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sábado, 17 de diciembre de 2011

Capitulo 133 : Ratonera , part 1


El terror es una sensación que todos sentimos. Es algo que forma parte del ser humano desde que este tiene uso de razón, de gran o menor intensidad, pero todos, absolutamente todos, sentimos miedo.
Para Eva y los demás eso era algo que había perdido cierta lógica desde el momento que la horda cada vez mas creciente de No Muertos había comenzado a rodear la prisión y estos habían comenzado a tratar de penetrar en el interior. Había demasiados como para poder acabar con todos. El problema estaba en los de fuera, los que se habían ido y pretendían volver, eso si no estaban muertos ya. Si entraban en el interior no seria mejor, ya que ellos eran menos, había heridos y la mayoría eran chicas que no sabían disparar todavía correctamente. La cárcel se había convertido en una maldita ratonera de la que no estaba nada claro si lograrían salir de una pieza.
Eva subió hasta lo más alto de una de las torretas junto a Almudena, esta temblaba con su fusil entre las manos, tenía la sensación de que iba a acabar muerta, que no iba a salir de esa.
-Tranquilízate. Si no te calmas será peor-
-Lo siento, pero no puedo, desde que llegamos aquí y nos deshicimos de los del otro pabellón. Ya no había vuelto a ver ninguno. Casi los había olvidado, pero ahora me aterra ver tantos de golpe, debe haber miles, si entran estaremos jodidos, jodidos de verdad, y Juanma no esta, ni el ni los demás-
-Nosotros podemos defendernos sin necesidad de que Juanma y los otros estén aquí. Si vas a desear algo sobre ellos, que sea que estén vivos- respondió Eva mirando a Almudena fijamente.-Trata de ser fuerte en estos momentos, necesitamos estar al cien por cien-
En ese momento Eva escuchó la voz de Darío por el comunicador.
-Eva. Te necesito aquí-
Eva miró a Almudena y luego bajó rápidamente por la escalera de mano para encontrarse con Darío, cuando llegó hasta el, contempló con horror lo que estaba ocurriendo. Uno de los muros estaba en muy mal estado y los muertos habían encontrado una grieta por la que estaban tratando de entrar, poco a poco el muro cedería y los muertos se colarían por allí.
-¿Cómo no habíamos visto esto antes?-preguntó Eva estupefacta.
-Estábamos muy concentrados en sacaros a Lidia y a ti de ahí abajo. Las explosiones seguramente dañaron los muros, ese cabrón de Álvaro hizo un autentico estropicio ahí abajo…- Darío miró a Eva.- Esto pinta muy mal. ¿Verdad?-
-Es peor…-respondió Eva.
-¿Qué podemos hacer?-preguntó el viejo dentista con cara de no saber que mas hacer en aquella situación que ciertamente parecía no tener solución.
-Tendremos que rociarles con gasolina y prenderles fuego. Llama a alguien que te ayude aquí. Tenemos que comprobar que no haya mas grietas- Eva comenzó a caminar hacia el pabellón.
-¿Dónde vas tu?- preguntó Darío.
-A interrogar al de los petardos-contestó Eva.
Eva entró en el pabellón y se acerco a la celda de Álvaro. Este al verla se quedó sorprendido.- Vaya, te veo bien. Con lo buena que estas habría sido una pena que acabaras muerta. ¿Querías algo?, lo de ahí abajo no era personal contigo, solo estabas en el lugar equivocado en el momento equivocado-
-Déjate de tonterías. ¿Cuántas cargas de C-4 pusiste?-
-Unas cuantas. Alrededor de todas las cargas…, digamos que por todo el alcantarillado, estos túneles también pasaban por debajo de los muros desde cierto punto al que no tenían acceso los presos. Me lo tuve que currar bastante para crear un gran boom, solo que me salió mal y yo también me quede ahí atrapado-
-¿Verdad que jode cuando los planes te salen como el culo?-
-No han salido demasiado mal. Porque acabareis muertos todos. Esos bichos os van a despedazar, aquí no podrán entrar, estaré a salvo-
-Pero no podrás salir y morirás al final-
-Lo haré con una sonrisa en los labios. Os habré visto morir a todos-
El comunicador de Eva volvió a crepitar. Esta vez era Amparo, esta le estaba informando de una nueva grieta, al mismo tiempo vio la cara de satisfacción de Álvaro. Era como si era algo que hubiese planeado con premeditación, eso hizo que Eva se estremeciera, justo en ese momento salió corriendo para encontrarse con su compañera.

Cuando Eva llegó junto a Amparo vio el muro derruido y a los No Muertos ya agarrando la verja. Amparo les disparaba sin compasión, aunque sus disparos no acertaban en la cabeza de los seres.
-Necesito a mas gente aquí- pidió Amparo.
Las cosas estaban poniéndose realmente feas en la prisión. Eva disparo contra una mujer a la que le faltaba media cara. No tardaron en escuchar más disparos que provenían de otra parte de la prisión.
-Joder. Tenemos que cubrir demasiados flancos-
Los No Muertos que habían cruzado la grieta, aunque no demasiados, se habían apelotonado en la valla y comenzaban a zarandearla tratando de alcanzar a las dos chicas.
-No tardaran en cruzarla. Salgamos de aquí- dijo Eva cogiendo a Amparo del brazo y tirando de ella.
Mientras corrían vieron como una columna de humo se elevaba en el cielo. Seguramente había sido Darío que había rociado a los que trataban de entrar por aquella grieta. Al parecer los daños en la estructura de los muros eran peores de lo que se podría haber imaginado.
Eva escuchó disparos que venían del otro lado de la prisión. Gálvez y Cuchillo estaban allí.

La puerta principal de la prisión estaba siendo asediada por gran cantidad de infectados. Cuchillo estaba aterrorizado, los cristales de las puertas no aguantarían mucho. Darío el dentista los había mandado allí para proteger esas puertas.
-Joder tío. Esto es una puta ratonera. Marchémonos-  dijo Cuchillo.
-No podemos irnos y dejar aquí a toda esta gente-
-Joder… ellos para nosotros no son nadie. Que les follen-
-Yo no me pienso marchar. Ayúdame con eso-dijo Gálvez señalando a unos estantes.
Ambos presos se acercaron al estante y lo arrastraron para cubrir la puerta principal.
-Esto no aguantara mucho, pero si lo suficiente para encontrar algo mejor- puntualizo Gálvez.
-Por última vez. Vámonos…solos…tú y yo-
-Lo siento…pero no-
Cuchillo miró a su compañero y suspiro.- Eres un idiota, como quieras…me piro yo solo-
-Si sales ahí fuera morirás…-Gálvez trató de convencer a su compañero.- Hay demasiados ahí fuera-
-Me las apañare. Cuídate-
Cuchillo se dio la vuelta y comenzó a correr hacia el despacho del alcaide. El mismo sitio que Richi uso para escapar. Cuchillo tenía que salir de allí, sabía que quedarse allí era condenarse a muerte uno mismo. Los demás no le importaban, habían llegado de la noche a la mañana y se habían apoderado de la cárcel. Sus únicos amigos eran Marcelo, German y Gálvez. Dos de estos habían muerto, tan solo quedaba Gálvez, pero este había hecho su elección, errónea, eso si.
Cuando llegó al despacho del alcaide vio la ventana. El cable por el que quería pasar había desaparecido, abajo entre el muro y la fachada había un par de infectados, miró a los lados y vio a algunos, estos estaban demasiado alejados como para pillarlo. Podía saltar abajo y saltar el muro, el siempre había sido buen escalador en sus tiempos.
Lo primero era deshacerse de esos pobres desgraciados de ahí abajo. Cuchillo saco su arma y efectuó dos certeros disparos en las cabezas de los que tenía debajo. Estos se desplomaron a la vez que los que estaban más lejos eran atraídos por el ruido, estos ya avanzaban hacia allí.
-Cuando lleguen ya me habré largado- pensó Cuchillo
Cuchillo se dejo caer y cuando toco el suelo sintió un fuerte dolor en los pies, este le subió por las piernas y perdió el equilibrio a la vez que lanzaba un aullido de dolor. Los infectados estaban acercándose mas rápido que antes debido a la excitación que producía la nueva presa.
Cuchillo comenzó a lamentarse por haber saltado, era evidente que estaba mas alto de lo que se imaginaba, había saltado y se había roto los pies. Trató de ponerse en pie y de nuevo una punzada de dolor le hizo lanzar un nuevo aullido de dolor, volvió a caer y comprobó que los infectados habían recorrido la mayor parte del camino, tenía mas de una docena a su izquierda y cerca de veinte a su derecha, ambos grupos avanzaban inmisericordes a los llantos de Cuchillo.
Cuchillo se arrastró hacia el muro que pretendía subir, se agarró con fuerza a este y se alzó para tratar de subir, resbalo nuevamente y cayó al suelo. Maldijo por lo bajo mientras veía cada vez mas cerca a los dos grupos. Cuchillo alzó su arma y comenzó a disparar a ambos lados de forma frenética, el dolor no lo dejaba apuntar bien, no tardo en quedarse sin munición, sacó un nuevo cargador y se lo puso al arma, siguió disparando, sabía que era el último que le quedaba, disparó hasta que este se quedo vacío del todo.
-No joder. No por favor…-sollozó.
El primer No Muerto que la alcanzó era una joven que iba completamente desnuda, esta se lanzó sobre el y le mordió en el cuello. Seguidamente arrancó un pedazo de carne, mientras este lanzaba un grito desgarrador otros se lanzaban sobre el. Pronto desapareció entre una muchedumbre de aquellos seres.

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