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viernes, 23 de septiembre de 2011

Capitulo 121 : Nostalgia , part 4

Vanesa siguió pilotando el Helicóptero hasta que vio una especie de descampado en medio de unas paredes de piedra y arboles, dándole el aspecto de un cráter. Ahí aterrizaría, puso todos sus sentidos en ello y comenzó a sobrevolar la zona mientras el helicóptero comenzaba a sacudirse. Como no aterrizara pronto lo iba a pasar francamente mal.
-Vamos, vamos, no me hagas esto ahora-
Poco a poco Vanesa fue tomando tierra y cuando el helicóptero tomo tierra y apago el motor se sintió tranquila, lo había conseguido, el estrés del momento no tardo en hacer mella en ella y acabo dormida sobre los mandos de su helicóptero.

3 de Mayo de 2009
325 días desde el Apocalipsis

No había tiempo que perder, Vanesa se puso en marcha para tratar de encontrar a sus compañeros, no se percato de que aun quedaban bolsas que no habían tirado, y entre ellas estaba el rastreador con el que le seria mas fácil encontrar a los suyos, simplemente salió en su busca, la zona no podía ser muy extensa y acabaría encontrándolos pronto.
Mientras exploraba la zona en busca de los suyos pudo ver una horda de no muertos que avanzaba por la zona en busca de algo que llevarse a la boca. Eran estúpidos pero peligrosos, mejor seria que no se cruzara con ellos.

6 de Mayo de 2009
328 días desde el Apocalipsis

Seguíamos siguiendo los pitidos del rastreador cuando nos paramos para descansar, el calor comenzaba a ser insoportable en aquella zona y eso era también un problema, el calor volvería más activos a los infectados.
Yo no dejaba de pensar en como estarían en la cárcel, esperaba que estuviesen todos bien y que siguiesen aguardando nuestro regreso, esperaba que Lidia me estuviese esperando acompañada de Vicky, mi pequeña.
Mientras descansábamos me acerque a Vanesa, esta seguía pendiente del rastreador y vi como murmuraba el nombre de Ray mientras miraba el punto azul que hacia rato se había parado.
-Ray...es tu novio, ¿no?-pregunte de sopetón- ...bueno disculpa, es que como lo has mencionado, pero no tienes porque darme explicaciones-
-Es mucho mas que eso, es la persona mas especial que he conocido, estaba ahí cuando yo me sentía sola y con ganas de morir de una vez por todas-contesto Vanesa.- Tu también tienes a alguien..-murmuro Vanesa
Yo sonreí y luego la mire.
-Diste justo en el clavo, están esperándome en la prisión donde vivimos-conteste yo
-Es curioso, sobrevolé la prisión de Alcoy y no aterrice por miedo-dijo Vanesa dándose una palmada en la frente.- Si hubiese echo caso a Ray no estaríamos en esta situación-
-Acababan de atacaros.., era normal que no te fiaras, hiciste bien-conteste yo.
-Íbamos a casarnos....-murmuro Vanesa con un suspiro
-¿Cuando?-pregunte yo interesado.
-Cuando volviéramos, estaba claro ya...., lo había hablado con el capellán..-contesto Vanesa

