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viernes, 9 de diciembre de 2011

Capitulo 132 : Plan propio , part 2


12 de Mayo de 2009
Día 334 del Apocalipsis.
01:25 (quedan 5 horas y 25 minutos para que se cumpla el tiempo límite)

Corría todo lo rápido que podía con los chicos detrás de mí. Aunque habíamos dejado atrás a los que nos perseguían, aun podía escuchar sus gemidos. Algunos de los muchachos jadeaban de agotamiento, llegamos hasta una autopista con multitud de coches abandonados. Uno de los chicos se paró, no podía seguir.
-No te pares.¡¡¡sigue!!!-le espeté.
-No puedo-
Tenía que pensar deprisa. Mire a mi alrededor y se me ocurrió una idea. No sabía si iba a funcionar.-Todo el mundo debajo de los coches- dije.
Todos me hicieron caso y se comenzaron a meter debajo de los vehículos, yo me escondí debajo de un Mercedes de color blanco sucio y descuidado, a mi lado estaba Estefanía temblando. La miré y me llevé el dedo a los labios, los gemidos se escuchaban más cerca, los No Muertos habían llegado a la autopista. No tardamos en comenzar a ver cientos de pares de pies caminar entre los coches, había de todos los tamaños y formas, pude ver algunos pertenecientes a niños mientras Estefanía sollozaba a mi lado.
-Cálmate…-le susurré en voz baja.
Pude ver a Cayetano y a los otros debajo de los vehículos. Todos, incluso yo, estábamos asustados, para mis adentros deseaba que ninguno de ellos de moviese ni emitiera un sonido, eso seria fatal.
*********
Sandra se despertó en mitad de la noche empapada en sudor. Aun recordaba las palabras del viejo loco, estas se repetían en su cabeza una y otra vez. Le provocaba un miedo atroz aquel hombre, pero no podía quedarse allí. En su mente solo había un pensamiento: “Cárgate a ese viejo cabrón”.
Podría escaparse de allí durante la noche, ir hasta la habitación del viejo y matarlo, luego reunirse con Paco y escapar de allí lo antes posible, reunirse con los demás y seguir sobreviviendo como habían hecho hasta ahora. Esa era la única ilusión de vivir que le quedaba, sus amigos, sin ellos estaría muerta desde hacía tiempo.

Entonces escuchó un ruido abajo, sonaba como si estuviesen peleando, también se escuchaba el ruido de algo que parecían cascabeles. Se estaban golpeando, Sandra escucho un ruido similar al que emiten los infectados. Parecía que habían entrado en la casa, si eso era así, en su situación no podría defenderse si entraban en la habitación, estaría perdida.

Paco escucho el ruido desde el sótano. El alzó la vista y comenzó a gritar.
-¡¡¡¿Qué demonios pasa ahí arriba?!!!-
Los ruidos eran similares a los de la pelea en un bar, escuchaba al viejo tarado dar voces y dar puñetazos. Eso podría significar que los podridos habían entrado en la casa y aquel viejo se estaba defendiendo.
-Ojala te arranquen el corazón, pedazo de cabrón-

Ramiro había metido en la casa al gris al que llamaba “Abel el cascabel”, necesitaba la descarga de adrenalina que provocaba enfrentarse a uno de esos seres con las manos desnudas. Era una experiencia excitante y a el le gustaba. Cogió una silla y se la estampo en la cara al gris. Luego lo agarró y lo lanzó por los aires.
-Vamos, pedazo de bastardo-dijo Ramiro lanzándole una patada a las costillas, estas se partieron con el impacto y finalmente, Ramiro le asestó un puñetazo en la cabeza destrozándole el cráneo y el cerebro.
Había acabado con aquel ser y lo había disfrutado. Después de eso se dio una ducha y se fue a la cama con una sonrisa.
********
Los nervios estaban a flor de piel. Podía ver como algunos de los chicos estaban totalmente cagados de miedo, para ser sinceros, yo también lo estaba. Había muchos más No Muertos de los que imaginaba, todos avanzaban por la carretera entre los coches.
-Tengo miedo Juanma- me susurró Estefanía.
-No te preocupes, no dejare que te pase nada. Tranquila-
En ese momento escuché el ruido de un walkie talkie seguido de la voz de Rey.
-Que oportuno. Joder- pensé para mis adentros.
Fue escuchar el ruido y toda la multitud pararse de golpe. Ninguno de ellos de movía, pude ver las caras aterrorizadas de todos y cada uno de ellos, la mía no iba a ser muy diferente, ese hecho del walkie nos había puesto en peligro a todos. Los No Muertos se habían comenzado a mover en círculos por nuestra zona, aunque sabía que no eran muy inteligentes también sabía que al final acabarían agachándose y mirar debajo de los vehículos, entonces nos verían.
-¿Qué hacemos ahora?- me preguntó Estefanía.
No podía pensar, estaba completamente bloqueado, Estefanía tuvo que darme dos golpes para que volviera en mi, nuevamente me preguntó.-¿Qué hacemos ahora?-
-Nos alejaremos arrastrándonos por debajo de los coches-
Mire a los que tenía a la vista y a la vez que les hacía un gesto, Estefanía y yo comenzamos a arrastrarnos por debajo de los coches. Teníamos que tener sumo cuidado con no ser vistos. No parecía que nos fuesen a ver, pero no quería arriesgarme. Cayetano hizo lo mismo, comenzó a arrastrarse, los demás no tardaron en imitarnos. Todo parecía ir bien hasta que escuché el primer grito, era el de una chica, vi como la habían agarrado del pie y tiraban de ella hacia el exterior. Me hubiese gustado poder hacer algo, pero vi que la habían mordido. Ya no se podía hacer nada por ella. Eso hizo que cundiera el pánico, los chicos creyendo que ya no había salvación, muchos comenzaron a salir de su escondite, trataron de huir corriendo, pero acabaron siendo presa fácil. Estefanía y yo permanecimos en el sitio, sin movernos, sin emitir ningún sonido, en ocasiones escuchamos golpes que pronto fueron enmudecidos por los gritos de horror de los muchachos, se estaban defendiendo con lo que tenían mas a mano. Las lagrimas de Estefanía caían al asfalto mientras le tapaba la boca, miré donde estaba Cayetano, este seguía allí. Le hice una señal y moví los labios esperando que me los pudiera leer. “No muevas ni un musculo”.

03:00 de la madrugada. (Faltan tres horas para que se cumpla el tiempo límite)

Aquellos seres se habían dado el festín con los muchachos, solo quedábamos Estefanía, Cayetano y yo. Había fracasado en mi misión y el tiempo se acababa.
La cantidad  de No Muertos se había reducido poco a poco, seguramente después de dar caza a los que habían tratado de escapar, creían que ya no quedaba nadie allí.
-Nos arrastraremos un poco mas y luego correremos hasta tomar de nuevo el camino de montaña- le susurré a Estefanía.
Dicho y hecho. Ambos comenzamos a arrastrarnos de nuevo, Cayetano hacia lo mismo. No tardamos en reunirnos los tres en la cuneta, desde allí, semi ocultos pudimos observar como la horda había vuelto por donde había venido, quizás hubiese algo en aquella dirección que les había llamado la atención en un principio antes de ser interrumpidos por nosotros. A pesar de lo numerosa que era, me temía que solo eran los rezagados de una horda mucho más grande.
Nos quedaban aun tres horas para que amaneciera y todavía nos faltaba camino para llegar a nuestro destino, Estefanía y Cayetano estaban agotados, entonces les pedí que se pararan.
-¿Qué ocurre?-preguntó la chica.
Me quité la mochila de las armas de encima y comencé a repartirlas entre los tres. No quería más sorpresas desagradables. En ese momento el walkie de Cayetano crepitó, este me lanzó una mirada.
-Es Rey-
-Pásamelo-dije tendiendo la mano para que Cayetano me lo diera.
Cayetano me lo dio y comencé a hablar.- Hola Rey…-
-¿Cómo va la misión?- me preguntó con sorna.
-He perdido a unos cuantos. Esto se ha complicado mucho. Quedamos Cayetano, Estefanía y yo-
-Ese no era el trato-
-Se de sobra cual era el trato. Pero fuera de la protección de tus muros hay un mundo hostil plagado de monstruos. La supervivencia ahí fuera es una mierda- contesté notando un arranque de rabia en mi voz.
-Tenías que traerlos a todos de vuelta y no me traes ni a la mayoría. Da por muertos a tus amigos-
La rabia que llevaba acumulando desde que empezó mi misión estallo.- ¡¡¡Escúchame bien pedazo de mierda!!!, ¡¡¡¡Las cosas no son tan fáciles aquí fuera!!!!, como les hagas algún daño… me importara bien poco que seas un puto criajo, porque daré contigo y te sacare las entrañas por la boca mientras estés vivo-
-No estas en situación de amenazar a nadie. Te tengo cogido por los huevos amigo-
-Eso es lo que tú te crees. Pero escúchame…te voy a matar- amenacé a Rey. Seguidamente corté la conversación y miré a mis compañeros.- Tenemos que darnos prisa, no me fio de ese cerdo de Rey-
************
Toni y Félix habían estado andando sin descanso hacia Valencia capital. Su objetivo era llegar al parque de bomberos, empezarían por allí para encontrar a sus compañeros, quizás hubiese una pista de su paradero, algo que les revelara donde podían estar, era obvio que con la amenaza de los franceses, estos ya no estarían allí. Lo peor de todo era meterse de lleno en la ciudad infestada de infectados, aunque iban armados no era una opción nada recomendable, podrían abatir a unos cien antes de que mil se les echaran encima.
-Necesito descansar-dijo Félix parándose de golpe.
-Estamos llegando-
-Estamos caminando en medio de la noche. Amanecerá en unas horas y si te digo la verdad no tengo especiales ganas de meterme en la ciudad. Sabes de sobra que Juanma y los otros ya no pueden estar allí-
-Pero quizás sepamos donde están o algo…-replicó Toni.
Ambos siguieron caminando hasta que llegaron a las afueras de Valencia. No se veía a ningún infectado. Mientras caminaban vieron el gran atasco que había en la autopista, algo que ya venia siendo habitual. En cada una de las autopistas había uno. Entonces Toni vio algo que le llamo la atención, eran dos motos de motocrós que  descansaban sobre la baca de un vehículo todoterreno.

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