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viernes, 25 de noviembre de 2011

Capitulo 130 : Ataque nocturno, part 1


Gloria había decidido quedarse en su habitación, estaba tumbada en la cama. Justo en ese momento la puerta se abrió y fue Rey quien entró. Este se sentó en una silla junto al escritorio y se quedo mirando a Gloria mientras le sonreía.
-¿Por que has mandado a ese chico a una muerte segura?- preguntó Gloria.
-¿Qué mas te da?. Ni siquiera es uno de los nuestros, el es un adulto y ya sabes como son los adultos-
-El y los suyos parecen diferentes. Y tu los tienes enjaulados como animales mientras que a uno lo has mandado a una muerte segura para salvar a los que tu mismo mandaste a recoger suministros, ¿Qué coño te has creído?- Gloria se levantó señalando con el dedo a Rey.
-Pues para que tu digas que si es un suicidio, bien que le has dado una foto de tu novio para que lo encuentre-
-¿Te crees que no se porque le has mandado allí?- Gloria estaba perdiendo los papeles.- Porque quieres que muera, tu no sabes como son esos seres, se podría contar con las manos las veces que has visto uno de cerca, no despegas tu culo del internado, te has encumbrado como nuestro líder y tu no eres nada de eso-
-Relájate o te adelantaras el parto, quiero que nazca sano mi hijo-
-Sabes que este hijo lo llevo contra mi voluntad- contestó Gloria entre lagrimas.
-Quien te escuche va ha pensar que te violé- contestó Rey con una sonrisa.
-Fue lo que hiciste, conmigo y con casi todas las chicas de aquí. Tú no eres nadie para decidir sobre nosotros-
En ese momento Rey le asestó una bofetada que la tiró sobre el colchón.
-No vuelvas a decir eso- Rey se acercó a la puerta de la habitación y antes de salir se volvió hacia Gloria que sollozaba tumbada en la cama – Espero que a ese adulto no le hayas cogido mucho cariño, ya que estará muerto y tu novio también. Por cierto, esta noche mataremos a los otros, será divertido, no te lo pierdas-
Rey salió de la habitación y se alejó por el pasillo en dirección a su habitación.

Gloria se incorporó en la cama y miro hacia la puerta. Pensó que ya llevaban demasiado tiempo bajo las manipulaciones de Rey, eso se tenía que acabar.
***********
Había aparcado el Ume en un callejón para acercarme con cautela a los edificios que habían cerca del colegio. Con sigilo subí a la terraza de uno y me fije en el colegio. En efecto allí se había congregado una gran cantidad de no muertos, fuera y dentro del complejo, en la terraza había ocho personas, de vez en cuando estas disparaban contra los no muertos de abajo, lejos de ahuyentarlos,  que parecía ser lo que pretendían, estos estaban cada vez mas excitados y rabiosos.
Pude distinguir a seis chicos y dos chicas, pero ninguno de ellos era el novio de Gloria. Uno de los chicos se puso a mear sobre los infectados mientras otro les mostraba el trasero con gestos de burla, eran solo niños y allí estaban, atrapados en lo alto de un edificio y rodeados de una muchedumbre de no muertos totalmente fuera de si. Podría haberlos llamado o haberles hecho señas, pero una seña mal hecha podría acabar con alguno de aquellos críos pegándome un tiro desde la distancia solo para probar su destreza con el fusil. Aunque si me presentaba allí de repente y por las buenas, probablemente me pegarían un tiro de todos modos.
Comencé a revisar todas las entradas del edificio, había una puerta abierta por la que algunos no muertos comenzaban a acceder al interior del colegio. Las demás entradas al edificio estaban cerradas a cal y canto al parecer, pero los no muertos arremetían contra ellas y no tardarían en echarlas abajo. Era totalmente imposible acercarse sin ser una presa fácil para los no muertos.
Las canchas de baloncesto estaban plagadas, seguí  escudriñando la zona de alrededor y entonces vi un agujero en la valla, unos metros mas alejado del agujero había un camión militar abandonado de cuyo motor salía humo todavía, seguramente pertenecía a aquellos chicos y lo habían usado para atravesar el muro, quizás se pensaron que los no muertos saldrían corriendo con el rabo entre las piernas al ver a aquella enorme mole avanzar hacia ellos, pero se equivocaron, y lo hicieron de lleno. Ahora estaban entre la espada y la pared, estaban de mierda hasta el cuello y por supuesto yo no lo tenía mejor.
Me quedé mirando el camión de color verde, este estaba casi estampado en la pared y una farola estaba formando una especie de puente improvisado. Vi la luz en ese momento, me acercaría con el Ume a toda velocidad arrollando a todos los que se me pusieran por el medio, aparcaría junto al camión, treparía por el como pudiera y me pondría a cruzar por la farola derribada hacia el interior de aquel colegio, el problema era como salir después de aquel lugar infernal cargado con varios chavales psicóticos que parecían disparar antes y preguntar después, era una apuesta peligrosa y sin posibilidades de éxito. Estaba condenada al fracaso, y si fracasaba acabaría hecho pedazos en algún rincón o siendo uno mas de los no muertos.