30 de Abril de 2009
Nido 81

Vanesa llego hasta la capilla de la base para ver al capellán Amadeo. Nada mas entrar vio como un militar al que conocía desde poco después de llegar a la base, se confesaba, luego se ponía de pie y reparo en ella, seguidamente le sonrió.
El joven militar era de origen brasileño, su nombre era Silverio, este esbozo una sonrisa.
-Creí que no creías...-
-Vengo a fechar mi boda-contesto Vanesa con una sonrisa.
Silverio lanzo una sonora carcajada y luego la paro de golpe al ver como el capellán y algunos allí reunidos lo miraban.
-Lo siento...-luego comenzó a hablar en voz baja- Por fin Ray dio el paso, bien por el-
-¿Y tu que hacías?-pregunto Vanesa
-Me envían a Madrid. Aunque no puedo contarte demasiado, no estoy autorizado pequeña, estaré un tiempo fuera, se ve que necesitan un piloto en el punto seguro de allí y me han recomendado-
-¿Hay punto seguro en Madrid?, no lo hubiese imaginado-contesto Vanesa pensativa
-Yo tampoco, se supone que hay muy pocos y Madrid era una zona infestada, se ve que....-
En ese momento por la puerta de la capilla asomo Bianca, una chica brasileña perteneciente al equipo de incursión de Silverio, tenía una larga melena morena y era el deseo de muchos de los hombres del nido 81, una autentica belleza por la que Alberto y Hawkins perdían el culo.
-Silverio...hay que irse- dijo la muchacha
Silverio se volvió hacia Vanesa y deposito un beso en su frente, después de retirarse sonrió afablemente.
-Siento no poder estar en tu boda pequeña, no hay nada que me hiciese mas ilusión que verte vestida de blanco ante un altar junto a Ray, pero hay trabajo que hacer y si no lo hago me puedo buscar un problema de los gordos, pero cuando vuelva, quiero detalles-
-Buenas suerte y tened cuidado- contesto Vanesa mirando a su amigo.
Antes de que Silverio saliese por la puerta, este se volvió y le guiño un ojo.
Cuando Silverio se había marchado, Vanesa se quedo pensativa.
-Madrid....se suponía que Madrid estaba completamente arrasado, ¿Quien podría quedar allí?, ¿Que clase de punto seguro?-
Luego se dirigió al capellán y este le sonrió.
-Hola capellán Amadeo...tengo algo que pedirle-

6 de Mayo de 2009
328 días desde el Apocalipsis

Habíamos reanudado la marcha, habíamos acordado que antes de volver a la prisión pasaríamos por el nido 81, queríamos averiguar que había pasado allí y sobretodo saber si aquel lugar era mejor que la cárcel, para vivir o para al menos tener un contacto fiable y cercano con el que podríamos pasarnos información y demás. Lo que venia a ser una simbiosis. En teoría el nido 81 era una comunidad mas numerosa que la nuestra y con ellos podríamos formar una alianza, allí había gente preparada. Se me paso por la cabeza que podríamos hacer un pacto y atacar a los franceses y liberar a los presos. Vanesa había jurado rotundamente que allí reinaba la paz y que no habría hostilidad de ningún tipo por su parte con nosotros, al parecer todo marchaba bien. Nos quedaban unos dos días de camino por lo menos, nuestro paso era lento y cauteloso, no queríamos arriesgarnos a que el grupo que nos perseguía diese de nuevo con nosotros.
Mientras caminábamos, el rastreador comenzó a emitir pitidos y Vanesa le echo un vistazo, en la pantalla un punto de los que se movía se había quedado parado mientras que otro estaba relativamente cerca de nosotros, era el punto verde.
-Es Abel, esta cerca-contesto Vanesa mirando a su alrededor.
Mire a la pantalla y lo vi, pero me sorprendió lo lejos que estaba el punto de color azul, el que según Vanesa correspondía a su novio, este parecía que había sido motorizado hacia la otra punta de mapa.
-Habrá conseguido un vehículo-dijo Vanesa mirándome.
-Es posible-conteste yo, aunque no estaba muy seguro de ello.
Los demás miembros de nuestro grupo se pusieron a nuestro alrededor a esperar a que el tal Abel llegase hasta nuestra posición, cada vez estaba mas cerca.
40 metros, 35 metros, 30 metros, 25 metros, 20 metros, 15 metros, 10 metros, 5 metros....
No tardamos en ver a un tipo grandote que emergía de entre la maleza con el fusil en alto, algo que no me sorprendió y se nos quedaba mirando con expresión de duda, luego miro a Vanesa esperando una aclaración de porque de repente habían aparecido allí tantos desconocidos, nosotros.
-Vane.... ¿quienes son estos paletos?-pregunto el hombretón
-¿Paletos?-repitió Benito
Su padre le lanzo una mirada para que se callara, no quería que aquella mala bestia se volviera loco de golpe y comenzara a repartir mamporros a diestro y siniestro, la pinta de bruto de aquel tipo era tanta que a Carlos se le antojaba que ni un tren de mercancías podría derribar a aquella mole de puro musculo.
-Son amigos míos...- contesto Vanesa
El hombretón pareció tranquilizarse y bajo el fusil, nos miro a todos uno por uno hasta que su vista volvió hacia Vanesa.
-Estabas junto a Hawkins, ¿Donde esta?, ¿sigue vivo?-pregunto Vanesa
El tipo la miro y sonrió.
-Si, esta vivo, pero bastante mal, le cure la herida todo lo que pude, pero me temo que esta empezando a infectarse-
-Llévanos hasta el-contesto Vanesa
Aquel tipo nos miro con cierta desconfianza, algo que tampoco me sorprendió, luego hizo un gesto con la cabeza para que lo siguiéramos. Mientras caminábamos hacia donde se suponía que estaba el herido pensaba en Lidia, ella allí nos podría servir de mucho , sobre todo para evaluar las nuestras heridas. Aunque lo que mas deseaba, era verla pronto y abrazarla.

