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sábado, 17 de diciembre de 2011

Capitulo 133 : Ratonera , part 2


Por orden de Eva. Gorka se había encerrado con la pequeña y el perro en la enfermería. Allí estaba Lidia, esta seguía en coma y no estaba claro si despertaría algún día. Por otro lado estaba Narciso, esta había recobrado la consciencia con la entrada de Gorka en la enfermería, el efecto de la morfina se había pasado y el dolor estaba siendo terrible, pero Narciso estaba resistiendo.
Gorka dejó a la pequeña en un pequeño cuarto donde se cambiaban los enfermeros que allí trabajaban.- Quédate aquí mientras bloqueo las puertas-
-¿Y mama?-Vicky señaló a la camilla donde estaba Lidia.
-No te preocupes. Ella estará bien, cuidare de ella-
Narciso se removió en la camilla y miró a Gorka. La cara del hombre reflejaba sufrimiento. Gorka no quería ni imaginarse lo que ese hombre estaba sufriendo a causa de su brazo amputado, la morfina se les había acabado, ese dolor acabaría provocándole un shock, aun así, Narciso era un hombre fuerte.
-¿Tienes un arma de mas?- preguntó el mecánico.
-Si…- Gorka se llevó las manos a la cintura y sacó una Echeverría modelo Dk starfire. Una pistola de 9 mm que había heredado de su abuelo y que desde que empezó todo siempre le había acompañado, luego le dio la que llevaba de normal siempre.- Nunca creí que llegaría a usarla otra vez-
-Necesitare ayuda si hay que cargarla. Con un brazo solo no…- murmuró Narciso.
-No te preocupes viejo. Aquí estaré pase lo que pase.-
Fuera se habían comenzado a escuchar mas disparos que antes, al parecer mas de esos malditos seres habían accedido al interior, Gorka no quería ni imaginarse la cantidad que podría haber tratando de entrar en la prisión, no podrían contenerlos a todos.

Eva abrió fuego contra un grupo de infectados que de alguna manera habían atravesado la valla. Eran en su mayoría militares que habían caído en acto de servicio, aunque sus ropas habían sido rasgadas y estas se habían deteriorado con el paso del tiempo. El grupo de No Muertos había rodeado el autobús donde Elisa se había refugiado presa del miedo. Eva le había gritado que no se escondiese allí cuando la horda apareció, pero esta no hizo caso, ahora había varios rodeando el autobús y golpeándolo, uno de ellos se había abierto paso por la puerta y en el último momento había cerrado la puerta dejando medio cuerpo fuera y medio dentro, ahora aquel infectado pugnaba por liberarse y entrar a por su presa.
Eva quería cargárselo a ese, pero la horda que lo rodeaba le hacía imposible acertar el tiro en la cabeza de aquella cosa. Algunos no tardaron en centrarse todos en Eva y dejar el autobús. Eva no podía hacer mas, comenzó a retroceder a medida que veía como los demás hacían lo mismo, otro grupo de infectados había logrado superar las llamas y se habían colado. Una puerta había cedido por completo y ya avanzaban por las canchas, escuchó los gritos de Amparo que venían de algún lugar cercano, supo enseguida que la habían alcanzado. Miró por última vez a Elisa, la chica golpeaba el cristal mientras pedía ayuda, había perdido su arma en la huida. Eva formuló un “lo siento” en sus labios, luego se dio media vuelta y comenzó a correr mientras les gritaba a los demás que se pusieran a salvo. Mientras corría vio con horror que la puerta principal por donde entraban los furgones cargados de presos cedía dejando paso a una enorme horda cada vez mas creciente.
-¡¡¡A dentro!!!, poneros a salvo-
Eva y parte del grupo entraron por la puerta principal del pabellón donde vivían y cerró la puerta. –Rápido, necesitamos algo para cubrir esta puerta-
-Aun hay de los nuestros ahí fuera- dijo Ángela.
-No podemos hacer nada por ellos- respondió Eva con lágrimas en los ojos.
 Eva comprobó quien estaba con ella en ese momento. Solo estaban Ángela, Nuria, Cristina y ella. Allí faltaba mucha gente, sabía que Amparo estaba muerta, la había oído gritar, Elisa estaba atrapada y quizás ya muerta. Sin contar que Gorka estaba en la enfermería con Narciso, la niña, el perro y Lidia, allí faltaban Gálvez, Cuchillo, Alicia, Almudena y Darío. No había ni rastro de ellos, trato de contactar con ellos, pero ninguno contestaba, no tardaron en escuchar reír a Álvaro desde su celda.
-Veo que estáis muy jodidas. No tardaran en echar la puerta abajo y entrar aquí dentro. Todos vamos a morir-
Eva sintió un arranque de ira y fue hacia la celda donde estaba aquel maldito, alzó su arma y disparo. La bala atravesó el hombro de Álvaro y este cayó al suelo aullando de dolor. – Me has disparado so puta-
-Dame las gracias de que no te mate-

Las chicas que habían logrado refugiarse se reunieron en torno a Eva, estaban nerviosas y los gemidos y los golpes ya se escuchaban en la puerta.
-¿Qué hacemos ahora?-preguntó Nuria.
-Tu eras farmacéutica, ¿no?. Tienes conocimientos sobre medicina. Tu vida es importante, ve a la enfermería y refúgiate allí- dijo Eva.
-¿Y nosotras?-preguntó Ángela.
-Nuestras vidas son reemplazables, no pudimos impedir que entraran en la prisión, pero podemos impedir que tomen los edificios- comenzó a decir Eva.- Hay mas puertas, tenemos que asegurarlas todas, si soldamos las puertas no podrán entrar-
-¿Quieres soldar las puertas?. Vale que ellos no podrán entrar, pero nosotros….- balbuceo Ángela.
Cristina acabó la frase.- Nosotros no podremos salir-
-Idearemos algo para entrar y salir, no os preocupéis. Lo primero es asegurar las puertas y tirar abajo esa escalera de caracol que sube hasta arriba-
-¿Es posible que esa idea no sea una idea suicida?- preguntó Ángela.
Eva negó con la cabeza, Ángela estuvo a punto de contestar, pero se quedo callada cuando el comunicador de Eva crepito con una voz familiar, era Almudena.

Alicia y Almudena se habían quedado atrapadas en una de las torretas. Mientras Almudena trataba de comunicarse con Eva, ella miraba a los infectados que habían entrado en la prisión. Había un centenar por lo menos y eran más los que iban a llegar en las próximas horas. Por fin Almudena logró ponerse en contacto con Eva.
-¿Estáis todos bien?-preguntó Almudena.
-Hemos perdido a algunos…-respondió Eva.
Alicia llamó a Almudena para que se asomara, cuando lo hizo vio a Amparo pasearse por el patio de la prisión como uno mas de los No Muertos. También vio el autobús donde se había refugiado Elisa, la puerta había sido abierta y habían entrado en el interior, la chica había desaparecido, había estado indefensa.
-Eva…, las cosas aquí fuera no pintan mejor… Hay muchos, demasiados…Nosotras, Alicia y yo, estamos en la torreta. Aquí estamos a salvo de momento, no tenemos mucha munición. Tampoco tenemos ni comida ni agua…-

Eva chasqueo la lengua cuando escuchó las palabras de Almudena. Las cosas andaban realmente mal.- Nosotras vamos a soldar las puertas del pabellón, no se lo que resistirán. Desgraciadamente no podemos hacer nada por vosotras- Eva se alejó para seguir con la conversación en privado.- Ahora mismo cada uno que se las apañe como pueda-

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