Decidí volver al Ume y dar otra vuelta por los alrededores para ver otras opciones no tan arriesgadas, pero cualquier opción era arriesgada. Salí de la casa donde me encontraba y comencé a bajar escalones rápidamente hasta que llegué a la calle, corrí todo lo rápido que pude hasta el Ume, tan deprisa que no me dio tiempo a verla, una niña de unos diez años salió de detrás de un vehículo y yo me precipite sobre ella. Chocamos y ambos caímos al suelo rodando, con tan mala suerte que mi cabeza chocó contra el parachoques de un coche abandonado. Lancé un grito de dolor y note como la sangre recorría mi sien derecha.
La niña se incorporo y avanzó gimiendo hacia mí con los brazos extendidos, alcé mi pistola y disparé cuando estaba a menos de un metro de mí. La cabeza de la niña estallo cuando la bala le entro por la frente. Me incorpore tan rápido como pude, justo a tiempo de ver como otro no muerto, un hombre que vestía un smoking rasgado y acartonado por la sangre reseca, salía de una portaría, este había sido atraído por el disparo, a duras penas podía contemplarlo sin dificultad, el golpe me había dejado medio grogui, trate di dispararle acertadamente, pero erré el tiro. El no muerto no tardó en abalanzarse sobre mí y tratar de morderme. Perdí la pistola y el fusil. Mientras forcejeábamos caímos al suelo y yo traté de quitármelo de encima mientras evitaba que su sangre y su saliva tocaran la herida de mi cabeza, si eso pasaba estaría en graves problemas. Situé mis dos manos en su cabeza y con las fuerzas que pude reunir, le estampe la cabeza contra el para choques repetidas veces hasta que este se quedo inmóvil y los restos de cerebro caían sobre mi pecho.
Me quede quieto en el suelo mientras observaba de reojo unas figuras tambaleantes acercarse por la calle, con el tiro y el grito podría haber atraído a varios no muertos.
Me puse en pie tambaleándome y me fui acercado al Ume, abrí la puerta y me lancé al interior, me mire en el espejo de arriba y me vi la brecha de la cabeza, tenía que taponarla, mientras me limpiaba la herida con un trozo de camisa que me había arrancado, unas manos ensangrentadas se lanzaron contra el cristal, cuando mire vi que se trataba de un chico de unos doce años al que le faltaba toda la piel de la parte inferior de la cara. No sabía de donde había salido tan deprisa. Aquel no muerto comenzó a dar cabezazos contra la ventana. El cristal comenzó a agrietarse, pronto se colaría dentro. Pise el acelerador y eche mano del embrague, di marcha atrás y choqué con un mercedes abandonado que había detrás de mi, luego eche hacia delante y comencé a alejarme de aquella zona. Tenía que pensar un plan mejor y tenía que hacerlo ya, el tiempo se me estaba agotando.
Me aleje de allí a toda velocidad, no paré hasta que llegué a las afueras del pueblo. Una vez alejado me observe la herida y seguidamente comencé a rebuscar en la mochila, saqué un desinfectante y unas gasas, también saque algo de alcohol y comencé a curarme la herida, pero era obvio que iba a tener que cosérmela. Así lo hice, era algo realmente doloroso. Cuando acabe de suturarme la herida bebí un trago de mi botella de agua y miré hacia la calle por donde había venido, algún que otro no muerto se había aventurado a seguirme por esas calles. Decidí dar una vuelta por los alrededores  para encontrar la calle que me llevaría directo a la parte del colegio donde estaba el agujero por el que pretendía acceder, miré mi reloj, eran las 10:34 de la mañana y el tiempo corría totalmente en mi contra. Si no volvía a la hora señalada, mis compañeros lo pasarían realmente mal, los iban a matar.
