Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

sábado, 17 de diciembre de 2011

Capitulo 133 : Ratonera , part 4


La escalera de caracol se vino abajo tras la explosión del C-4. Algunos No Muertos ya habían comenzado a subir por la escalera cuando esta cayó. Ahora esos pobres desgraciados estaban atrapados debajo de los escombros.
-Ahora tenemos que soldar las puertas-dijo Cristina.
-Si, es la única esperanza que nos queda de no acabar muertas- contestó Eva.
Cuando las dos se dirigían hacia la puerta principal vieron una figura a la que le faltaba un brazo, esta se acercaba tambaleante hacia ellas, Eva alzó el arma creyendo que se trataba de uno de esos seres, cuando vio que se trataba de Narciso bajó el arma.
-¿Qué haces fuera de la enfermería?-preguntó Eva.
-No dejaré que lo hagas. No dejare que sueldes las puertas, eso puede que impida que esos bichos entren, pero nosotros no podemos salir, nos condenaras a todos- dijo Narciso apuntando a las dos chicas con la pistola que Gorka le había pasado.- Retroceded o os disparo, no quiero tener que hacerlo-
Eva no se lo pensó y volvió a apuntar.- Narciso…no sabes lo que haces, no hagas algo de lo que te arrepentirás después-
-Te has alzado como la líder del grupo por que si. Sin votaciones de ningún tipo…-Narciso hizo una pausa, se estaba mareando y se tuvo que apoyar en la pared.- No vas a soldar nada, me la suda si te tengo que disparar-
Tanto Cristina como Eva se habían dado cuenta del estado en el que estaba Narciso. Este estaba febril y delirante debido al dolor, lo que no sabían era el como pese a todo eso podía mantenerse de pie y apuntar con el arma.
-Narciso… lo de soldar las puertas es solo temporal, cuando nos encarguemos de los podridos las volveremos a abrir, pero tienes que dejarnos pasar, es cuestión de vida o muerte, ¡¡¡vamos!!!- Eva apuntó a Narciso- No quiero tener que dispararte, y mientras estamos aquí  estamos perdiendo el tiempo-
-No vas a pasar-replico Narciso
En ese momento, con un rápido movimiento, Cristina se lanzó contra Narciso y lo inmovilizo, luego le arrebato el arma y miró a Eva.- Yo lo retengo aquí. Ve a soldar las putas puertas de una condenada vez-
Eva echó a correr hacia la puerta principal mientras escuchaba los gritos de Narciso. Este la insultaba y la llamaba a voces, amenazándola con matarla si hacía aquello.
Eva sabía que quizás aquello seria un error llevarlo a cabo, pero por el momento frenaría el avance de aquellos seres, no podrían entrar y estarían a salvo hasta que supieran que hacer, no había vuelta atrás.

Darío se inclinó nuevamente sobre la barandilla de la torreta, vio que los infectados estaban dispersos. Su plan estaba decidido, y también la forma de llevarlo a cabo. Se armó de valor y se puso en contacto con todos sus compañeros.- Escuchadme todos, me han mordido, estoy en las últimas, voy a llevarme por delante a todos los podridos de ahí abajo, al menos trataré de llevarme a la mayoría, voy a reventar el camión cisterna, la explosión será muy fuerte, poneros a cubierto-
-No hagas locuras, estoy soldando las puertas- la voz de Eva se escuchó por encima de las demás.
- Ya es tarde para mi, moriré de todos modos, poneros a salvo- dijo Darío antes de cortar la conversación.
Después de cortar la comunicación, Darío comenzó a bajar por la escalera de mano rápidamente, cuando puso los pies en el suelo comenzó a correr entre los infectados en dirección al camión cisterna. Algunos infectados trataban de agarrarle, algunos incluso lograron morderle, pero Darío se los quitaba rápidamente de encima. Llego hasta el camión cisterna y de un salto se metió en la cabina. Fue entonces cuando comenzó a tocar el claxon para atraer a todos los infectados de la prisión hacia el.