Capitulo 121 : Nostalgia , part 3

12 de Abril de 2009
Día 304 desde el Apocalipsis
Nido 81

Habían pasado tantas cosas desde hacia mas de trescientos días. Definitivamente se había unido al equipo de Araguello, el cual había muerto hacia un mes de un ataque al corazón.
Vanesa se encontraba en su habitación cuando alguien llamo a la puerta, ella se levanto y abrió, en la puerta estaba Ray sosteniendo una botella de Champan.
-Mira lo que acabo de mangar del almacén-
Vanesa sonrió y tiro de el hasta meterlo en la habitación. Ray se quedo mirando el picardías de color rojo que llevaba, en este se trasparentaba todo, Ray tan solo pudo ver que llevaba puestas unas bragas de color blanco.
-Nunca te lo dije, pero me pones muchísimo con eso puesto-dijo a medida que se tumbaba en la cama.
Vanesa se acerco a el y se le tumbo encima mientras le besaba por el cuello y bajaba hasta comenzar a besarle por el pecho y seguidamente la barriga.
-¡¡Calma fiera!!-exclamo Ray cuando Vanesa le mordió cerca del ombligo.
Vanesa se puso sobre el y comenzó a quitarse el picardías mientras tarareaba la música que sonaba durante la película de nueve semanas y media, y miraba a Ray con una sonrisa picarona.
-Ya noto como te pongo...-susurro Vanesa mientras toqueteaba su entre pierna.
El calor comenzaba a subir en aquella habitación y ninguno de los dos amantes podía aguantar mas, mientras Vanesa se tumbaba para quitarse las bragas, Ray se puso en pie y se desnudo también, luego se tumbo sobre ella y comenzó a besarla mientras se situaba entre sus muslos. Seguidamente la penetro. Ray la deseaba y con cada acometida se metía mas dentro de ella, los gemidos de ambos se pudieron escuchar en el pasillo y los que pasaban por allí hacia sus habitaciones murmuraban entre carcajadas y algunos comentarios donde dejaban a la pareja como degenerados que practicaban en sexo fuera del matrimonio y durante el apocalipsis.
No tardaron en llegar juntos al orgasmo y quedarse exhaustos entre las sabanas de la cama de Vanesa, habían sido pareja formal después de dos días de conocerse, aquella vez cuando Araguello le había presentado al equipo y al que se unió, se lo había pensado mejor, aquella gente necesitaba que los mantuvieran con vida, y cuando volvía de una incursión podía ver las sonrisas que le dedicaban los niños, Vanesa se sentía fenomenal haciendo todo aquello y con Ray como su compañero de alcoba le hacia sentirse viva en un mundo que hacia tiempo que había dejado de agonizar para convertirse en un mundo totalmente muerto, muerto y podrido, podrido y también, por que no decirlo, cruel. No solo los no muertos pululaban por las calles que una vez habían sido transitadas por personas con una vida, un trabajo y una familia. También lo hacían reducidos grupos de supervivientes que no respetaban nada, se habían vuelto codiciosos y violentos, su ley era la ley del más fuerte, la única que existía y conocían. Ahora cada uno se las apañaba como podía.
-¿En que piensas?, no me digas que te has puesto nostálgica-dijo Ray mientras pasaba su mano por uno de los muslos de Vanesa.
-Echo de menos algunas cosas, echo de menos ir de compras o ver un buen partido de futbol en la tele-contesto Vanesa con una sonrisa.
-Si bueno, quizás eso vuelva algún día....quizás..-murmuro Ray
-¿Tu crees?-pregunto Vanesa.
-No lo se...yo también echo de menos muchas cosas como hacer senderismo o las cenas de navidad con los amigos, aunque la mayoría de ellos estén ya muertos o paseándose por ahí-contesto Ray con un suspiro.
Vanesa se tumbo sobre su pecho para escuchar los latidos de su corazón. Eso le encantaba después de tener relaciones sexuales con el, era algo que la hacia sentirse viva de nuevo.
-¿Cuando me lo vas a pedir?-pregunto Vanesa
-¿Pedir?, ¿el que?-pregunto Ray sabiendo a lo que se refería pero haciéndose el sueco.
Vanesa le propino un codazo y se puso sobre el para inmovilizarlo, Ray intento zafarse pero le fue imposible, en los últimos meses Vanesa había aprendido artes marciales y inmovilizar era algo que se le daba de lujo, una presa suya no la evadiría ni el mismísimo gran Houdini.
-Matrimonio....¿Cuando?....el capellán ya esta avisado-contesto Vanesa
-Ufff, no se, no tengo un anillo en condiciones y yo soy un caballero muy tradicional, sin un anillo queda como muy cutre .¿No?-contesto Ray con una sonrisa cómplice.
Vanesa sonrió y llevo su mano izquierda hacia la entre pierna de Ray, este volvía a estar excitado, y Vanesa también.
-¿Listo para el segundo asalto?-pregunto Vanesa situándose sobre su miembro.
-Para el segundo y el tercero-contesto Ray
Los gemidos de la pareja volvieron a escucharse por el pasillo e hicieron salir corriendo a dos monjas mientras estas se santiguaban.

