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viernes, 4 de noviembre de 2011

Capitulo 127 : El hombre malo , part 4


La noche cayó nuevamente y la lluvia no había cesado, esta seguía cayendo de forma torrencial. Narciso y los otros se encontraban enterrando el cuerpo de German , todos estaban allí reunidos , pero nadie dijo una palabra, cuando volvieron al interior siguieron trabajando para quitar los cascotes del túnel, cada vez que el tiempo pasaba , las esperanzas de encontrar con vida a Eva y Lidia disminuían, probablemente habían muerto, pero debían seguir hasta encontrarlas con vida o sus cadáveres.
Mientras quitaba escombros, Narciso no pudo evitar pensar en el porque Emilio y los otros no habían vuelto. Eso solo podría significar que había pasado algo y que quizás habrían muerto.
Narciso se sentía responsable, el era quien los había mandado, de algún modo esos chicos eran su responsabilidad, como lo eran todos y cada uno de los que vivían allí.
-¿En que piensas?-le interrumpió Gorka entrando en el túnel.
-En los chicos que mande a Alcoy, no han vuelto. Me preocupan-contesto Narciso.
-Si mañana al amanecer no han vuelto saldré a buscarles-
-No permitiré que te vayas, cada vez quedamos menos. Juanma, Cesar y los otros no están, Sandra y la niña se marcharon y no se sabe si volverán. Y ahora  esto, por no hablar de el sin fin de personas que estamos enterrando estos días, estamos jodidos muchacho, estamos muy jodidos-
-Aun te quedan aquí Darío, Gálvez y Cuchillo, mas las chicas. Así que si mañana al amanecer no han vuelto, quieras o no, saldré a buscarlos-
-Supongo que no puedo detenerte-
-No Narciso, no puedes-
Ambos volvieron al trabajo, siguieron quitando escombros.
*************
La noche en Alcoy era cerrada, la lluvia dificultaba la visión de los tres chicos. Por suerte habían logrado despistar a la horda de infectados.
Emilio no dejaba de pensar en la acción de Jorge . De alguna manera los había salvado, podría haberlos interrogado y no lo hizo. Cabía la posibilidad de que hubiese dicho la verdad.
-¿Conocías a ese tío?-pregunto Dennis poniéndose al lado de Emilio.
-¿Qué?..-
-¿Qué si conocías al cabrón que nos echo a la calle?-
-Es Jorge . Era de nuestro grupo, pero se cambio de bando, aunque no se que se trae entre manos exactamente-contesto Emilio negando con la cabeza.
Los tres llegaron hasta una cafetería, el letrero había desaparecido, pero se podía ver que se trataba de una cafetería.
-Pasaremos aquí la noche-dijo Dennis parándose de golpe.
-¿Aquí?-pregunto Gregorio
-¿Prefieres pasar la noche a la intemperie? , no es seguro, y no podemos volver a la cárcel en estas condiciones, podríamos encontrarnos otra vez con esos cerdos o con los infectados. Mañana será un nuevo día y nuestra visión será otra, podremos movernos con mayor libertad. Toda la que nos sea posible- dijo Emilio apoyando la decisión de quedarse a pasar la noche en la cafetería.
Los tres entraron en el interior y cerraron las puertas desde dentro.
Su misión había sido un desastre, lo habían perdido todo y habían perdido a dos compañeros, no sabían como iban a explicar lo ocurrido a los demás.
************
Seguíamos en el parque natural de la Font roja. No habíamos seguido de momento, debíamos asegurarnos de que no correríamos ningún peligro, era obvio que si atravesábamos Ibi nos toparíamos con hordas de infectados. También era posible que Jorge y su grupo siguiesen dando vueltas por la zona, lo peligroso era eso realmente, un nuevo encontronazo podría ser fatal para todos. Yo estaba dispuesto a matar a Jorge si lo volvía a ver, era algo que tenía decidido y que no me quitaba de la cabeza.
El chico dormía plácidamente con el bloc de dibujo al lado, yo me acerque y lo cogí otra vez para echarle un vistazo. Me sobrecogían los dibujos del muchacho al mismo tiempo que me fascinaban. Había algo raro en ellos, las mujeres jóvenes, la mujer dando a luz. Había algo raro en todo aquello y estábamos yendo de cabeza hacia allí.
-Te me adelantaste-dijo Luci a mis espaldas
-Necesitaba verlos otra vez detenidamente, hay algo que me llama la atención. Fíjate en este..-dije deteniéndome  en el dibujo de Ray con las dos chicas con los pechos al descubierto.
-Ya…tetas..-
-No. Y si. ¿Que pintan estas chicas en top less aquí?, la de la derecha le esta metiendo mano creo-
-En que cosas os fijáis los tíos..-
-Atiende bien  maldita sea, ¿Por qué están estas chicas así?, no se, resulta raro-
-Tu dices que esa de ahí le esta metiendo mano, y el tío sonríe de oreja a oreja. ¿Dudas de el porque sonríe?-pregunto Luci
-Déjate de ironías, aquí hay algo raro-
-Sea lo que sea, ya se averiguara, ve a dormir, entro en mi turno de guardia-dijo Luci dándome una palmada en el hombro.
Yo me puse en pie e hice lo que Luci dijo. Me sentía cansado y necesitaba dormir, cuando me tumbe y cerré los ojos, no tarde en dormirme.
************
Lujan y los suyos habían decidido acampar en un lado de la carretera. Habían montado su campamento en una explanada desde donde podían ver toda la carretera. También había movilizado a varios de sus hombres por la zona para asegurarla. Los pensamientos de Lujan eran bastante claros. La cura y la bomba nuclear. Las quería en su poder, eso era el poder de un dios según el, con esas dos cosas en sus manos no habría nadie que le detuviese.
Irina lo miraba extrañada, nunca había visto a Lujan tan obsesionado con algo.
-Tienes ganas de hacerte con ello. ¿Verdad?-
-No tienes ni idea, lo ansío tanto…, con eso podre someter a quien me plazca-
-Sabes que si entramos a saco en ese campamento de franceses habrá bajas de los nuestros, esos tipos son militares-
-Y los nuestros son peones sacrificables y reemplazables, no te preocupes, estos idiotas me seguirían hasta el fin del mundo si yo se lo ordenase-
-Eres un cabrón-
-Lo soy a mucha honra-
Irina sonrió y se lanzo a sus brazos. – Me encanta que seas un cabrón, así me pones más-
De repente les interrumpió una llamada, Lujan cogió el walkie.
-Acabáis de joderme un polvo cojonudo.¿ Que coño pasa?-
-Jefe, tenemos novedades del grupo asentado en Picassent-
-Voy ahora mismo-contesto Lujan desconectando el walkie, luego se dirigió a Irina. – Luego follaremos, espérame, no tardo-