***********
Lujan y su grupo ya habían llegado a la Comunidad Valenciana. Su siguiente parada iba a ser Piccasent, allí estaba el campamento de los franceses. No iban a atacar todavía, aprovecharían la noche para ello, sería fácil si los cogían por sorpresa. Lujan se disponía a dar uno de sus discursos.
-Bien muchachos, ya estamos aquí, cuando caiga la noche asaltaremos el campamento enemigo. Disparad a matar. Tratad de no disparar contra las edificaciones, si la bomba esta en uno de ellos y le dais, se acabó-
-¿Y como nos las ingeniaremos?-preguntó uno de los hombres a las ordenes de Lujan.
-Atacando desde varios puntos los empujaremos hacia el centro de su campamento-contestó Lujan.
-Según los informes de la avanzadilla el campamento esta rodeado por varias vallas, y al otro lado de estas hay infectados. Sera un enfrentamiento a tres bandas, tendremos que preocuparnos por los franceses y los monstruos al mismo tiempo- dijo un hombre del grupo con aspecto de camionero levantándose en medio de la multitud que escuchaba a Lujan.
-De eso nos ocuparemos primero, entraremos a sangre y fuego, acabaremos con todos los que tengamos delante, un grupo se ocupara de los podridos manteniéndolos a raya mientras que los demás arrasamos a los gabachos- Lujan sonrió – No nos verán venir, será sencillo y no les dará tiempo a oponer resistencia-
En ese momento Irina se puso en pie y miró a los hombres que estaban a las ordenes de Lujan.
-Una cosa más. No queremos rehenes, todos muertos. No dejaremos a ni uno con vida-
Todos los seguidores de Lujan lanzaron un grito de guerra al unísono, estaban preparados para iniciar el ataque que llegaría con el anochecer.
**************
Por fin habían llegado, tras toda la noche de viaje por fin habían llegado a la comunidad Valenciana. Debían llegar a Picassent  para asaltar el campamento de Roache. Sole no pensaba en otra cosa. Pretendía correr hacia la tienda de Roache y coserlo a tiros allí mismo, luego no le importaba lo que le pasara, podrían matarla si querían, ya habría cumplido su venganza.
-Ataquemos nada mas llegar-sugirió Sole.
-Negativo. Acamparemos en algún lugar y allí planearemos nuestro ataque-contestó Natacha negando con la cabeza.
-Yo no puedo esperar-contestó Sole.
-Pues lo harás porque no pienso dejar que mueras a la primera de cambio. Ellos son mas que nosotras y mejor armados, no podrás dar dos pasos, así que seguirás mi plan o te juro que lo cancelo-
-Como quieras-
Natacha detuvo el furgón en una gasolinera en la autopista. Allí no parecía haber nada ni nadie, ni ningún infectado. Las tres chicas se bajaron del vehículo y entraron con cautela en el interior de la tienda.
-¿ Y que haremos con el furgón?- preguntó Magda.
-Olvídate de el. Nos acercaremos a pie, así seremos mas sigilosas-
Sole afirmo con la cabeza, estaba de acuerdo con Natacha. Si quería que aquello saliera bien, tendría que seguir a la experta en incursiones y asaltos, esa era Natacha.

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