6 de Mayo de 2009
Día 328 desde el Apocalipsis.

Faltaban cerca de dos horas para que amaneciera y Vanesa nos había contado toda su historia desde que salió de el aeropuerto de Alicante hasta que llego al nido 81 y hasta que nos habíamos encontrado, lo que mas me llamo la atención fue lo que dijo sobre que habían perdido el contacto con el nido 81 desde hacia unos días y no sabían nada, ni de los del nido 81 ni de sus compañeros desaparecidos durante el aterrizaje forzoso.
Los demás comenzaban a despertarse de su sueño y comenzaban a desayunar, el dolor de mi brazo se había vuelto mas leve y ya no me ocasionaba molestias, aunque según Luci, era mejor no moverlo demasiado.
-¿Desde cuando sabes tú de esto?-pregunte yo
-En la enfermería había libros, alguno leí...-
Yo la mire extrañado.
-El kamasutra me lo se de memoria-contesto con una sonrisa.
Iván volvió al interior de la cueva y nos miro a todos.
-Creo que nuestros amigos ya no están por aquí, podrían haberse alejado-
-Eso nos da una oportunidad. ¿No?-pregunte yo
-Si, la pregunta es hasta cuando nos durara esa suerte-dijo Iván sentándose en el suelo.
-Lo primero será volver a la cárcel con cautela, ya no hay nada que hacer por aquí, el helicóptero ha saltado por los aires y no tenemos nada de lo que vinimos a buscar, la misión ha sido un completo fracaso-dijo David uniéndose a la conversación.
En ese momento fue como si a Héctor se le encendiese la bombilla, rápidamente cogió su mochila y comenzó a rebuscar algo en ella.
-¿Que haces?-pregunto Santi
-No lo perdimos todo. Antes de que nos atacaran, guarde en mi mochila el teléfono vía satélite y el rastreador-contesto Héctor mostrándonos los dos aparatos.
Al verlos, Vanesa salió corriendo y le arrebato a Héctor el rastreador, luego comenzó a apretar botones sin parar.
-¿Sabes como va eso?-pregunto Héctor
-Si, hay que expandir la zona a rastrear-contesto Vanesa pulsando un último botón.
El mapa de color verde de la pantalla se extendió y mostro un mapa mas alejado donde se alcanzaban a ver cinco puntos parpadeantes, cada uno de un color, eran amarillo, azul, verde, blanco y naranja.
-Cada punto señala a uno de mis compañeros, fíjate, hay tres en movimiento recto, uno parado y otro que parece que esta desorientado debido a que va como en círculos-contesto Vanesa señalando los puntos.- El verde que esta parado es Thomas, debe estar colgado de algún árbol-
-O muerto...-conteste yo- Viniendo hacia aquí encontramos el cadáver de un hombre-
-¿Visteis su nombre?-pregunto Vanesa
-Thomas....-contesto Carlos
Vanesa hizo una pausa y volvió a mirar a la pantalla, aunque no lo demostró, sabíamos que estaba afectada por la muerte de su compañero, la cual acabábamos de anunciarle.
-Este de aquí, el desorientado....es Alberto..-
El punto se movía en círculos o se paraba de repente, todos pensábamos que o bien estaba atrapado y recluido en un espacio pequeño o ahora era un infectado mas, la zona donde el punto se movía, era cerca de donde vimos a la horda, era mas que probable que aquel muchacho había acabado engrosando la enorme horda. Vanesa se fijo en los otros tres puntos.
-Esos son Ray , Hawkins y Abel, ellos se están moviendo, supongo que están buscando el helicóptero, maldita sea, están demasiado alejados de aquí, tenemos que encontrarlos y volver al nido 81-replico Vanesa.
-Entonces pongámonos en marcha-dije yo
Todos salimos de la cueva con cautela y poco a poco fuimos trepando por las rocas que asomaban por la superficie de aquel pantano, no había ni rastro de nuestros perseguidores. Era ahora o nunca.

2 de Mayo de 2009

El helicóptero iba perdiendo altura y era cuestión de tiempo que acabara estrellándose, Vanesa no estaba dispuesta a dejar que su pájaro acabara destrozado, tenia que aterrizarlo, hacia un rato habían visto desde el aire un campamento, estos los habían recibido con una lluvia de balas y habían tenido que alejarse de ellos a toda velocidad. Ray había tomado el asiento del copiloto y comenzó a hablarle por el intercomunicador.
-Vane....las cosas no pintan bien, nos vamos a estrellar y en el nido no dan señales de vida, estamos jodidos...., Hawkins tiene una herida de bala en el brazo, lo han alcanzado-
Vanesa giro la cabeza y vio a Hawkins siendo atendido por Abel, el hombretón le lanzó una mirada a la muchacha , delatando la gravedad de la herida. De pronto la voz de Ray se elevo y lanzo un grito.
-¿Que es eso?-
Vanesa volvió a mirar y vio unos edificios rodeados de grandes muros y verjas, era sin duda la prisión de Alcoy, había luz en algunas zonas, debía estar habitada.
-Toma tierra...-dijo Ray
Vanesa hizo caso omiso de lo que su pareja decía, no lo iba a hacer, no después del recibimiento en aquel campamento. El helicóptero sobrevoló la cárcel y paso de largo alejándose entre las montañas.
-¡¡¡Tirad todo lo que no sea necesario!!!, necesitamos aligerar esto, luego iréis saltando en paracaídas, asegurad bien los paracaídas, yo no voy a dejar que esto se estrelle-
-¿Estas loca?-pregunto Ray
-Haz lo que te digo,¡¡¡¡vamos!!!!!-vocifero Vanesa
El tiempo corría en su contra mientras el helicóptero corría serio peligro de estrellarse.
Ray salto del asiento del copiloto y comenzó a lanzar cosas con ayuda de los otros mientras Abel trataba de contener la hemorragia de Hawkins.
-Thomas, Alberto poneros el paracaídas, ¡¡¡ya!!!!, ¡Abel!, tu pónselo a Hawkins-
Ray estaba nervioso, confiaba en las habilidades de Vanesa a los mandos de aquel trasto, pero su tiempo se agotaba.
Cuando ya habían tirado todo lo que no era necesario, se prepararon para saltar. Primero lo hizo Thomas, su paracaídas se perdió en la oscuridad de la noche, seguidamente salto Alberto y finalmente Abel y Hawkins, este ultimo había recobrado la consciencia. Tan solo Ray permanecía allí de pie mirando a su novia.
-¡¡¡¡Vamos Ray!!!!, ¡¡¡no te quedes ahí!!!-grito Vanesa
Ray le lanzo una mirada y luego salto, mientras Ray caía vio alejarse al helicóptero. Deseo con todas sus fuerzas que Vanesa saliera de esa.