Lujan salió de la caravana y se dirigió a la tienda de lona donde habían montado todo el equipo de comunicaciones.
-¡¡¡Jefe!!!- exclamo un chico joven al ver entrar a Lujan.
-Más te vale que sea algo importante-
-Una llamada-dijo el chico pasándole el micro de la radio.
Lujan cogió el micro y se sentó en la silla. – Aquí  Lujan. –
Pasaron unos segundos hasta que una voz contesto a Lujan.
-Jefe, soy Hilario, tenemos novedades referentes al encargo que nos hizo-
-Habla-contesto Lujan.
-Desde hace rato no dejan de pasar soldados al interior de la tienda de lona  del coronel ese. Luego salen con los pies por delante-
-¿De que coño estas hablando?-
-Se oyen disparos, creo…..diría que están usando a esos soldados como cobayas-
Lujan hizo una pausa y luego volvió a hablar.
-Informa del número de enemigos-
-Una treintena por lo menos, parecen bien armados y preparados-
-Tardaremos como dos días en llegar, permaneced ocultos y en contacto. Cuando lleguemos se os avisara, planearemos una estrategia e iniciaremos el ataque-
Lujan dejo la radio y se sentó en una silla mientras el joven lo miraba.
-Jefe, esos tipos son militares. ¿Cree que podremos hacerles frente?. No se, están mejor preparados y armados que nosotros-
-Nosotros contamos con el factor sorpresa. Les atacaremos seguramente de noche, primero los confundiremos y luego atacaremos, pero con cuidado, no quiero dañar la bomba, si esta recibe un impacto de bala podemos despedirnos-
Dicho eso. Lujan salió de la tienda y volvió a su caravana, allí estaba Irina esperándolo.
-¿Cómo ha ido?-
-Atacaremos nada mas llegar-contesto Lujan con una sonrisa.- Allí se esta cociendo algo, aun no se el que, pero pronto lo descubriremos-
*****************
Harold Leslie se llevo las manos a la cabeza, habían perdido ya a seis soldados. Estos se habían ofrecido voluntarios para probar la supuesta vacuna contra la infección, pero todos habían sucumbido a ella. Por su parte Roache seguía empeñado en que tenía que funcionar.
Roache llamo a tres soldados más.
-Con todos mis respetos coronel, si seguimos así nos quedaremos sin hombres-
Roache no contesto, era como si hubiese perdido el juicio. Estaba obsesionado con esa vacuna y no parecía darse cuenta de que no funcionaba, no surtía ningún efecto, pero el seguía infectando a soldados y luego inyectándoles la vacuna.
Leslie no sentía compasión por ninguno de aquellos soldados a los que Roache estaba sacrificando, pero eran soldados y como soldados que eran, sabían actuar en combate, si una horda de infectados irrumpía en el campamento y no contaban con suficientes personas, aquello podría acabar con todos muertos.
-Coronel….-
Roache no contesto, acababa de infectar a un soldado y seguidamente le había inyectado una dosis. El chico no tardo en comenzar a transformarse en no muerto, primero los sudores, luego las erupciones, las pupilas y las fosas nasales le sangraban, siguieron los espasmos. Leslie no quería ni imaginarse el sufrimiento que provocaba aquella transformación. Sabía que antes de reanimarse  el sujeto debía morir, pero hasta el momento de la muerte, el sufrimiento debía ser atroz.
Roache no dejo que se reanimara, saco su pistola y le disparo en la cabeza al joven soldado, luego miro el maletín con las dosis y le asesto una fuerte patada haciendo caer todas las ampollas al suelo, luego Roache lanzo un grito de rabia.
-Engañado- Dio un golpe en la mesa - Me han engañado….pero esto no quedara así, lo pagaran muy caro-
Leslie pudo ver como la ira de Roache iba en aumento, nada podría calmarlo, entonces sintió la mirada de Roache clavarse en el.
-Doctor, olvídese del temporizador de la bomba-
Leslie no sabia a que se refería exactamente.- ¿Ya no se la dará?-preguntó.
-Más que dársela, lo que vamos a hacer es lanzarse la maldita bomba-
En ese momento Leslie comprendió que Roache se sentía estafado y que atacaría al gobierno en Madrid.

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