Almudena estaba sentada en la torreta con Alicia enfrente, esta ultima estaba nerviosa, se había dejado al bebe en el pabellón de psiquiatría en una de las habitaciones mas altas. La voz de Darío por el comunicador les había advertido que se pusieran a cubierto, con suerte no llegaría la explosión hasta allí, pero Alicia estaba nerviosa, quisiera correr hasta el pabellón y meterse con el bebe en la habitación y protegerlo con su vida. En ese momento escucharon el claxon del camión cisterna, ambas se asomaron y vieron la escena. Darío estaba en el interior de la cabina y el camión estaba rodeado de infectados. Alicia se fijó en que tenía el camino hasta el pabellón libre. Lanzó una mirada a Almudena y seguidamente comenzó a bajar por la escalera de mano. Llegó a la pista y entonces comenzó a correr esquivando a los No Muertos que había por allí. Disparó a uno que se cruzó con ella y se plantó de un salto en el interior del pabellón. Por fin estaba dentro, corrió hacia la habitación y vio al bebe, este lloraba, ella se acercó y lo estrecho entre sus brazos, seguidamente se oculto en el servicio, el cual estaba alejado del radio de alcance de la explosión. Entonces esperó.

Las heridas de Darío ardían mientras el tocaba el claxon, había una gran cantidad de infectados rodeándole y metiendo los brazos  en el interior de la cabina, uno de ellos le arañó en la cara. Si seguían llegando pronto no podría abrirse paso de la forma que quería.
Darío le dio una patada a la luna delantera y cuando la rompió salió por ella. Rápidamente subió por encima de la cabina y se plantó sobre el tanque de combustible. El dolor era insoportable, por suerte pronto se le pasaría todo. Miró a su alrededor y vio a todos los infectados, todos estaban a su alrededor, vio a Elisa entre ellos, esta había salido de el autobús y se abría paso rápidamente entre los infectados mas lentos. Elisa se encaramo por encima de la cabina y corrió por encima del tanque. Darío no quiso dejarla así y le disparó en la cabeza.
-Descansa en paz preciosa-
Seguidamente, Darío apunto hacia abajo y apretó el gatillo.

La explosión fue tremenda. Las llamas arrasaron toda la zona y los cristales de los pabellones reventaron. Eva se había ocultado tras los muros de las celdas. Estos aguantarían la explosión, aunque el calor era sofocante. Escuchó los gritos de Álvaro, pudo ver como este se había ocultado debajo de las literas y las llamas se habían colado por la ventana de la celda y las sabanas de la cama de arriba se habían prendido. Eva no quería ni imaginarse los destrozos que podrían estar ocasionándose en el exterior. El pabellón se sacudió con fuerza y algo de polvo cayó sobre Eva. Sobretodo rezó para que la luz no fallara, eso podría ser la perdición de Lidia.

Gálvez vio la enorme seta de fuego que ocasionó la explosión, le dio tiempo a ocultarse detrás de unos sillones en el despacho. Allí estaría a salvo. El exterior era un autentico infierno y seguramente todos los podridos estarían ardiendo hasta quedar reducidos a cenizas, el problema era que no sabía cuanto tiempo mas podrían permanecer tras los muros de la prisión, ya que esta estaría sufriendo enormes daños.

El calor era abrasador pese a que Almudena se había echado al suelo en lo alto de la torreta. No solo le llegó el olor a quemado del combustible, también le llegó el olor a carne quemada, se podía imaginar los pedazos de carne muerta ardiendo, esa explosión había sido tan fuerte que había visto volar pedazos de ellos, si ella hubiese permanecido de pie, la onda expansiva la habría lanzado por los aires. Pasaría un rato antes de que pudieran salir de dentro o bajar de las torretas.

Las horas pasaron hasta que anocheció, el ambiente se había refrescado y todos comenzaron a salir de sus escondites. El día había sido duro y habían perdido a varios, había sido una jornada terrible. Todos se reunieron en el exterior para ver lo que había pasado tras la explosión, aun había pequeños incendios, pero Gorka y Gálvez se estaban ocupando de apagarlos. Eva observaba a su alrededor mientras los ojos se le humedecían, ella había asumido el mando en ese momento y habían perdió a gente, pudo comprobar las miradas de hostilidad que le dedicaba el febril Narciso. No pudo evitar echarse a llorar y volver al interior, caminó hacia la enfermería y allí se encontró con Nuria, esta estaba comprobando el estado de Lidia.
-¿Cómo esta?-preguntó Eva.
-Esta estable. Solo nos queda esperar…de momento resiste.-Nuria miró a Eva.-¿Y como estas tu?-
-He fracasado en todo. No he podido salvar a casi nadie…-
-La gente lo comprenderá. No te martirices…-
Eva se quedo allí, no tenía fuerzas para mas. Sus sueños no fueron mejor. Se sentía fatal y culpable.
-Juanma…¿Dónde estas?. Ven pronto…te necesitamos aquí-

1 comentario:

  1. Waaaaaaaaaaaaaaaaaaaa lo dejaste muy emocionante¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    Ya ayuuuuuuuuuuudalos Juanma no seas así dales descansoooo

    ResponderEliminar