de ir a pie hasta Alcoy. No me fiaba de aquella gente y lo único que quería era volver a la prisión con mi gente. Los demás quisieron pararme.
-Recapacita coño. Haya pasado lo que haya pasado allí hay gente que sabe disparar. Y la noche va ha caer, con la distancia que hay todavía la noche te cogerá y estarás jodido. Estarán bien- dijo Cesar.
Cesar tenía razón. Tardaría mucho en llegar a pie a la prisión. Solo nos quedaba confiar en nuestros misteriosos compañeros y que estos nos llevaran hasta casa. Nos quedamos allí mientras las horas pasaban hasta que los demás miembros del grupo de Manuel llegaran. Nos habíamos situado en una especie de descampado, al que Manuel se refería como lugar seguro.

Mientras esperábamos, logré llevarme a mis compañeros para hablar en privado. Ellos tenían casi las mismas ideas respecto a nuestros compañeros. Era extraño, parecían muy afables y en ningún momento nos habían tratado de desarmar, pero claro, ¿Quién se fiaba de alguien en estos tiempos?.
-No entiendo a esta gente. No parecen malos, pero son raros. Nos han acogido porque si- decía Iván.
-Oye. Solo están agradecidos porque les hemos devuelto al hijo del que parece ser el jefe de todos- dijo Luci alzando los brazos hacia los lados.-¿Tanto os cuesta confiar en la gente?, si fueran malas personas no nos habrían salvado allí. Nos habrían dejado morir-
-No digas eso. Yo no voy a separarme de mi jodida arma, y si alguno de esos tíos intentase joderme le volare la puta cabeza-dijo Iván.
-Escuchad. Nos mantendremos en alerta en todo momento. Pasaremos aquí la noche y mañana nos marcharemos a la cárcel- yo lancé una mirada a los que estaban montando algunas tiendas de lona que habían sacado de los maleteros de los Land Rober.- Lo malo es que estos saben donde esta la prisión, podría ser un problema si de repente nos atacaran-
-Escuchad. Ray esta con esta gente. Creo que deberíamos tantearlos y ver de qué palo van. Si son mala gente y nos quieren joder es,  nos abriremos paso a tiros- dijo Abel.
En ese momento escuchamos varios ruidos de motores y no tardamos en ver varios focos. Varios vehículos venían hacia nosotros, era un enorme convoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario