Bienvenido

NOTA IMPORTANTE

Tras el ultimo capitulo de Necroworld (El 200). Este blog permanecerá abierto hasta un nuevo aviso. Cuando este aviso suceda, este blog publicará una entrada nueva donde aparecerá la nueva dirección al nuevo blog (Intentaré que os redireccione) Pasado un tiempo, este blog desaparecerá.
Ya podeis entrar en el siguiente blog, la historia se muda ahi.
juanmanuel-sagazombis.blogspot.com.es

Seguidores

viernes, 25 de noviembre de 2011

Capitulo 130 : Ataque nocturno , part 3


Gorka había acabado de cortar el hierro que atravesaba el abdomen de Lidia. Seguidamente taponaron la herida siguiendo las órdenes de Nuria. Entre Alicia y Gorka cogieron a Lidia en volandas y la comenzaron a sacar del agujero. Lidia tenía una pierna rota por dos sitios según el diagnostico de Nuria. Rápidamente la llevaron a la enfermería donde la tumbaron en una camilla.
-Está muy mal-dijo Nuria examinándola.- Hay que desinfectarle la herida y quizás operar, necesitare toda la ayuda posible. Y esa pierna… no me gusta nada su aspecto-
-Te ayudare en todo lo que pueda- dijo Eva poniéndose de pie.
-Por lo pronto necesita una transfusión de sangre- contestó Nuria.
-Pues mi sangre le vale. Tenemos la sangre compatible-contestó Eva tendiendo su brazo para que Nuria comenzara la extracción.
-Pero estas muy débil. Podría ser peligroso para ti- dijo Nuria tratando de disuadir a Eva.
-Cuando Juanma se fue le prometí que cuidaría de ella y de la niña. Así que eso es lo que hare, pínchame-
Nuria rebuscó la jeringuilla y cuando la tuvo preparada pinchó a Eva para comenzar a sacarle sangre.
-¿Qué probabilidades hay de que se salve?-preguntó Eva.
-Esto pinta muy mal. No tengo ni idea. En condiciones normales un medico podría salvarle la vida, pero el único medico que tenemos es ella. Mis conocimientos de medicina son muy básicos-contestó Nuria.
Un trueno las sobresalto en ese momento, fuera había un autentico diluvio.

Álvaro estaba al fondo de la celda tumbado sobre el colchón. Veía pasar a los demás de arriba abajo. Estaban nerviosos por algo. Hacía un rato había visto como llevaban en brazos a una de las chicas que estaban sepultadas hasta hacía un rato.
-¡¡¡Eh!!!, ¿Están muertas?-preguntó Álvaro.
Gorka se acercó corriendo hasta los barrotes y les dio una patada.
-Cállate pedazo de mierda o te romperé los morros-
-Hubiese sido mejor que hubiesen muerto. Aquí no tenemos posibilidades de sobrevivir, todos moriremos tarde o temprano- contestó Álvaro.
-En ese caso lo tuyo será temprano, porque Cesar te matara cuando sepa lo que le hiciste a Alexia, por eso te mantenemos vivo todavía-
-Eso será si vuelven-
Gorka no quiso seguir escuchando a Álvaro. Este comenzó a reír mientras Gorka se alejaba de la celda.
*********
Las horas pasaban y la noche estaba apunto de caer. Yo seguía esposado a  la tubería mientras contemplaba como la muerte inevitable del chico iba llegando. Un olor a heces y sangre invadió la sala. No tardamos en ver como una mancha negruzca salía de debajo de los pantalones del chico y comenzaba a gotear por el colchón sucio.
-Se ha cagado creo-dijo uno de los chicos señalando al herido.
Algunos comenzaron a reír como si aquello fuese lo mas gracioso del mundo. Para mi no era nada gracioso, sabía lo que iba a pasar de un momento a otro.
Las chicas se tapaban la nariz y contenían las nauseas para no vomitar. Fue entonces cuando mire a Estefanía y le susurre.
-Oye, tienes que soltarme-
-¿Por qué debería hacerlo?-preguntó la chica.
-Porque ese será pronto uno de ellos y vendrá a por nosotros-
Estefanía se inclinó sobre mi.- ¿Cómo se que dices la verdad?-
-Tendrás que confiar en mi-
El cuerpo del chico comenzó a sacudirse de forma violenta, no le quedaba mucho para ser uno mas de los no muertos, podía ver las caras de miedo de los presentes. Rápidamente Estefanía corrió hacia el que me había puesto las esposas y le arrebato las llaves, seguidamente corrió de nuevo hacia mi.
-Date prisa-
Estefanía trasteaba todo la rápido que podía con las esposas mientras el cuerpo del chico salía casi despedido del colcho contra el suelo. No pasó mucho tiempo hasta que se quedo inmóvil, todos los demás se limitaron a mirar el cuerpo inerte de su amigo. Uno de ellos se acerco para ver si reaccionaba.
El chico se inclinó sobre el cuerpo de su amigo y le tocó. La mirada que nos dedicó a los demás en ese momento me pudo revelar que había muerto. Cuando por fin me puse de pie, le quité el AK-47 a uno de los chicos y apunté al que estaba en el suelo esperando a que se moviera. Los demás se me quedaron mirando y apuntándome con sus fusiles.
-¿Por qué cojones le has soltado?-le preguntó un chico a Estefanía.
Uno de ellos se puso detrás de mí y me puso el cañón de su AK-47 en la nuca.
-Tira el fusil ahora mismo-
Yo hice caso omiso de lo que decía. Estaba esperando a que el chico muerto se reanimara, necesitaba demostrarles que si eran mordidos estarían perdidos. Fue en ese momento cuando el cuerpo hasta ahora inerte, comenzaba a moverse. Los demás chicos estaban quedando boquiabiertos. Ante la mirada de todos, el cuerpo del chico se puso en pie mientras de su boca caía un hilillo de sangre negruzca mezclada con saliva. Alce el fusil y apunté a la cabeza. El nuevo no muerto aun estaba en fase de despertar, pude escuchar y ver como los allí presentes trataban de salir de allí a golpes y a empujones.
Cuando el chico lanzó el primer gruñido yo apreté el gatillo. La cabeza del chico reventó y el cuerpo se desplomó en el suelo.
-¿Lo veis?, si os muerden seréis uno de ellos. No dejéis que os muerdan-
-Pero…¿ Quien coño eres tu?-preguntó el novio de Gloria.
-El loco que se presto voluntario para sacaros de aquí con vida. Lo primero. Aseguremos esto, todas y cada una de las entradas-
******************
Emilio, Dennis y Gregorio vieron como después de horas. Las puertas de la cafetería cedieron dejando paso a la gran cantidad de no muertos. Rápidamente se ocultaron en los armarios que habían debajo de la barra, allí no los encontrarían. Gregorio se había ocultado en uno mas pequeño mientras que  Emilio y Dennis se ocultaron en uno mas grande donde guardaban palos de escoba y productos de limpieza.
-¿Qué hacemos ahora?-preguntó Dennis en voz baja.
-Solo nos queda esperar. No son muy listos, pero nos buscan. Al no encontrarnos se tendrán que marchar… digo yo-
-Espero que no te equivoques- respondió Dennis.
-Eso espero yo también-
Fuera se escuchaba a los no muertos tropezar con mesas y sillas. Escucharon como alguno golpeaba una puerta de metal que daba a un pequeño patio.
-¿Cuánto aguantaremos aquí?- preguntó Dennis.
-Ni idea…-
**********
Jorge y los suyos habían acampado en una casa con un amplio jardín. Fuera no se veía ningún infectado. Jorge se podía imaginar donde podrían estar todos aquellos seres. Estarían persiguiendo a Emilio y  a los que le acompañaban. Para si, deseaba que Emilio estuviera vivo todavía, no quería ser el responsable de la muerte de un amigo. Podría haberles salvado el pellejo cuando se encontraron, podría haber traicionado a sus compañeros y haber vuelto con Emilio al refugio del grupo, pero allí todos lo tenían por un traidor, no seria fácil convencerlos de lo contrario, seria prácticamente imposible.
Las risas de Ellis y los otros lo habían sacado de sus pensamientos, estos habían encontrado botellas de vino y se estaban dando un homenaje, en otras palabras, se habían cogido una buena cogorza. Todos salvo Hanzo, este permanecía sentado en un rincón observando el exterior.
-¿Por qué no te unes a ellos?-preguntó Jorge.
-No me gusta beber- Hanzo miró a Jorge – Estoy cansado de esta mierda-
-¿A que te refieres?-preguntó Jorge.
Hanzo se puso en pie rápidamente y estampo a Jorge contra la pared. Luego le puso el filo de la katana en el cuello y le ordenó que guardara silencio.
-¿Pero que coño quieres?- preguntó Jorge.
-¿Te crees que no se de que vas?, se que conoces a esa gente. A los que estaban en la montaña, a los que vimos en la parroquia. Estas jugando a dos bandas-
-No se de que coño hablas-
-Ya claro…, escucha, tenemos que hacer algo-
Jorge no entendía lo que el japonés le estaba diciendo, era como si supiese lo que pensaba.
-¿Hacer el que?-preguntó Jorge sin quitar ojo de encima a los borrachos.
- Allí en el campamento hay gente inocente sufriendo. Me di cuenta cuando llegué, pensaba que los protegían, pero no. Esta gente no es buena, me di cuenta que piensas como yo-
Jorge estaba de piedra, estaba consiguiendo un aliado que no se esperaba, era el momento de mover ficha.
-¿Qué quieres hacer Hanzo?-preguntó Jorge.
-Déjame a mí, confía en mí- contestó Hanzo alejándose hacia los que bebían sin parar en la otra habitación.
Jorge había sido descubierto por aquel japonés, aunque tenía dudas había decidido confiar en el. Jorge no tardó en escuchar golpes secos y sonidos guturales, avanzo hasta la habitación y allí vio como Hanzo le cortaba la cabeza a Ellis. Todos los demás yacían muertos en el suelo con la cabeza separada del cuerpo.
***********
Las horas iban pasando con rapidez y Sandra no había salido de la habitación en todo el día. No podía dejar de mirar a la rata que el viejo había traído el día anterior. El animal yacía completamente tembloroso en un lado de la jaula, el tiempo se le había agotado, aquel veneno había actuado sobre el organismo del animal y lo estaba dejando destrozado, pronto, la rata dejo de moverse, estaba muerta. Fue en ese momento cuando la puerta de la habitación se abrió y el viejo entró sonriendo de oreja a oreja.
-¿Viste lo que sucedió?, ¿viste su agonía lenta y dolorosa?-
Sandra no contestó, simplemente asintió con la cabeza. Había visto como la rata moría lentamente y podía imaginarse los efectos que una dosis de aquella sustancia podía provocar en un ser humano.
-Si no quieres acabar igual, te recomiendo que no me la intentes jugar. El mundo ahí fuera es peligroso, esos seres son peligrosos. Y no quisiera matar a mi propia hija-
-Yo no soy tu jodida hija- contestó Sandra.
En ese momento el viejo se echo sobre ella y le puso la mano en el cuello.
-¡¡¡¡¡Eres mi hija porque yo lo digo!!!!!!, y si tratas de joderme te matare-
El viejo se retiró y se fue hacia la puerta, antes de salir miro a Sandra.
-Hoy estas castigada sin comer. Cuando recapacites volverás a bajar al comedor y a comer-
Cuando el viejo se marcho de la habitación. Sandra comenzó a llorar amargamente. Aquello no podía estar pasando, estaba atrapada y temía a aquel viejo loco, le tenía un terror visceral, podía matarla si se lo proponía.
Sandra lo vio claro, tenía que salir de allí cuanto antes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario